Redacción
Juan Sebastián Sosa
La justicia colombiana ordenó la extinción de dominio sobre un inmueble ubicado en el barrio El Poblado, en Medellín, propiedad del reconocido exfutbolista colombiano René Higuita y un familiar, al determinar que el bien fue adquirido con recursos provenientes del narcotráfico y estuvo vinculado a una red de testaferrato ligada al Cartel de Medellín.
La medida fue adoptada por el Juzgado Primero Penal del Circuito Especializado de Extinción de Dominio de Medellín tras un proceso judicial que evaluó pruebas presentadas por la Fiscalía General de la Nación.
La decisión afecta un predio que Higuita consideró durante años como el principal proyecto familiar de su vida. El inmueble, de aproximadamente 1.253 metros cuadrados, fue adquirido en 1992 por el exarquero y su esposa por una suma de 33 millones de pesos, pero la justicia concluyó que su origen estaba relacionado con recursos obtenidos por integrantes del Cartel de Medellín, lo que determinó que pasara a manos del Estado.

El historial del predio: cómo llegó a manos de los narcos y luego a las de Higuita
De acuerdo con la Fiscalía General de la Nación, la investigación permitió establecer que el inmueble fue comprado originalmente por Gustavo Cuartas Rendón, quien habría actuado como testaferro de los hermanos William Moncada y Gerardo “Kiko” Moncada, socios principales del Cartel de Medellín que coordinaban rutas de narcotráfico y administraban propiedades de Pablo Escobar.
Durante el juicio, la Fiscalía presentó testimonios, documentos y dictámenes periciales que, según indicó, demostraron las maniobras utilizadas para encubrir la verdadera procedencia del bien. Entre las pruebas se encuentra un estudio grafológico que concluyó que una de las firmas utilizadas en una escritura pública era falsa, elemento que permitió identificar las maniobras empleadas para ocultar el origen ilícito de la propiedad.
La investigación reconstruyó la cadena de transferencias de dominio mediante las cuales el inmueble terminó registrado a nombre del exfutbolista José René Higuita Zapata y de un familiar, confirmando que la vivienda formó parte de un esquema de lavado y ocultamiento de bienes provenientes del narcotráfico. La indagación se inició tras la denuncia radicada por Albeiro de Jesús Cuartas Castañeda, en la que puso en evidencia casos de tortura dentro del predio.
En cuanto a los hermanos Moncada, su historia terminó de manera violenta. Los dos coordinaban las rutas del narcotráfico y administraban algunas propiedades de Pablo Escobar, hasta que el capo los mandó a llamar a la cárcel La Catedral, donde los acusó de ocultar millonarias ganancias, para posteriormente torturar y asesinar a “Kiko” Moncada y a su socio Fernando Galeano. Ese hecho desencadenó la creación del grupo narcoparamilitar Los Pepes, que debilitó el Cartel de Medellín hasta la caída de Escobar.
En la sentencia, el juzgado concluyó que el predio hizo parte de un esquema de lavado y ocultamiento de bienes provenientes del narcotráfico, razón por la cual decretó la extinción del derecho de dominio. Con esta decisión, el inmueble pasará a manos de la Sociedad de Activos Especiales (SAE), quien determinará el uso y el aprovechamiento del mismo.

La versión de Higuita: buena fe, dos apartamentos y una granada
René Higuita ha sostenido públicamente que adquirió la propiedad de buena fe y sin conocimiento de su historial ilícito. En declaraciones recogidas por los diarios El Colombiano y El Tiempo, el ídolo del fútbol colombiano explicó que la negociación se realizó a través de un amigo y que la vivienda fue habitada por su familia en los años noventa, cuando él formaba parte del Atlético Nacional.
En entrevista con El Colombiano, Higuita detalló cómo surgió la compra: “El negocio me lo hace campo Elías Meneses, un compadre, con la señora Vicky que era la representante de los dueños de la casa”. Explicó que en ese momento se encontraba en una concentración del Atlético Nacional en Llanogrande cuando habría llegado a firmar los documentos. La transacción incluyó la entrega de dos apartamentos: “El negocio fue que yo di dos apartamentos, uno por el estadio y otro de Los Delfines, de Cartagena. Cuando me llega la demanda sobre la estafa, prácticamente me estaban estafando y salió como que yo era el que estaba estafando. Ahí comenzó el proceso jurídico”, afirmó.
Higuita también contó por qué terminó saliendo de la propiedad, y no fue exclusivamente por el proceso judicial. “En los primeros días de eso yo decía: Cómo me voy a ir si el tema está en fiscalía y el día en que Fiscalía resuelva que eso no es mío me voy, pero en algún momento también me tiraron una granada”, relató en la misma entrevista.
Sobre su relación con los propietarios originales, el exportero fue claro: “A Pablo sí lo conocí y estuve en La Catedral, pero a los Moncada o a los Galeano no. [...] En el proceso se vino a saber que los dueños eran testaferros y ¿nosotros cómo lo íbamos a saber?”, dijo. Según su abogada Luisa Fernanda Mejía, “ningún delito cometió el señor René Higuita, el proceso de extinción de dominio está dirigido en actuaciones realizadas por dos propietarios anteriores”.
El estado actual del predio y el largo proceso judicial
La decisión judicial cierra un proceso de más de dos décadas, en el que la defensa del exguardameta insistió en su inocencia. Cabe aclarar que la decisión judicial no se fundamentó en la conducta del exarquero, sino en el origen ilícito del inmueble, que, según determinó la justicia, fue adquirido inicialmente con recursos del narcotráfico y posteriormente ocultado mediante una cadena de transferencias para dificultar su rastreo.
El diario El Tiempo destacó que, pese a una decisión anterior de un juzgado civil que favoreció a Higuita, la SAE impugnó el fallo y el litigio llegó incluso a la Corte Constitucional, donde se zanjó la competencia en favor de la jurisdicción especializada en extinción de dominio.
En el 2023, el exjugador compartió un video en redes sociales en el que denunciaba a la SAE por continuar con el proceso sobre la propiedad que él adquirió en 1992 y en la que aseguró desconocer por completo la relación del inmueble con el Cartel de Medellín.
Hoy, el predio se encuentra en estado de abandono total, habitado únicamente por la maleza y los insectos. Higuita ha expresado que la pérdida de la vivienda representa un golpe personal y familiar, ya que allí invirtió sus ahorros acumulados durante su carrera deportiva y por cinco años constituyó el hogar principal de sus hijas. Al observar el estado actual de la propiedad en entrevista con El Tiempo, el exarquero declaró: “No hay nada, quitaron hasta el revoque. Irreconocible, qué tristeza en lo que se convirtió el sueño. No queda nada, hasta se llevaron los cables de la luz”.
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