Redacción
Juan Sebastián Sosa
El orgasmo es la máxima expresión del placer sexual, y consiste en una descarga repentina de la tensión acumulada durante el coito. A menudo, se encuentra acompañada de otras acciones involuntarias, como espasmos musculares, según recoge la farmacéutica Bayer.
Este se puede alcanzar por medio de la estimulación vaginal, del clítoris o el contacto con los pezones. Sin embargo, no todas las mujeres logran alcanzar ese pico de excitación.
Al respecto, un grupo de científicos, compuesto por David Frederick, Kate St John, Justin García y Elisabeth Lloyd, realizó un estudio con más de 50 mil personas sobre la brecha entre el clímax del hombre y la mujer en el acto sexual.
¿Qué encontraron? Que el “95% de los hombres heterosexuales dijeron que usualmente o siempre tienen un orgasmo durante la intimidad sexual, mientras que solo el 65% de las mujeres heterosexuales dijeron lo mismo”.
Trastornos del estado de ánimo
Según los Institutos Nacionales de la Salud de Estados Unidos, algunos trastornos del estado de ánimo son: la depresión, la distimia o la bipolaridad. En ese sentido, la Universidad de Cleveland señala que “la baja autoestima, los sentimientos de desesperanza y la fatiga física pueden reducir la libido. La depresión, también, puede provocar anorgasmia o dificultades para alcanzar el orgasmo”.
Por ello, la ciencia indica que las personas que sufren de este tipo de trastornos podrían tener un deseo sexual más bajo o hasta inexistente. Esto se pude incrementar si la mujer está tomada medicamentos antidepresivos o medicamentos como los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS).
Estos últimos, si bien pueden ayudar a mejorar el estado de ánimo, también pueden impedir la comunicacional normal entre el cerebro y los orgasmos sexuales.
Cambios hormonales
Las hormonas, más allá de ser importantes en el estado de ánimo, también son fundamentales en las experiencias íntimas. Ese desequilibrio hormonal, causado por el consumo de anticonceptivos, la menopausia o el síndrome del ovario poliquístico, puede producir la disfunción orgásmica.
El portal MedlinePlus señala que esto ocurre cuando “una mujer no puede alcanzar el orgasmo o tiene dificultades para alcanzarlo cuando está sexualmente excitada”.
Problemas con la pareja
Al respecto, un estudio de la Universidad de Cambridge señaló que “los problemas en las relaciones de pareja que pueden afectar la interacción sexual incluyen la hostilidad generalizada, la mala comunicación, la falta de confianza y niveles absurdos de deseo sexual”.
Frente a estos problemas, lo mejor siempre es hablar con la pareja y llegar a acuerdos sobre los gustos e incomodidades en el sexo.
“Psicológicamente, las personas tendrán una experiencia sexual diferente, basada en su capacidad para relajarse y superar inhibiciones, su historia sexual y emocional anterior, su estado de cansancio o ansiedad, su salud física y los sentimientos de cada uno hacia su pareja”, explica Michael Crowe en su investigación.
Ausencia de estimulación sexual
Otra investigación de los Institutos Nacionales de la Salud de Estados Unidos reveló que el 36,6% de las mujeres necesitan de estimulación en su clítoris para llegar al orgasmo. Otro 36% señaló que no lo necesitan, pero lo prefieren.
Muchos hombres prefieren obviar ese órgano. Por ello, la solución es hablar con la pareja sobre sus preferencias sexuales para lograr el orgasmo.
Consumo de ciertos medicamentos
Otras de las razones por las que algunas mujeres no pueden llegar al orgasmo es por el consumo de algunos medicamentos que pueden causar problemas sexuales como disminución de la libido y dificultad para alcanzar el clímax.
Esos medicamentos son ciertos antidepresivos, los antipsicóticos y la quimioterapia. GoodRX, una empresa estadounidense, señaló que medicamentos para la insuficiencia cardíaca, presión arterial, bloqueadores H2, opioides, benzodiazepinas, estatinas y los antiepilépticos también podrían interferir en la actividad sexual.
Problemas en la salud
Según Mayo Clinic, “las enfermedades crónicas, como la diabetes, la vejiga hiperactiva o la esclerosis múltiple, pueden contribuir o complicar los trastornos del orgasmo”.
Consumo de alcohol o cigarrillo
El portal BMC Women’s Health, que se enfoca en la investigación de la salud y bienestar de las mujeres, concluyó en uno de sus estudios que “el consumo de alcohol en grandes cantidades provoca disminución de la estimulación sexual, lubricación vaginal, dispareunia y dificultad para alcanzar el orgasmo”.
Otro estudio de Medical News Today indicó que la dependencia a la nicotina puede causar problemas sexuales. “Fumar puede dañar los vasos sanguíneos y restringir el flujo sanguíneo. Con el tiempo, las paredes de los vasos sanguíneos se espesan, lo que dificulta que la sangre fluya lo suficiente por el cuerpo”, indicaron.
En ese sentido, si el consumo de tabaco restringe el flujo sanguíneo del área genital, esto puede reducir la excitación.
Experiencias sexuales previas traumáticas
Las mujeres que hayan tenido malas experiencias en las relaciones sexuales pueden desarrollar problemas en la intimidad. Generalmente, esto les puede causar nervios o incomodidad durante el acto.
La Sociedad Internacional para la Medicina Sexual explicó que “el trastorno de estrés postraumático puede contribuir a un mayor riesgo de disfunción orgásmica en hombres y mujeres”.
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