En las últimas horas, las redes sociales han sido testigo de la conversación que creó la visita del reconocido influenciador Luis Arturo Villar, más conocido como Luisito Comunica, a la megacárcel que abrió Nayib Bukele en El Salvador en el marco de su lucha contra las pandillas.
El creador de contenido mexicano compartió algunas imágenes y hasta un video de su visita al Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot), ubicado en el municipio de Tecoluca, departamento de San Vicente, zona central del país. Logró entrar con un permiso especial de prensa.
“Me acaban de dar un dato que me logró impactar y es que tan solo este grupo a mis espaldas es muy posiblemente responsable directa o indirectamente de 200 homicidios. Vaya dato que paraliza la sangre”, dijo Luisito mientras estaba cerca a un grupo de reos.
Esta megacárcel cumplió su primer año de funcionamiento el pasado 31 de enero: tiene una capacidad para 40 mil presos, es un laberinto de concreto, hierro, asfalto y acero que custodian guardias penitenciarios y soldados desde torres con más de 15 metros de altura.
Para llegar hasta allí es necesario cruzar dos controles de seguridad para vehículos y no está permitido la visita.
En una publicación de la Secretaría de Prensa de la Presidencia destacan que en ese centro de reclusión están “los más peligrosos criminales” y Bukele ha indicado que es la cárcel “más grande de Latinoamérica”.
¿Cómo viven los reos al interior de la magacárcel de El Salvador?
En el video que publicó el creador de contenido, mostró una celda de aislamiento, que a donde los presos son enviados cuando cometen una infracción: “la única entrada de luz que se tiene es un hoyo en el techo”, señaló.
“Absolutamente todo se hace aquí adentro: desde ir al baño hasta asearse”, indicó mientras señalaba a los reos tras las rejas.
“Este es un reclusorio de máxima seguridad y esto se nota desde que uno está tal vez a un kilómetro de su perímetro, pues ya hay elementos de seguridad. Te comienzan a interrogar, te bajan de tu vehículo, te hacen revisión corporal, te hacen revisión de tu identificación”, contó Luisito Comunica sobre su llegada al Cecot. “Me cuentan que son 7 filtros”.
La tecnología y la seguridad son tan extremas que, cada que ingresa un preso, se pasa por una máquina que le revisa si trae algo hasta en el interior de su cuerpo.
Hasta la fecha no se ha presentado ningún motín, pero hay una sala de armería que cuenta con un importante armamento para controlar cualquier intento de desorden.
“Es muy impactante verlo tan cerca. Los criminales duermen en un sistema de literas de cuatro niveles sin ningún tipo de colchoneta y, una vez que las personas entran aquí, ya no van a salir hasta que acaben sus condenas”, contó. Hay criminales con sentencias de hasta mil años.
Otro de los datos impactantes es que las luces nunca se apagan, ni siquiera para dormir: esto hace que los reos pierdan totalmente la noción del tiempo. Tampoco hay relojes.