Redacción Juan Sebastián Sosa

Bogotá volvió a registrar un grave hecho de violencia este miércoles 11 de febrero de 2026. Dos personas fueron asesinadas en un ataque sicarial frente al gimnasio Bodytech, ubicado en la calle 85 con carrera 7, en el sector de La Cabrera. Las víctimas fueron el empresario Gustavo Andrés Aponte Fonnegra y su escolta, Luis Gabriel Gutiérrez Garzón.

 

De acuerdo con el comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá, general Giovanni Cristancho, ambos fallecieron luego de ser trasladados a un centro de salud. El ataque ocurrió hacia las 3:45 p. m., cuando un hombre vestido de traje y corbata se acercó por la espalda y les disparó en repetidas ocasiones.

 

Las cámaras de seguridad permitieron establecer que el agresor esperó cerca de 15 minutos a que las víctimas salieran del gimnasio. Tras disparar, huyó hacia la carrera séptima y abordó una motocicleta que lo estaba esperando. Según las autoridades, “se evidencia que es un acto de sicariato totalmente planeado”.

 

Aponte Fonnegra era reconocido en el sector agropecuario como productor y comercializador de arroz. Además, participaba activamente en iniciativas relacionadas con el desarrollo del campo colombiano y proyectos sociales.

 

También integraba el Consejo Directivo de la Fundación Gustavo Aponte Rojas, enfocada en la formación de niños y niñas en condiciones socioeconómicas difíciles. Allegados aseguraron que era triatleta y que mantenía un fuerte compromiso con su familia y con distintas causas sociales.

 

Por su parte, el escolta asesinado, Luis Gabriel Gutiérrez Garzón, era miembro retirado de la Policía. Según el general Cristancho, “él mismo había pedido su retiro. Desde el 2021 fungía como escolta de personalidades”. Además, estaba vinculado a la empresa Flexo Spring S.A.S.

 

Periodista Felipe Arias, amigo de empresario asesinado en Bogotá, reveló que había recibido amenazas

 

¿Gustavo Andrés Aponte tenía amenazas? Revelaciones de Felipe Arias

 

Tras el crimen, en un primer momento investigadores y familiares señalaron que no había rastros de amenazas que pudieran explicar el asesinato. Sin embargo, en las últimas horas se conocieron nuevos detalles sobre la situación de seguridad del empresario.

 

El periodista y presentador de RCN, Felipe Arias, amigo cercano de Aponte, habló en diálogo con La FM y reveló conversaciones privadas que sostuvo con él. La última llamada entre ambos tuvo como propósito organizar una campaña de ayuda para los afectados por la tragedia invernal en el Caribe colombiano.

 

“Lo que hice fue tomar el teléfono y decirle: ‘Tavo, hermano, esto está tenaz acá en Córdoba, está terrible; armemos una campaña con un grupo de empresarios, amigos suyos y ustedes que tienen forma de ayudar... hagamos casitas o entregamos algo. Él me dijo: ‘Hágale, hermano, ¿qué hay que hacer?’”, contó Arias en La FM.

 

El periodista recordó que esa frase era recurrente en su amigo. “Lamentablemente esa cita no se cumplió (…) Siempre que yo lo llamaba, esa era la frase: ‘¿qué hay que hacer?’”, aseguró. También lo describió como un hombre comprometido con su familia y con la fe.

 

Arias también lo describió como un hombre “de buenos modales, de buenas costumbres, deportista, amante de su familia, entregado a sus cuatro hijos”. Además, reveló que recientemente se había graduado como ministro de la comunión y podía dar la ostia en las misas. “Buen hombre, buen tipo, gran empresario”, indicó el comunicador, al recordar a su amigo en medio del dolor.

 

  

Llamadas desde Tolima y preocupación por su seguridad

 

Felipe Arias reveló que el empresario sí tenía angustias relacionadas con su seguridad. Según relató, en varias ocasiones le pidió que orara por él debido a situaciones que lo inquietaban y a algunas llamaban con amenazas que le estaban llegando. 

 

“Cada vez que nos veíamos y hacíamos oraciones, él me decía: ‘Hermano, ya que a usted le gusta todo esto, haga oración por mí, porque hay sensibilidades alrededor de la seguridad”, contó que le dijo. “Fue una familia muy golpeada por secuestros y asesinatos”, relató el periodista.

 

Arias aseguró que Aponte “decía que había recibido llamadas y tenía susto de ir a las tierras en Tolima. Ese era el único temor que él tenía, salir de Bogotá e ir a allá”.

 

El periodista también le preguntó por su esquema de seguridad. “‘¿Tú solamente andas con dos escoltas y tienes tanta sensibilidad?’. Él me decía: ‘hombre, yo estoy con Dios y con la Virgen y me dedico es a obras sociales, lo único que hago es rezar y, yo me dedico es a obras sociales y a asistir a misiones’. Él se sentía muy seguro, muy confiado de que como hacía obras sociales, no le iba a pasar nada y yo creo que desestimó esas llamadas y amenazas”.

 

En otra conversación, el empresario fue claro frente a presiones ilegales. “Él me dijo: ‘Hay que cortar eso, a mi familia ya le hicieron mucho daño; ya entregaron plata cuando yo era pequeño y no voy a prestarme para nada más’”, añadió Arias.

 

“Últimamente lo notaba preocupado, porque me decía: ‘Está volviendo a pasar lo que viví hace 30 años y no quiero que mis hijos sufran lo mismo’. Yo hasta llegué a considerar en decirle que se fuera del país con su familia”, agregó.

 

Arias explicó que no alcanzó a decírselo directamente, pero pensó que lo mejor sería que se fuera del país con su familia. Sin embargo, aseguró que Aponte amaba profundamente a Colombia y tenía un vínculo inquebrantable con su esposa, María Alex.

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