Redacción Juan Sebastián Sosa

Jessi Uribe volvió a ocupar un lugar central en la conversación pública tras relatar uno de los episodios más complejos de su trayectoria artística. El cantante habló sobre las dificultades económicas, emocionales y físicas que vivió durante la etapa en la que estuvo bajo la representación de un exmánager. Las declaraciones hicieron que el tema adquiriera relevancia inmediata en redes sociales.

 

Las revelaciones se dieron en el pódcast Contenido Extra, durante una conversación con Jessie Cervantes. Allí explicó que parte de lo que vivió estaría relacionado con procesos legales. También recordó que su separación profesional, comunicada en junio de 2025, mencionaba únicamente la búsqueda de “nuevos caminos artísticos y profesionales”.

 

El artista comentó que la demanda laboral de aquel periodo era muy alta y que, después de participar en A otro nivel, llegó a realizar agendas semanales con numerosos compromisos musicales. Según explicó, ese ritmo de trabajo no coincidía con los ingresos que recibía, lo que lo llevó a evaluar su situación financiera.

 

Uribe aseguró que, de los 2.500 dólares que cobraba por presentación, cerca de 9.200.000 pesos, debía asumir los costos del equipo que lo acompañaba. Comentó que, tras pagar esos gastos, sus utilidades eran bajas para una etapa en la que estaba consolidando su presencia en el país. Esta situación se convirtió en uno de los temas que más cuestionó al recordar esos años.

 

Sobre este punto dijo: “Yo andaba con 15 muchachos. O sea, a mí realmente me quedaban 500 dólares (1.800.000 aproximadamente), siendo el más sonado en el país. Para mí fue un mal manejo”.

 

De frente: exmánager de Jessi Uribe responde tras polémica por regalías y anuncia acciones legales

 

El intérprete señaló que entregaba el 50% de sus ingresos al representante con el que trabajaba en ese momento. Al explicar esta cifra, mencionó que durante una década mantuvo este acuerdo. En la entrevista, respondió a la reacción de Cervantes, quien comentó: “Ay, madre. Te robó, hermano”, y el cantante dijo: “Sí, así duré muchos años, fue muy duro para mí eso. Así duré 10 años”.

 

Además, manifestó que su representante figuraba como coautor de varias composiciones y que él mismo se encargaba del registro de las obras. Mencionó que esa práctica formaba parte de las condiciones que debía cumplir mientras intentaba reorganizar su estructura de ganancias.

 

Uribe también relató que las exigencias laborales afectaron su estado de salud. Se refirió a situaciones en las que trabajó bajo malestares físicos y continuó cumpliendo compromisos a pesar de estar en condiciones desfavorables. Según expresó: “En esos últimos shows yo dije: ‘No, no lo estoy disfrutando y yo amo mucho la música’... Pero tuvo que pasar todo eso para yo decir que no más”.

 

Estas afirmaciones dieron paso a que, en redes sociales, usuarios identificaran al exmánager al que el artista hacía referencia. Esto dio origen a una discusión pública sobre la administración de su carrera durante esa etapa.

 

@jessiecervantesc ¿Ya vieron el episodio con Jessi Uribe en #ContenidoExtra? ♬ sonido original - Jessie Cervantes

 

Identificación del exmánager y surgimiento de la controversia en redes sociales

 

Tras la publicación de la entrevista, varias personas en redes señalaron que el exrepresentante mencionado sería Rafael Mejía Jr., conocido como ‘Rafa La Fe’. Ambos trabajaron juntos por años y la ruptura en 2025 generó comentarios debido a su aparente distanciamiento y a la ausencia de material reciente en el que aparecieran juntos.

 

La atención se centró en los datos económicos mencionados por el cantante, así como en los porcentajes vinculados a sus presentaciones. Usuarios relacionaron esta información con la trayectoria de Mejía, quien había acompañado el proyecto musical durante su consolidación. Esto llevó a que se solicitaran aclaraciones sobre cómo funcionaron los acuerdos entre ambos.

 

La controversia también incluyó preguntas sobre la administración de regalías y derechos de autor. En plataformas digitales surgieron debates respecto al papel del representante dentro de la producción musical de Uribe. Estas conversaciones aumentaron el interés por conocer la posición del empresario frente a las declaraciones del cantante.

