Redacción
Juan Sebastián Sosa
Las tragedias también dejan historias que conmueven. A más de una semana del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia el pasado 10 de agosto, siguen apareciendo objetos personales que permiten conocer quiénes eran algunas de las víctimas. Una de esas historias fue revelada por la revista Semana, que dio a conocer la carta escrita por Luz Ángela Sánchez Castillo, una de las personas que perdió la vida durante el sismo.
Las seis páginas fueron encontradas entre los escombros del edificio Vanessa, una de las estructuras afectadas por el terremoto en Cali. Escritas a mano, con tinta rosada y sobre hojas cuadriculadas, contienen los sueños, proyectos y anhelos que Luz Ángela esperaba cumplir junto a su familia. Ahora, quienes participaron en las labores de rescate buscan localizar a sus seres queridos para entregarles este documento, convertido en uno de los recuerdos más valiosos que dejó la tragedia.

¿Qué decía la carta encontrada entre los escombros del terremoto en Cali?
El documento, revelado por la revista Semana, comienza con una serie de manifestaciones personales dirigidas al “Universo”. En ellas, Luz Ángela escribió sobre el amor, la prosperidad, la salud, el trabajo y la vida que soñaba construir en los próximos años.
Una de las primeras frases refleja el tono de toda la carta. Allí escribió: “Me rodeo de amor y de luz, dando y recibiendo amor equilibradamente”.
Gran parte de sus escritos estaban dedicados a su familia. Expresó el deseo de ver crecer a sus hijos, compartir más tiempo con ellos y acompañarlos en cada una de sus etapas.

Uno de sus mayores sueños era que uno de sus hijos pudiera estudiar en España. También imaginaba una vida llena de viajes, reuniones familiares y momentos compartidos con las personas que más quería.
En otra parte del texto escribió que sus hijos “siempre están presentes con nosotros pasando tiempo de calidad”, una frase que hoy adquiere un significado profundamente emotivo tras conocerse su historia.
Los sueños de emprendimiento que Luz Ángela dejó escritos
La carta también revela que Luz Ángela tenía importantes metas profesionales y empresariales. Allí describió varios proyectos relacionados con sus emprendimientos y con el crecimiento de su negocio.
Entre las páginas aparece el nombre Angie's Trendy Cakes, un proyecto que esperaba fortalecer mediante nuevos productos, una línea saludable y la contratación de más personas para ampliar su empresa.
También imaginaba que sus cursos llegarían a cientos de estudiantes alrededor del mundo. En una de las páginas escribió: “Cada vez tengo más alumnos y en las clases virtuales tengo millones de alumnos en todo el mundo”.
Además, dejó consignadas metas muy concretas. Quería aumentar las ventas, conseguir más clientes a través de redes sociales, encontrar personas que impulsaran sus proyectos y ahorrar más de 3 mil dólares en un periodo de seis meses.
Sus planes también incluían remodelar su vivienda, renovar las habitaciones de sus hijos y mejorar distintos espacios del hogar para compartir más tiempo en familia.
La frase que hoy conmueve tras el terremoto en Cali
Las últimas páginas muestran a una mujer que también buscaba mejorar su bienestar físico y emocional. Escribió sobre la importancia de la salud, el equilibrio y los hábitos que quería fortalecer en su vida diaria.
En uno de los apartados expresó: “Mi cuerpo, mente y espíritu están en perfecto equilibrio y salud”. Más adelante agregó otra frase sencilla, pero significativa: “Me siento muy bien”.
La gratitud aparece de manera constante a lo largo de las seis hojas. Luz Ángela agradecía por los proyectos que esperaba cumplir, por su familia, por su trabajo y por la vida que imaginaba construir en los años siguientes.
En la parte final volvió a escribir sobre los viajes que quería realizar, las experiencias que soñaba vivir junto a sus hijos y el deseo de disponer de tiempo para compartir con ellos.
La carta termina con una frase que hoy conmueve especialmente a quienes participaron en las labores de rescate: “Ahora tengo tiempo y dinero para hacer todo lo que quiero”. Finalmente, cerró el documento con estas palabras: “Inmensamente feliz de contribuir con mi familia y hogar”, antes de firmar como Luz Ángela Sánchez Castillo.
Entre los escombros del edificio Vanessa aparecieron muchos objetos destruidos por el terremoto. Sin embargo, estas seis hojas conservaron intacta la historia de una mujer que escribía sobre el futuro sin imaginar que, pocos días después, el terremoto cambiaría para siempre el destino de su vida y el de su familia.
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