Redacción
Angélica González
Debido a que, durante Semana Santa, los católicos no consumen carnes rojas, aumenta la comercialización y el consumo de pescado. Razón por la cual es importante tener presente algunas recomendaciones al momento de elegir el producto, identificar su calidad y, de esta manera, evitar intoxicaciones.
¿Cómo puede identificar un pescado de buena calidad?
En este punto es clave tener presente el hecho de comprar el pescado y sus derivados en sitios autorizados, los cuales cumplan con las normas de bioseguridad y en donde se almacene de manera correcta el producto.
Cuidado con el pescado congelado
Si comprar pescado congelado, es importante que revise el empaque, los rótulos y por supuesto, que la fecha de vencimiento no haya caducado.
Igualmente, es clave que revise que el producto esté completamente congelado y que al tacto se sienta duro; debido a que, si se siente blando, es un indicador de que la cadena de almacenamiento y frío no es la adecuada.
Cabe recordar que, una vez descongelado el producto, debe consumirlo de forma inmediata. No vuelva a congelarlo, pues, la cadena de frío ya se rompió y esto facilita el crecimiento de bacterias y acelera el proceso de descomposición.
Elija bien el pescado fresco
Si opta por comprar pescado fresco, es importante que revise que las agallas se vean de color rojo, brillante y húmedo; asimismo, los ojos del pescado deben estar sobresalientes, limpios y de aspecto brillante o transparente. Igualmente, debe verificar que la carne esté firme y que al oprimirla no se hunda.
Finalmente, esté atento al olor del pescado, si huele mal o nauseabundo, evite comprarlo.
Características de un pescado seco en buen estado
Al respecto, la Secretaría de Salud recomienda fijarse en la consistencia del pescado seco, es decir, la carne debe ser firme, tener un color amarillo uniforme, sin presencia de manchas rojas o verdes y que el color no sea demasiado fuerte.
También es importante que en el lugar donde compre el pescado seco, este se encuentre empacado y conservado a temperatura ambiente.
Enlatados y derivados de la pesca

Tenga presente que el pescado enlatado y otros productos derivados de la pesca deben estar en buenas condiciones, que la lata no esté oxidada, sumida o golpeada.
Asimismo, debe revisar que no tenga enmendaduras, tachones y que la fecha de vencimiento sea visible. Tenga en cuenta que cada lata debe tener un número de registro sanitario y todas las recomendaciones de consumo del producto deben ser visibles.
Al momento de destapar el producto, verifique que no tenga un olor extraño o que expida algún tipo de gas. Ahora bien, si la consistencia es de aspecto desleído o tiene mal aspecto o color, evite su consumo.
Si no va a consumir todo el producto de la lata, lo recomendable es que almacene lo que sobra en un recipiente y lo deje en el refrigerador.
Ahora bien, es importante tener presente la recomendación de la Secretaría de Salud sobre el consumo de atún, la cual indica que lo mejor es no consumir más de una porción por semana, debido a la cantidad de mercurio que contiene, ya que su consumo excesivo no es beneficioso.
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