Redacción Juan Sebastián Sosa

Las autoridades que lideran la investigación del siniestro aéreo ocurrido el 28 de enero en Norte de Santander confirmaron un hallazgo que marca un antes y un después en el proceso para esclarecer las causas del accidente. El grabador de datos de vuelo (FDR) y el grabador de voz de cabina (CVR), conocidos como caja negra, fueron localizados y están bajo custodia de los investigadores.

 

Este avance fue anunciado por el Ministerio de Transporte y la Aeronáutica Civil, que explicaron que contar con estos dispositivos electrónicos permitirá avanzar en el análisis técnico para reconstruir las circunstancias que llevaron a la caída de la aeronave de Satena que dejó 15 personas fallecidas.

 

La recuperación de estos grabadores se dio entre los restos del avión tipo Beechcraft 1900, que cubría la ruta entre Cúcuta y Ocaña con 13 pasajeros y dos tripulantes a bordo. El hallazgo de los componentes críticos permitirá a los equipos técnicos establecer hipótesis con mayor precisión.

 

Durante la jornada de este jueves 29 de enero, la ministra de Transporte, María Fernanda Rojas Mantilla, entregó un balance de las labores de búsqueda y recolección de pruebas en la vereda Curasica, del municipio de La Playa de Belén, donde se estrelló la aeronave. Allí se concentra el trabajo técnico para avanzar en la investigación.

 

Sobre el hallazgo, la ministra explicó a Noticias Caracol: “lo nuevo que aporta bastante al proceso investigativo es el hallazgo de lo que se llama la caja negra, que es un grabador de datos de vuelo y también de audio o de voz de cabina Ese elemento va a permitir seguramente fortalecer unas hipótesis, unas líneas, digamos, de investigación”.

 

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Qué dicen las autoridades de la caja negra y la investigación

 

En una entrevista con Noticias Caracol, la ministra María Fernanda Rojas y el director general de la Aeronáutica Civil, Luis Alfonso Martínez, entregaron más detalles sobre el avance del análisis técnico tras el accidente. Ambos reiteraron la relevancia de contar con los datos electrónicos de la aeronave para avanzar en la investigación.

 

El Ministerio de Transporte confirmó que la Aerocivil tiene bajo custodia los grabadores de vuelo (FDR) y de voz de cabina (CVR), además de la baliza de emergencia. Estos elementos, según las autoridades, son fundamentales para dar paso a la siguiente fase del análisis técnico del siniestro.

 

La aeronave accidentada tenía 32 mil horas de vuelo y cubría la ruta entre Cúcuta y Ocaña, un trayecto que normalmente dura cerca de 25 minutos. No obstante, el último contacto con los radares de la Aeronáutica Civil se dio cuando ya llevaba 12 minutos en el aire y se aproximaba a la zona montañosa del nororiente del país.

  

El equipo de la Dirección de Investigación de Accidentes Aéreos de la Aerocivil ya completó la primera caminata técnica de reconocimiento en la zona boscosa de la vereda Curasica. Allí se identificaron restos, se ubicaron elementos relevantes y se obtuvo una primera aproximación a la dinámica del impacto, que servirá de base para el desarrollo de hipótesis.

 

La ministra Rojas señaló que la prioridad es que la investigación se lleve a cabo “con absoluto rigor técnico, sin especulaciones y con respeto por las víctimas y sus familias”, destacando la importancia de un análisis técnico cuidadoso y metódico.

 

Cómo avanza el proceso técnico tras recuperar la caja negra

 

El avance más reciente respecto a la caja negra permitió a las autoridades establecer una primera línea de trabajo, que deberá ser contrastada con el análisis completo de datos y evidencias recogidas en el lugar del accidente. Según explicó Luis Alfonso Martínez, esto representa un paso “determinante” en la investigación.

 

La ministra también detalló el proceso: “Con todos los elementos que se han extraído y se están llevando para este proceso de investigación, y al final tiene que haber una conclusión de las causas de lo ocurrido en la medida en que los elementos así lo permitan. Entonces, la llamada caja negra es clave para avanzar en esta investigación y encontrar las causas”.

 

La Aeronáutica Civil aclaró que la escena del accidente presentó “alteraciones” debido al acceso de personas al sitio —campesinos de la vereda Curasica informaron del hallazgo del avión estrellado en la cima de una colina— y que esa situación también será considerada dentro del análisis técnico.

 

Respecto a las posibles causas del accidente, por ahora no hay una hipótesis oficial. Según dijo Satena en una rueda de prensa en Ocaña, “las condiciones meteorológicas en ruta y en el aeropuerto de destino eran favorables para la operación de la aeronave”.

 

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La ministra Rojas agregó que, aunque las condiciones climáticas eran favorables, la zona donde se accidentó el avión presentó nubosidad y una elevada altitud (2.045 metros sobre el nivel del mar), lo que pudo haber afectado la visibilidad.

 

Hasta ahora, tampoco hay evidencia de factores externos o condiciones ajenas a la operación que hayan influido en el accidente. Las autoridades han señalado que ni el capitán Miguel Vanegas ni el copiloto José de la Vega reportaron emergencia alguna a las torres de control antes de perder comunicación.

 

El rescate de víctimas y contexto de la tragedia aérea

 

Entre la noche del miércoles y la madrugada siguiente, los restos de los 15 ocupantes del avión fueron rescatados y trasladados a Cúcuta, la capital de Norte de Santander, para su identificación. Entre las víctimas se encontraba el congresista Diógenes Quintero Amaya, representante a la Cámara por la Circunscripción Transitoria Especial de Paz del Catatumbo, cuyo fallecimiento causó conmoción en el país.

 

El avión había despegado de Cúcuta a las 11:42 a. m. desde el Aeropuerto Camilo Daza con destino a Ocaña, donde debía aterrizar a las 12:05 p. m. Sin embargo, perdió comunicación con la torre de control minutos antes de iniciar el descenso.

 

Las labores de búsqueda y rescate contaron con la participación de aeronaves de la Fuerza Aérea y del Ejército, así como una aeronave y un helicóptero de SEARCA, apoyados por la Policía, autoridades locales y juntas de Acción Comunal en las veredas del sector, cuya colaboración fue clave para ubicar los restos.

 

En la región donde cayó la aeronave se han registrado lluvias continuas por más de una semana, especialmente en el corredor montañoso que comunica Cúcuta con el Catatumbo. A esa situación se sumó una densa nubosidad, que habría afectado la visibilidad en varios tramos del vuelo.

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