 

@jessiecervantesc Jessi Uribe revela si su mánager se metía en sus composiciones. 😲🎶 ¿Qué hubieras hecho tú? #ContenidoExtra ♬ sonido original - Jessie Cervantes

 

La discusión se amplificó porque el artista mencionó que el registro de las canciones estaba bajo control de su representante. Este punto generó comentarios adicionales debido a su relación con los porcentajes de participación en las obras. La forma en la que se estructuraron estos créditos formó parte del debate público que se extendió durante varios días.

 

Al darse a conocer estos fragmentos de la entrevista, también llamó la atención que el cantante hubiera mencionado tanto las cifras de pago como las condiciones bajo las cuales cumplía sus compromisos. Esto impulsó a que seguidores y analistas del género popular revisaran el contexto de la relación profesional que mantuvo con su entonces mánager.

 

La aparición de estos elementos hizo necesario que el empresario entregara una versión propia sobre los acuerdos contractuales. La atención mediática creció a medida que se difundieron más declaraciones del cantante, lo que generó una presión adicional para que la otra parte aportara información sobre lo ocurrido.

 

Todo este contexto llevó a que la opinión pública se centrara en dos aspectos: la gestión económica del proyecto artístico y la manera en que se distribuyeron las responsabilidades entre el artista y su representante. Esto abrió paso a la entrevista que ofreció el empresario para explicar su participación.

 

La versión de Rafael Mejía Jr. sobre inversiones, contratos y acciones legales

 

Rafael Mejía Jr. respondió a las afirmaciones del cantante en una entrevista con Caracol Radio, donde explicó que los acuerdos con Uribe estaban sustentados en documentos. Señaló que su responsabilidad incluía asumir la inversión completa del proyecto desde sus primeras etapas. 

 

En sus palabras: “Mi función dentro del arreglo que teníamos, sí, era que yo debía correr con todos los gastos. De hecho, fue la condición que él puso al principio. Él no ponía un peso, solamente hacía caso. Hizo caso en cantar lo que se le puso. Yo era quien tenía que llevar todo el tema de la inversión completa”.

 

El empresario indicó que su rol incluía tareas que iban más allá de la representación. Explicó que funcionó como disquera y como productor, lo que implicaba organizar canciones, coordinar videos, ejecutar promociones y gestionar equipos de relaciones públicas. Aclaró que estos componentes formaban parte del acuerdo inicial.

 

Sobre los porcentajes, mencionó que la participación del 50/50 respondía al modelo de inversión que manejaban al inicio. Agregó que esta distribución tenía como finalidad recuperar los recursos adelantados mientras el proyecto tomaba fuerza. Aseguró que este esquema era conocido por ambas partes desde el comienzo.

 

En cuanto a las composiciones, explicó que su aparición como coautor en algunas canciones se debe a los ajustes que realizó durante el proceso de creación. Según dijo: “En las canciones donde aparezco es porque cubro la letra dándole un esquema más comercial o acomodando las rimas”, mencionando temas como Dulce Pecado y El último No.

 

 

Mejía también sostuvo que aceptó sin oposición los cambios planteados por Uribe cuando este decidió modificar los porcentajes de ganancia. Indicó que dichos ajustes no fueron el motivo de la separación laboral y que la decisión de terminar la relación se dio por factores que no detalló públicamente, aunque dio a conocer la intervención de terceros. 

 

El empresario afirmó que la trayectoria de Uribe se consolidó gracias a un proceso de desarrollo que involucró inversiones y decisiones estratégicas de su parte. Mencionó que todos estos pasos están documentados y disponibles para respaldar su posición en caso de requerirse en instancias legales.

 

Durante la entrevista, se refirió a la influencia de personas externas en la ruptura profesional, y sugirió que el artista habría tomado decisiones basadas en recomendaciones ajenas al entorno laboral. Esta afirmación se convirtió en otro punto de análisis dentro del conflicto.

 

Al finalizar su intervención, confirmó que, junto a su equipo jurídico, inició acciones legales debido a las declaraciones del cantante. Sobre esto expresó: “yo no soy un aparecido […] vamos a hacer todo lo que corresponda de manera legal para detener esto y que se remita simplemente la verdad”. Con ello dejó claro que el caso continuará en escenarios judiciales.

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