Redacción
Juan Sebastián Sosa
Tras el sismo de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia el lunes 10 de agosto, una de las preguntas que más comenzó a circular entre los ciudadanos fue si las condiciones del clima podían haber anticipado el terremoto. El Servicio Geológico Colombiano (SGC) respondió a esta y otras dudas que surgieron después de la emergencia y fue enfático en señalar que, con la evidencia científica disponible, no existe una forma de predecir un sismo.
La inquietud tomó fuerza porque, en varias de las zonas afectadas por el terremoto, se registraban lluvias y cambios en las condiciones meteorológicas. Sin embargo, el SGC explicó que no existe una relación comprobada entre el estado del tiempo y la ocurrencia de un movimiento telúrico, por lo que fenómenos como el calor, la lluvia o la forma de las nubes no permiten anticipar un terremoto.

¿El clima cambia antes de un terremoto? Esto respondió el Servicio Geológico Colombiano
Una de las creencias más comunes es que un día especialmente caluroso o cambios repentinos en el clima pueden ser una señal de que ocurrirá un terremoto. El Servicio Geológico Colombiano aseguró que esta afirmación no tiene respaldo científico.
“La atmósfera y el subsuelo tienen procesos y dinámicas propias que no están relacionadas directamente entre sí. Recordemos que en Colombia tiembla todos los días, independientemente de las condiciones climáticas”, explicó la entidad.
El SGC también respondió directamente a la pregunta sobre si el clima cambia antes o después de un sismo. Su respuesta fue contundente: “No. El clima no cambia antes o después de un sismo. No existe evidencia científica que indique que la forma de las nubes, la presencia de lluvia o incrementos en la temperatura del ambiente influyan en la actividad sísmica”.

Esto significa que las condiciones meteorológicas registradas antes del terremoto del 10 de agosto no pueden interpretarse como una señal de advertencia ni como un mecanismo para anticipar este tipo de eventos.
Por esa razón, la entidad reiteró que, hasta el momento, no existe un método científicamente comprobado que permita predecir cuándo ocurrirá un terremoto.
¿Qué dicen los expertos sobre la relación entre el clima y los terremotos?
En diálogo con el diario El Tiempo, Benjamín Quesada, decano de la Facultad de Ciencias e Ingeniería de la Universidad del Rosario, explicó que es importante diferenciar el tiempo meteorológico del clima cuando se habla de terremotos.
El experto señaló que el tiempo corresponde a las condiciones atmosféricas de un momento determinado, mientras que el clima hace referencia a cambios observados durante períodos mucho más largos.
“Si estamos hablando realmente del tiempo, es decir, lo que pasó hoy a nivel del sol o de la lluvia en algún territorio, realmente no”, afirmó al ser consultado sobre una posible relación entre las condiciones meteorológicas y los terremotos.

Quesada fue aún más categórico al referirse al sismo ocurrido en Colombia. “La respuesta corta y clara desde la evidencia científica es absolutamente no, no tiene nada que ver”, sostuvo.
El investigador explicó que fenómenos como El Niño y La Niña han sido estudiados por algunos especialistas para analizar si pueden modificar las presiones sobre determinadas fallas geológicas, pero aclaró que esto no significa que el estado del tiempo desencadene un terremoto.
“Algunos especialistas sugieren que fenómenos como El Niño y la Niña, podrían cambiar la presión que hay sobre las fallas. Pero eso no relaciona el tiempo con el terremoto”, indicó.
¿El cambio climático sí puede influir en la actividad sísmica?
El experto explicó que la discusión cambia cuando se habla de cambio climático, ya que este fenómeno ocurre durante décadas o incluso siglos y no debe confundirse con el estado del tiempo de un día específico.
Según indicó, algunos cambios asociados al calentamiento global podrían modificar lentamente las cargas que soporta la superficie terrestre. Sin embargo, aclaró que estos efectos serían indirectos y no explican terremotos como el ocurrido en Colombia.
“Si estamos hablando ahora del clima, del cambio climático que puede ocurrir sobre escalas de 100 o 1.000 años, efectivamente cuando se derrite el hielo o cuando cambian las masas de agua en la Tierra, puede haber una presión más o menos importante sobre las fallas y suscitar algo de microsismicidad”, explicó.
No obstante, insistió en que ese fenómeno no convierte al cambio climático en una causa directa de grandes terremotos. “No, en el peor de los casos sería un efecto de segundo orden”, afirmó.
Entre los ejemplos mencionó el denominado rebote estático, que ocurre cuando el derretimiento de grandes masas de hielo reduce el peso sobre la superficie terrestre. “Lo que puede hacer es derretir unas masas de hielo y entonces puede haber lo que se llama un rebote estático y entonces ahí la Tierra se sube y puede haber efectivamente una menor presión sobre las fallas”, explicó.
También señaló que el aumento del nivel del mar puede generar el efecto contrario en algunas zonas costeras. “En otros casos el cambio climático lo que puede hacer es aumentar el nivel del mar y entonces ahí hay mayor presión sobre las zonas costeras y, por lo tanto, las fallas que pasan por ahí”, agregó.
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