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Iván Cepeda elevó el tono frente al nuevo gobierno. Este martes 30 de junio, el senador electo y excandidato presidencial advirtió que podría acudir a la “desobediencia civil pacífica” si el presidente electo, Abelardo de la Espriella, no responde a una serie de cuestionamientos y exigencias que planteó públicamente.
Qué dijo Iván Cepeda
En rueda de prensa, Cepeda puso sobre la mesa varias inquietudes relacionadas con la legitimidad política y jurídica del nuevo mandatario. La principal apunta a su ciudadanía estadounidense y a presuntos vínculos con agencias de seguridad de ese país.
Cepeda pidió aclarar esos señalamientos y sostuvo que De la Espriella debería renunciar a esa ciudadanía. Según su planteamiento, de no hacerlo, la elección estaría “viciada”.
Las exigencias al gobierno electo
El senador también reclamó garantías institucionales para el país. En su intervención, pidió respeto por la seguridad nacional y por la independencia judicial, al tiempo que exigió detener lo que calificó como posibles persecuciones contra el presidente Gustavo Petro.
Asimismo, pidió descartar cualquier intento de extradición, aunque hasta el momento De la Espriella no ha planteado públicamente esa posibilidad.
La advertencia sobre desobediencia civil
Cepeda fue directo al plantear las consecuencias si sus exigencias no son atendidas. “Si estas condiciones no se cumplen, como líder de la oposición y candidato que obtuvo más de 12 millones de votos no me prestaré a esta violación de nuestra soberanía y emprenderé el camino de la desobediencia civil pacífica que implica no reconocer la autoridad de alguien que no responde a la defensa de la soberanía nacional”, afirmó.
Con esa declaración, el excandidato dejó claro que no se limitaría a una crítica política, sino que estaría dispuesto a impulsar una forma de resistencia cívica no violenta.
El llamado a sus seguidores
El senador fue más allá e invitó a sus electores a actuar de la misma manera. Les pidió “hacer lo propio” y, si no se atienden sus exigencias, desconocer de manera pacífica cualquier orden, disposición o mandato de quien, según él, no cumpla con la condición de guardián y garante de la Constitución.
Ese mensaje eleva la tensión política en los primeros días del nuevo gobierno y anticipa una oposición de alto voltaje desde el Congreso.
Un pulso político de fondo
Las declaraciones de Cepeda abren un nuevo frente de discusión sobre la legitimidad, la soberanía y el alcance de la oposición frente al gobierno electo. También ponen sobre la mesa una confrontación política que podría trasladarse al debate institucional y a las calles.
Por ahora, la respuesta de Abelardo de la Espriella será clave para medir si esta disputa se mantiene en el terreno discursivo o escala a una confrontación de mayor intensidad.
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