Redacción Juan Sebastián Sosa

Luego de un día del atentado que estremeció a Rusia, se empiezan a conocer los primeros testimonios de los sobrevivientes. De acuerdo con la más reciente actualización de las víctimas a este domingo, ya se han contabilizado 137 fallecidos y más de un centenar de heridos. 

 

El grupo terrorista Estado Islámico se atribuyó el atentado terrorista por medio de la red social Telegram, ocurrido en la noche de este viernes en la de conciertos Crocus City Hall, a las afueras de Moscú.

 

Según los primeros reportes del Servicio Federal de Seguridad (FSB), el ataque fue perpetrado por un grupo de hombres vestidos de camuflado y equipados con armas automáticas, en la antesala de un concierto del grupo de rock Piknik. Ya hay 11 capturados por los hechos. 

 

Vladimir, uno de los sobrevivientes al ataque, dio sus primeras declaraciones desde el hospital al que fue trasladado. El hombre, en medio de las declaraciones, aún no terminaba de procesar lo sucedido y el hecho de que haya podido salir vivo del ataque, aunque con algunas heridas. 

 

“Tuve una herida en el cuello, quemaduras en la cara y en la mano”, señaló. Recuerda que el viernes en la noche se disponía a tener una noche de música y diversión con el concierto de la banda de rock. Sin embargo, en cuestión de segundos el panorama cambió. 

 

El grupo de hombres armados ingresó con fusiles y armas largas y empezó a disparar de forma indiscriminada contra las cientos de personas que se encontraban en el enorme complejo. 

 

“Simplemente caminaban y disparaban mientras avanzaban. Eran cinco o seis, no dispararon hacia arriba, no gritaron 'todos al piso', disparaban a todos metódicamente en silencio”, relató Anastasia Rodionova, otra de las personas que se encontraba en el lugar. 

 

Los terroristas se habrían abierto pasa hasta llegar a la sala de conciertos en la que se calcula que había unas seis mil personas reunidas. Ya en ese lugar, relatan los testigos, los hombres empezaron a lanzar granadas y rápidamente redujeron el sitio a llamas y ruinas. 

 

“Ahora entiendes que tienes suerte, mucha suerte. Llegué a casa y mi abrigo estaba cubierto de sangre. Al parecer alguien me protegió con su propio cuerpo”, añadió Anastasia Rodionova. 

Comparte en:


También puede interesarte
Última Hora...