Redacción Juan Sebastián Sosa

Este domingo 8 de febrero, el Super Bowl LX fue escenario de un espectáculo que mezcló música, cultura, política y símbolos poderosos. En medio del entretiempo del partido celebrado en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, el cantante puertorriqueño Bad Bunny protagonizó una puesta en escena que no solo rindió homenaje a su identidad latina, sino que también dejó momentos históricos.

 

El show comenzó a las 8:19 p. m., hora colombiana, con un homenaje a la clase trabajadora: varios actores representaban trabajadores cortando caña de azúcar, mientras sonaba "Tití me preguntó". A partir de ese momento, los elementos visuales y culturales del Caribe y Latinoamérica inundaron el escenario.

 

Con referencias a las piraguas, tacos, boxeadores y una casita típica puertorriqueña, Bad Bunny subió al techo como en su gira “Yo perreo sola”, rodeado de figuras como Jessica Alba, Pedro Pascal, Karol G y Cardi B. Todo mientras avanzaba el repertorio de sus canciones más icónicas.

 

Durante la canción “Mónaco”, acompañado por una orquesta dirigida por Giancarlo Guerrero, el artista lanzó un mensaje poderoso: “Buenas tardes California, mi nombre es Benito Antonio Martinez Ocasio y si hoy estoy aquí en el Super Bowl LX es porque nunca dejé de creer en mí y tú también deberías creer en ti, vales más de lo que piensas, créeme”.

 

 

¿La boda que apareció en el show fue real?

 

Una de las escenas más comentadas del espectáculo fue la aparición de una pareja casándose en pleno escenario. En redes sociales se desató el debate: ¿fue real o parte del show? La respuesta es clara: sí, la boda fue real.

 

Según reveló el representante de Bad Bunny a la revista Variety, la pareja que se casó durante el espectáculo había enviado una invitación a su boda al artista. En lugar de asistir, él los invitó a casarse en el Super Bowl. El representante del cantante también confirmó a Variety que se trató de una boda legal.

 

“La pareja, de la que no han trascendido sus nombres, se casó en el escenario más visto de Estados Unidos mientras a su vez formaba parte de la escenografía que hoy monopoliza la conversación en todas las redes sociales y los titulares de medios de comunicación de todo el mundo”, detalló Variety.

 

 

Durante la presentación, se vio a los recién casados cortando su pastel de bodas, mientras Bad Bunny firmaba su certificado de matrimonio. Aunque no está claro si las personas alrededor eran familiares o parte del elenco, la escena fue tan real como simbólica.

 

La novia lució el diseño Becoming Jane de la firma Hayley Paige, quien reaccionó emocionada: “Nunca en mis mejores sueños imaginé que uno de mis vestidos de novia haría un cameo en el Super Bowl. Verlo durante el espectáculo de medio tiempo de Bad Bunny es loco [sic]. Pero lo que lo hace realmente especial es que lo usa una novia real el día de su boda”, declaró a PageSix.

 

¿Quién era el niño al que Bad Bunny le entregó el Grammy?

 

Otro momento que conmovió al público fue cuando Bad Bunny le entregó un Grammy a un niño en el escenario. Las redes estallaron con la teoría de que el menor era Liam Conejo Ramos, el niño ecuatoriano que fue noticia recientemente por su detención junto a su padre por agentes del ICE en Mineápolis.

 

En la escena, se veía a una familia viendo un televisor viejo con la imagen de Bad Bunny recibiendo el premio a Álbum del Año. El artista se acercaba al niño y le entregaba el gramófono. La especulación creció al comparar al niño del show con Liam, conocido por su gorro azul de conejo.

 

Pero la verdad es otra. El niño no era Liam Conejo. Era Lincoln Fox, un actor infantil cuyos padres confirmaron en redes sociales que participó en la presentación como la versión infantil del propio Bad Bunny.

 

 

“Voy a recordar este día para siempre. Ha sido un honor”, publicó Lincoln en su cuenta de Instagram, agradeciendo la oportunidad de formar parte del Super Bowl.

 

Aunque no era Liam, ambos niños comparten algo importante: su origen migrante. Lincoln Fox tiene raíces argentinas y egipcias, mientras que Liam es de origen ecuatoriano. La conexión cultural se mantuvo, pero la historia fue aclarada por los propios involucrados.

 

Un final con protesta: El Apagón y la bandera boricua

 

Cerca del cierre del show, Bad Bunny levantó la bandera puertorriqueña y cantó "El Apagón", una canción cargada de denuncia sobre la crisis energética, la privatización de la energía y la gentrificación en Puerto Rico. Fue un acto político dentro de una celebración global.

 

Junto a él también apareció Lady Gaga, vestida con un traje azul —el verdadero azul de la bandera puertorriqueña— y un accesorio en forma de flor de maga, la flor nacional de la isla. Cantó “Die With A Smile” acompañada por Los Sobrinos de Puerto Rico, una banda con maracas y güiro que convirtió el momento en una fusión de salsa y orgullo.

 

Después, Bad Bunny entonó "BAILE INoLVIDABLE" y cerró con un mensaje simple pero potente: “Baila sin miedo, ama sin miedo”, dijo, antes de iniciar los acordes de "NUEVAYoL".

 

También se vivió un instante poderoso cuando el cuatrista José Eduardo Santana acompañó el inicio de Ricky Martin, quien interpretó "LO QUE LE PASÓ A HAWAii", una canción que hace alusión a la colonización y desplazamiento en Hawai tras su anexión por Estados Unidos.

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