Redacción
Juan Sebastián Sosa
Este martes 3 de febrero de 2026 el presidente de Colombia, Gustavo Petro, se reunió con su par estadounidense, Donald Trump, en un histórico encuentro en la Casa Blanca. Fue el primer encuentro entre los dos mandatarios desde que llegaron al poder, en medio de una relación bilateral marcada por tensiones diplomáticas en el último año.
Las relaciones entre Bogotá y Washington se habían visto afectadas tras el regreso de Trump al poder en enero de 2025. Diferentes roces y medidas diplomáticas complejas marcaron ese periodo, y esta reunión fue interpretada como una oportunidad para recomponer el diálogo entre ambos gobiernos.
Poco a poco empezaron a surgir detalles de lo ocurrido antes y durante el encuentro, incluso a través de fotografías oficiales que captaron momentos clave previos a la conversación en el Despacho Oval. La reunión comenzó puntualmente a las 11:00 a.m., en completa privacidad y sin la presencia de la prensa, según lo establecido por la Casa Blanca.
No hubo ruedas de prensa ni pronunciamientos oficiales al término del encuentro. Tampoco se realizó la tradicional guardia de honor militar y Petro ingresó por el Edificio de Oficinas Ejecutivas en lugar del Pórtico Norte de la Casa Blanca, lo que subraya el carácter reservado de esta cita diplomática.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, declaró en una entrevista que Trump entró “con muy buena disposición” a la reunión. Ese fue el único pronunciamiento oficial divulgado por Estados Unidos sobre el primer cara a cara entre los dos presidentes.

El libro que llevaba el embajador colombiano al encuentro
La Presidencia de la República publicó varias fotografías del saludo protocolar antes de entrar al Despacho Oval. Además del interés por los gestos de los mandatarios, expertos se fijaron en los documentos que llevaban en sus manos Petro y el embajador de Colombia en Estados Unidos, Daniel García‑Peña.
Según un análisis realizado por El Tiempo, lo que llevaba en su mano el embajador García‑Peña era el libro ‘Trump: The Art of the Deal’ (Trump: El Arte de la Negociación). Este libro, publicado en 1987 y atribuido a Donald J. Trump con el periodista Tony Schwartz, fue uno de los textos que contribuyó a consolidar la imagen del magnate como negociador.
El libro ofrece una mezcla de memorias y consejos empresariales. Narra la infancia de Trump en Queens, sus primeros trabajos en Brooklyn, su traslado a Manhattan y la expansión de sus negocios, incluyendo proyectos como el Hotel Grand Hyatt y la Trump Tower.

Además, incluye lo que algunos consideran una fórmula de éxito empresarial de 11 pasos, inspirada en otras obras motivacionales como El poder del pensamiento positivo de Norman Vincent Peale. Este detalle hizo que muchos analistas interpretaran el gesto como un reconocimiento al pasado empresarial de Trump.
En una de las imágenes también se ve al embajador con una hoja que tenía, de fondo, la bandera de Colombia y, en inglés, la frase: "Colombia, America's #1 ally against narcoterrorists", que significa ‘Colombia aliado número 1 de América contra narco‑terroristas’.
El documento que sostenía el presidente Petro
Mientras que el embajador llevaba el libro, las fotos oficiales también mostraron un documento en manos del presidente Petro. Tras aplicarle zoom a la imagen y girarla 50 grados, dos expertos consultados por El Tiempo coincidieron en que se trataba de un organigrama criminal.
Este organigrama habría sido relevante en la agenda de la reunión, ya que uno de los temas centrales a tratar con Estados Unidos fue la cooperación en la lucha contra el narcotráfico y posibles nuevas alianzas entre las agencias de seguridad de ambos países.

El contexto de ese enfoque estuvo marcado por un hecho que ocurrió pocas horas antes: la extradición de alias ‘Pipe Tuluá’, cabecilla de la banda criminal La Inmaculada. Esta medida se realizó ese mismo martes 3 de febrero en la madrugada y, según fuentes consultadas por El Tiempo, se habría acelerado teniendo en cuenta las conversaciones bilaterales.
La lucha contra los cultivos ilícitos, las extradiciones y la reducción del narcotráfico han sido temas recurrentes en las diferencias diplomáticas entre Bogotá y Washington. Petro ha destacado estos esfuerzos también como respuesta a su inclusión en la lista Clinton, defendiendo los resultados de su administración en la incautación de cocaína y en la realización de extradiciones.
Delegaciones y enfoque de la agenda bilateral
La delegación colombiana estuvo integrada por figuras clave del Gobierno, incluyendo al ministro de Defensa Pedro Sánchez, la canciller Rosa Villavicencio y el embajador Daniel García‑Peña. Estos funcionarios acompañaron a Petro durante el encuentro con Trump, según se observa en las imágenes oficiales.
Por parte de Estados Unidos, estuvieron presentes representantes como el senador republicano Bernie Moreno, el secretario de Estado Marco Rubio y el vicepresidente J. D. Vance, reflejando la importancia que Washington le dio a la reunión.

Aunque no hubo pronunciamientos oficiales tras el encuentro, la presencia de estos funcionarios sugiere que temas de seguridad, narcotráfico, cooperación bilateral y estrategia regional fueron la base de las discusiones entre ambos gobiernos.
El análisis de los documentos que aparecieron en las imágenes también muestra que el encuentro fue más que un saludo diplomático: fue una oportunidad para reforzar la cooperación en temas complejos que han marcado las relaciones en los últimos años.
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