Redacción Juan Sebastián Sosa

Cuatro nuevas denuncias por presunto acoso sexual y laboral fueron conocidas este miércoles 19 de agosto contra el periodista y presentador Rafael María Poveda Mendoza, reconocido por dirigir el videopódcast Más allá del silencio y el programa Testigo Directo. Los nuevos testimonios fueron publicados por Revista Raya y elevan a seis el número de mujeres que, durante el último mes, lo han señalado por presuntas conductas inapropiadas ocurridas entre 2006 y 2013.

 

De acuerdo con la investigación de Revista Raya, las denunciantes describen un patrón de comportamientos que habría incluido intentos de besos y tocamientos sin consentimiento, acorralamientos en espacios cerrados e insinuaciones de carácter sexual. En varios de los relatos también se menciona que esas conductas habrían estado acompañadas de promesas relacionadas con oportunidades laborales o ascensos dentro de los proyectos liderados por Poveda.

 

El caso ha adquirido mayor relevancia porque, después de las dos primeras denuncias conocidas semanas atrás, se produjo una ola de mensajes de apoyo al periodista y de ataques contra las mujeres que decidieron hacer públicas sus experiencias por primera vez.

 

Revelan cuatro nuevas denuncias por presunto acoso sexual contra Rafael Poveda: estos son los testimonios

 

Nuevos testimonios elevan a seis las denuncias contra Rafael Poveda

 

Uno de los nuevos testimonios corresponde a una periodista que trabajaba como corresponsal de uno de los principales canales de televisión del país y que, paralelamente, realizaba colaboraciones independientes para Al Rojo Vivo, de Telemundo, donde Rafael Poveda también era corresponsal en Colombia.

 

Según relató a Revista Raya, la relación con el periodista era únicamente profesional hasta que él la citó a un hotel donde se hospedaba, con el argumento de revisar asuntos laborales mientras tomaban un café. Cuando ella llamó desde la recepción, él le pidió subir a la habitación porque, según dijo, “estaba embolatado”.

 

La periodista aseguró que, una vez ingresó a la habitación, ocurrió el presunto episodio de agresión. “Cuando subí me saludó muy amablemente. No recuerdo si fue de inmediato, pero se me lanzó a darme un beso [...] Fue muy rudo porque él es un hombre alto, grueso, fuerte. Yo empecé a patalear, a mover la cara, a no dejarme besar y a quererlo empujar. No sé en qué momento reaccionó y se levantó, seguramente en medio de mis gritos y de mi rechazo. Me paré y me fui”, relató.

 

La mujer afirmó que ese episodio marcó el final de la relación laboral con Poveda. Durante varios meses evitó responder las llamadas de la productora del periodista, que continuaba buscándola para participar en nuevos reportajes.

 

También describió el impacto emocional que, según dijo, le dejó esa experiencia. “Por mucho tiempo sentí rabia conmigo misma por no haber contado. Me molesta pensar que si digo ‘me fui a una habitación con un tipo’, la gente piense: ¿cómo se te ocurre? Fue más un tema de creer que había sido mi responsabilidad y mi culpa”, aseguró. Añadió que años después volvió a encontrarse con Poveda durante la Feria del Libro y que, al verlo, decidió cambiar de camino porque “mi cuerpo entró en angustia”.

 

 

Practicantes y periodistas también relatan presuntos hechos de acoso

 

Otro de los testimonios publicados por Revista Raya corresponde a Paola Beltrán, nombre cambiado por razones de seguridad. Según contó, ingresó en 2009 como practicante a la productora de Poveda cuando tenía 21 años y aún cursaba la universidad.

 

Paola aseguró que, mientras revisaban una entrevista en la oficina del tercer piso, el periodista la abrazó por la fuerza e intentó besarla. “Con su brazo izquierdo me movió la cabeza intentando besarme mientras me sostenía contra su cuerpo. Con la mano derecha comenzó a tocar mis senos y mis glúteos. Me decía en repetidas ocasiones: ‘Déjese si quiere llegar lejos’”.

 

La joven afirmó que logró apartarse y enfrentarlo inmediatamente. “Le exigí respeto y su respuesta fue: ‘Usted no sirve para ser periodista’”. Después, según su relato, bajó hasta la oficina de recursos humanos, donde informó lo ocurrido a quien entonces era la esposa de Poveda.

 

 

Paola aseguró que aquella situación terminó afectando profundamente su proyecto profesional y que, tras completar apenas tres meses de práctica, decidió abandonar el periodismo.

 

El tercer testimonio es el de Natalia Borrego, también identificada con un nombre cambiado por motivos de seguridad. Según explicó, conoció a Poveda siendo estudiante, asistió a uno de sus talleres y posteriormente fue contratada por la productora.

 

Durante esa etapa, afirmó haber vivido reiterados episodios de hostigamiento. “Su oficina era una especie de altillo; allí nos mandaba a llamar: ‘Nenita, ¿cómo vas?, ¿todavía tienes novio?’. Yo le decía, nerviosa y completamente congelada, que no. Ahí continuaba: ‘Bueno, por lo menos dame un piquito, aunque sea esquinero’. Le repetía que no, pero él insistía: ‘Entonces un piquito en la puntica de la nariz, confía en mí’, y me lo daba sin mi consentimiento”, relató.

 

Una cuarta periodista decidió hablar tras conocer los demás casos

 

El cuarto testimonio corresponde a Katherine, también identificada con un nombre modificado por motivos de seguridad. Según explicó a Revista Raya, conoció a Rafael Poveda durante un taller de presentación que él dictaba en la sede de su productora en Bogotá.

 

Después de finalizar el curso, recibió una llamada para asistir a una reunión laboral en esas mismas instalaciones. Allí, según su relato, Poveda le habló de posibles proyectos, le ofreció llevarle regalos y ropa desde Miami y comenzó a hacerle preguntas personales sobre su talla de ropa y de zapatos.

 

Katherine aseguró que, cuando intentó retirarse de la oficina, el periodista la acorraló. “Cuando me puse de pie, me acorraló contra la pared y se lanzó a darme un beso. Lo esquivé, me salí por debajo de su brazo, le dije gracias y salí de ahí llorando”, dijo. 

 

Tiempo después volvieron a coincidir cuando Poveda dirigía Cablenoticias. Según explicó, nunca volvió a tener un acercamiento similar porque sus horarios impedían trabajar directamente con él. Sin embargo, afirmó que decidió hacer pública su historia después de conocer los testimonios de las demás mujeres. “Además, al ver el video de Poveda mostrándose como una víctima me pareció un descaro absoluto. Es hora de que todos y todas conozcan su verdadero rostro”, sostuvo.

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