Redacción
Juan Sebastián Sosa
La investigación por la muerte de Natalia Villalba Angarita sigue avanzando en Bogotá, mientras su familia aguarda respuestas sobre lo ocurrido. La mujer, de 36 años y oriunda de Cúcuta, fue encontrada sin vida dentro de una maleta metálica gris en el apartamento 702 del edificio Morph, ubicado en la localidad de Chapinero, en el norte de la capital. Desde el primer momento, el caso fue catalogado como de alta prioridad por las circunstancias en que se produjo el hallazgo.
En medio del hermetismo que rodea el caso, la madre de la víctima, Claudia Villalba, entregó nuevas declaraciones al diario El Tiempo que hoy hacen parte de los elementos que orientan la investigación. Sus palabras revelaron detalles sobre la vida de Natalia, la última vez que tuvieron contacto y un dato clave que aún no había sido divulgado: el celular de la modelo desapareció.
Lo que reveló la madre de Natalia Villalba sobre su hija
Claudia Villalba confirmó al diario El Tiempo que Natalia vivía en Bogotá desde hacía 17 años. Madre e hija se comunicaban con frecuencia, pero esa comunicación se interrumpió de manera abrupta días antes de que se conociera la noticia de su muerte.
“Natalia vivía hace 17 años en Bogotá, hablábamos frecuentemente, pero desde el jueves no me respondió. Tampoco le entraban los mensajes ni las llamadas”, relató.
Esa fecha, el jueves 18 de junio de 2026, coincide con el día en que un ciudadano británico que había ingresado al mismo apartamento donde se hospedaba la modelo se retiró del edificio, según los registros de acceso consultados por las autoridades.

Sobre la situación actual de la familia, Claudia Villalba también le dijo al periódico El Tiempo que el proceso de entrega del cuerpo no se había completado para el momento en que brindó sus declaraciones. “Estamos en la Fiscalía a la espera de que nos digan algo de la investigación. Aún no nos han entregado el cuerpo y haremos el reconocimiento en los próximos días”, dijo.
La madre señaló además que la familia espera verificar si Natalia contaba con algún seguro que permita trasladar sus restos hasta Cúcuta, ciudad en la que la joven nació y donde reside su familia.
Al ser consultada por El Tiempo sobre el trabajo de su hija, Claudia Villalba reconoció que no tenía información precisa al respecto. “Ella me decía que tenía una empresa y que trabajaba en eso. No sé de qué era exactamente y estoy a la espera de hablar con una de sus mejores amigas para que me dé más información sobre a qué se dedicaba”, indicó.
También reveló que su hija no tenía pareja al momento de su muerte y que desconoce si Natalia mantenía relaciones cercanas con ciudadanos extranjeros que visitaran Bogotá. Lo que sí confirmó es que la joven viajaba constantemente al exterior, dato que cobró relevancia dado el perfil de los dos hombres que estuvieron en el apartamento donde fue hallado el cuerpo.
¿Por qué el celular desaparecido es clave en la investigación?
Uno de los detalles más relevantes que entregó la madre de Natalia Villalba al diario El Tiempo es que el teléfono celular de la joven aún no ha sido localizado. El dato contrasta con la situación del computador, que sí fue encontrado en la habitación por el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía General de la Nación durante el levantamiento de evidencias.
“El computador estaba en su habitación, pero el teléfono aún no aparece”, resaltó.
Para los investigadores, dar con el celular es prioritario. Ese dispositivo podría contener los últimos mensajes intercambiados por la víctima, el historial de llamadas y, sobre todo, información sobre los dos ciudadanos extranjeros que ingresaron al apartamento 702 y que hoy están siendo buscados por las autoridades.
La Fiscalía también le concede especial importancia a la declaración que está rindiendo la mejor amiga de Natalia, quien podría tener información sobre la identidad de esas dos personas, desde cuándo se conocían y cuál era la naturaleza de su relación con la modelo.

En el apartamento fueron encontrados además dos pasaportes de la víctima, uno vencido y otro vigente, ambos con sellos de salidas hacia España. Esos documentos confirman la actividad internacional de Natalia y refuerzan la línea de investigación relacionada con sus vínculos con personas del exterior.
El cuerpo fue trasladado a Medicina Legal, donde se trabaja para establecer la fecha exacta de la muerte mediante la recolección de huellas, rastros e indicios. El análisis de las cámaras de seguridad ubicadas en las inmediaciones del edificio Morph también hace parte de las diligencias en curso.
La Fiscalía rastrea a un ciudadano estadounidense y a uno británico
Desde las primeras horas de la investigación, la Fiscalía General de la Nación concentró su búsqueda en dos ciudadanos extranjeros que figuran en los registros de ingreso al edificio Morph. Los registros muestran que el apartamento 702, donde se hospedaba Natalia, fue reservado en dos periodos distintos con la presencia de personas diferentes.
La primera reserva quedó registrada entre el 3 y el 7 de junio de 2026. Durante ese periodo aparece el ingreso de un ciudadano estadounidense oriundo del estado de Texas. Natalia renovó su estadía entre el 7 y el 21 de junio, y fue en ese segundo lapso cuando llegó el ciudadano británico: ingresó el miércoles 17 de junio y se retiró al día siguiente, el 18 de junio.
Esa fecha de salida, el 18 de junio, es la misma en que la madre de Natalia perdió comunicación con su hija, lo que convierte ese día en un punto central de la línea de tiempo que manejan los investigadores. Las autoridades buscan establecer con precisión qué ocurrió en el apartamento durante esas horas y cuál fue el último movimiento de cada una de las personas que estuvo allí.
El edificio Morph opera bajo la modalidad de alquiler temporal en la localidad de Chapinero, una zona del norte de Bogotá con alta circulación de visitantes. Esa característica, sumada al carácter internacional de los sospechosos, ha elevado la complejidad del caso y exigido la coordinación de las autoridades colombianas con fuentes de información en el exterior.
Según la madre de la víctima, Natalia llevaba algunas semanas en ese apartamento porque estaba buscando un nuevo lugar donde mudarse. “Lo pagaba por semanas y me dijo que se iba a mudar pronto”, indicó.
Esa declaración sitúa la estadía de la joven en el edificio como transitoria, lo que refuerza la versión de que su permanencia allí no era parte de su rutina habitual. La investigación continúa abierta y las autoridades no han descartado ninguna hipótesis sobre las causas y las circunstancias de su muerte.
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