Redacción
Juan Sebastián Sosa
La investigación por el feminicidio de la modelo colombiana Natalia Villalba sigue abriendo nuevas líneas de indagación. Ahora, además del crimen ocurrido en Bogotá, las autoridades exploran posibles conexiones con una presunta red internacional de falsificación documental y actividades ligadas al mundo de las criptomonedas.
Además, Noticias RCN reveló los chats del ciudadano británico Matthew Ashley Foster Smith, capturado en Ecuador y señalado de ser una de las piezas centrales en el caso, en los que les dijo a los bancos que supuestamente había sido drogado y secuestrado en la capital colombiana.
Según se ha conocido, Foster, de 46 años, fue detenido el pasado viernes 26 de junio en el aeropuerto internacional de Quito, Ecuador, cuando presuntamente intentaba continuar una ruta de salida hacia Europa. La captura fue posible gracias a la cooperación entre autoridades ecuatorianas, la Fiscalía colombiana y organismos judiciales que seguían sus movimientos.

El pasaporte falso y la identidad paralela que usó el señalado de asesinar a Natalia Villalba
Uno de los hallazgos que más llamó la atención de los investigadores fue el documento con el que Foster habría estado movilizándose. Según información publicada por El Tiempo, al momento de la captura en Quito el ciudadano británico portaba un pasaporte con el nombre de Martinson Foster, identidad bajo la cual habría salido del Reino Unido, ingresado a Colombia e intentado continuar su desplazamiento internacional.
Ese descubrimiento abrió una nueva hipótesis dentro de la investigación: establecer si detrás del caso existe algún esquema para obtener o utilizar documentos alterados o identidades paralelas en distintos países, incluida Colombia. Las autoridades trabajan para determinar si esta práctica está relacionada exclusivamente con el caso Villalba o si hace parte de una operación más amplia.
La captura en Ecuador cerró una búsqueda que había movilizado a varios organismos judiciales de la región. La ruta que intentaba seguir el señalado, según las autoridades, apuntaba hacia Europa, lo que habría dificultado aún más su localización de no haber sido detectado a tiempo en el aeropuerto de Quito.

Los chats que revelan la versión del señalado del feminicidio de Natalia Villalba
Noticias RCN reveló los mensajes que Foster Martinson envió a los bancos luego de los hechos. En esos chats, el ciudadano británico construyó una versión en la que se presentó como víctima de un delito, no como autor. “Me drogaron, me golpearon y me secuestrado en Colombia. No puedo confirmar lo que pasó exactamente, ya que estaba drogado y secuestrado (…) Vi cómo asesinaban a alguien. Eso es relevante”, fue el mensaje enviado. Ahora, la Fiscalía tendrá que descifrar si esto se trató de una coartada.
El señalado también ofreció una versión sobre su paradero el día del crimen. Según relató, pasó parte de la tarde del miércoles 17 de junio siguiendo el encuentro deportivo entre Inglaterra y Croacia en un pub irlandés de Bogotá. “Estaba viendo el partido entre Inglaterra y Croacia en una pantalla gigante en un pub irlandés, así que no fui yo”, aseguró. Además, afirmó que, una vez terminó el encuentro, “me fui a un centro comercial, comí algo, me compré un helado y volví más tarde para los partidos siguientes”.
Sin embargo, la cronología expuesta durante su declaración no coincide con los hechos del crimen, lo que ha puesto en duda la validez de su coartada ante las autoridades. La Fiscalía analiza las contradicciones entre su relato y las evidencias recopiladas hasta el momento.

La denuncia del hostal: otro posible caso previo al feminicidio de la modelo
Una de las propietarias del hostal donde se hospedó el británico interpuso una denuncia que añade un nuevo elemento al caso. Según relató, en el mes de junio Foster habría sido presuntamente responsable de otro intento de acoso y consumo de drogas con un ciudadano estadounidense identificado como Cameren Gregoru, con quien había compartido habitación antes de estar con la modelo Natalia Villalba.
“Cameren Gregoru reportó que, mientras se estaba hospedando con Martinson Foster, en varias ocasiones se despertaba en las tardes y dormía más de 15 horas; lo que no es usual”, fue la denuncia interpuesta por la propietaria del establecimiento. En su declaración, el ciudadano estadounidense sostuvo que cuando se despertaba se sentía mareado y presumiblemente bajo los efectos de sustancias: “Sentía dolor en las partes íntimas, pero cree que tal vez pudo usar drogas con él”.
Ese antecedente dentro del mismo hostal refuerza una hipótesis que los investigadores siguen con atención: la posibilidad de que el ciudadano británico haya seguido un patrón de conducta con diferentes personas en el mismo establecimiento antes del crimen. La Fiscalía colombiana, junto con las autoridades internacionales que participaron en la captura, continúan consolidando el expediente que definirá el futuro judicial del señalado.
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