Redacción
Angélica González
Los resultados preliminares de la segunda vuelta dejaron a Abelardo de la Espriella como el virtual ganador de la Presidencia de Colombia, aunque la diferencia frente a Iván Cepeda es mínima. Con el boletín 16 del preconteo, el candidato de Defensores de la Patria obtuvo 12,9 millones de votos, frente a los 12,7 millones del aspirante del Pacto Histórico.
La contienda dejó un escenario inédito en lo que va del siglo XXI, con apenas un punto porcentual de diferencia entre los dos candidatos. Por eso, desde distintos sectores creció la expectativa sobre lo que puede ocurrir en la fase de escrutinio, a la que el presidente Gustavo Petro ya se refirió diciendo que “nos vamos a los escrutinios”.
Qué dejó el preconteo
De acuerdo con el reporte preliminar, De la Espriella lideraba la elección con 49,76% de los votos, mientras Cepeda alcanzaba 48,69%. La estrechez del resultado abrió de inmediato el debate sobre la validez de las cifras divulgadas en la noche electoral.
Aunque el preconteo ofrece una primera fotografía del resultado, no es el acto que define oficialmente al ganador. Esa función recae en el escrutinio, una etapa posterior en la que intervienen jueces de la República y autoridades electorales.
Qué son los escrutinios
El escrutinio es el proceso de verificación y consolidación de los resultados electorales. Allí se revisan los votos depositados en las urnas y se comparan con las actas y registros físicos de cada mesa.
Este procedimiento comienza horas después de finalizado el preconteo, que está en manos de los jurados de votación. En la práctica, el escrutinio arranca en mesas distritales, sigue por los niveles regionales y concluye en el ámbito nacional bajo responsabilidad del Consejo Nacional Electoral.
Cómo funciona la impugnación
Tras conocerse los resultados preliminares, Iván Cepeda anunció que su equipo de testigos y abogados impugnará 33 mil mesas en todo el país. Según explicó, esas mesas deberán ser revisadas una por una dentro del proceso de escrutinio.
La impugnación consiste en presentar reclamaciones para que se haga una nueva revisión de los votos depositados en ciertas mesas. Esa reapertura permite que testigos, observadores y jueces revisen las actas electorales y contrasten la información registrada.
Puede cambiar el resultado
Sí. Durante el escrutinio puede haber modificaciones en la votación final. Aunque no siempre cambian el resultado general, sí pueden corregir cifras y, en contiendas muy cerradas, incluso mover el orden de los candidatos.
Ya ha ocurrido antes. En elecciones previas, partidos y candidatos han recuperado votos en esta fase. En 2022, por ejemplo, el Pacto Histórico ganó más de 500.000 votos durante el escrutinio de las elecciones al Congreso.
Qué pasó en la primera vuelta
La experiencia de la primera vuelta presidencial también mostró que el escrutinio puede mover los números. Allí De la Espriella terminó con 10.366.143 votos, frente a los 10.361.499 del preconteo, una diferencia de 4.600 sufragios.
En el caso de Cepeda, el escrutinio le dejó 9.703.921 votos, algo más de 15.560 por encima de los 9.688.361 que había arrojado el preconteo.
Qué dice la Registraduría
El registrador nacional, Hernán Penagos, recordó que la normativa colombiana establece con claridad los pasos que deben seguirse después de divulgar los resultados preliminares. También señaló que ya arrancó el escrutinio con la participación de más de 9.000 personas.
Penagos afirmó que 9.000 jueces y notarios están trabajando en 2.992 comisiones escrutadoras, revisando en detalle cada una de las actas electorales y en presencia de testigos de campaña.
Cómo se revisan las actas
Según el registrador, el escrutinio de primer nivel o municipal no se hace con imágenes ni con la publicación de los formularios, sino con las actas físicas. Explicó que los jueces utilizan el E14 de claveros como herramienta principal para la revisión.
También precisó que las campañas pueden presentar impugnaciones o reclamaciones en esas comisiones, tal como lo permite el Código Electoral vigente.
Qué viene después
Una vez termine el escrutinio municipal, el proceso pasa al nivel departamental, donde intervienen los delegados del CNE. Finalmente, se realiza el escrutinio nacional, que consolida toda la información y define oficialmente los resultados.
Penagos recalcó que la Registraduría no cuenta votos ni declara al ganador. Esa tarea corresponde, por competencia constitucional, a los jueces de la República y al Consejo Nacional Electoral.
Un cierre electoral en tensión
La estrechez del resultado convierte esta elección en una de las más vigiladas de los últimos años. Mientras el preconteo favorece a De la Espriella, el proceso de escrutinio será decisivo para confirmar si la tendencia se mantiene o si las impugnaciones logran alterar el panorama.
En una contienda definida por márgenes mínimos, cada acta puede ser determinante para el futuro político del país.
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