Redacción
Julián Dussán Bonilla
Es normal que el estómago haga ruidos, un fenómeno conocido como borborigmos. Estos sonidos son causados principalmente por el movimiento de gas y líquidos a través del tracto gastrointestinal. Hay varias razones por las que esto puede ocurrir.
Según lo que apunta un artículo publicado por Clínica de Endocrinología y Metabolismo de América del Norte, el proceso de digestión hace que el estómago gruña debido al paso de alimentos, líquidos y – claramente – los jugos digestivos.
“Cuando una persona tiene hambre, el cerebro libera sustancias similares a las hormonas que activan el deseo de comer y envía señales a los intestinos y al estómago. Este proceso activa los músculos del sistema digestivo, que se contraen y causan los característicos sonidos”, apuntó el artículo.
Durante la digestión, el intestino se contrae para mover los alimentos, líquidos y gases. Este proceso puede ser ruidoso, especialmente si hay mucho gas presente. La presencia de gas en el intestino es común y puede deberse a la descomposición de ciertos alimentos por las bacterias intestinales, como los carbohidratos y ciertos azúcares que no se digieren completamente.
No obstante, se debe tener en cuenta otras condiciones. Infecciones gastrointestinales o condiciones como el síndrome del intestino irritable (IBS) y la enfermedad celíaca pueden aumentar la producción de ruido debido a la inflamación y la presencia de más gas y líquido en los intestinos
¿Cómo hacer que su estómago deje de sonar?

Comer despacio y masticar bien: comer lentamente y masticar bien los alimentos puede ayudar a reducir la cantidad de aire que traga, lo cual puede disminuir los ruidos estomacales.
Evitar alimentos que producen gas: algunos alimentos, como los frijoles, las crucíferas (brócoli, col, coles de Bruselas), y los alimentos ricos en fibra, pueden aumentar la producción de gas y causar más ruido estomacal.
Beber suficiente agua: mantenerse bien hidratado ayuda a la digestión y puede reducir los ruidos estomacales. Beber agua durante las comidas también puede ayudar a disolver los alimentos y facilitar su paso a través del tracto digestivo.
Evitar bebidas carbonatadas: las bebidas carbonatadas contienen gas que puede contribuir a los ruidos estomacales. Evitar estas bebidas puede reducir la cantidad de gas en el estómago e intestinos.
Comer con regularidad: comer en horarios regulares puede ayudar a mantener su sistema digestivo en equilibrio y reducir los ruidos del estómago. Saltarse comidas puede hacer que su estómago esté vacío y más propenso a hacer ruido.
Evitar los edulcorantes artificiales: los edulcorantes artificiales, como el sorbitol y el manitol, pueden causar gas y ruidos estomacales en algunas personas. Limitar o evitar estos edulcorantes puede ayudar.
Evitar hablar mientras comes: hablar mientras come puede hacer que tragues más aire, lo cual puede contribuir a los ruidos estomacales. Trate de mantener la conversación al mínimo mientras comes.
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