Redacción
Juan Sebastián Sosa
Este jueves 7 de marzo, Suecia se convirtió oficialmente en el miembro número 32 de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (Otan). Esto significa que todos los países nórdicos ahora están bajo el paraguas de ese organismo internacional y se refuerza así sobre todo el mar Báltico.
Suecia empezó a dar pasos para acercarse a la organización desde hace unas tres décadas, justo cuando finalizó la Guerra Fría. Incluso, llegó a suscribir la iniciativa Asociación Por la Paz de la Alianza, lo que permitió la participación de soldados suecos en las misiones de Kosovo y Afganistán.
El primer ministro sueco, Ulf Kristersson, le entregó a Antony Blinken, el secretario de Estado estadunidense, los documentos de ratificación durante una ceremonia en Washington. Cabe recordar que el país nórdico tuvo que afrontar una dura batalla para conseguir la aprobación de los otros 31 miembros.
“Las cosas buenas ocurren a aquellos que esperan”, dijo Blinken cuando aceptó los certificados y calificar la llegada de Suecia como una “debacle histórica” para Rusia. Por su parte, Kristersson señaló que es “una victoria para la libertad”.
El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, celebró también la medida y aseguró que Estocolmo hace que la organización transatlántica sea “más fuerte”. En un mensaje en la red social X, también precisó que el próximo lunes tendrá lugar la ceremonia en la que se izará la bandera de Suecia en la sede de la OTAN, en Bruselas.
El largo proceso de Suecia para entrar a la Otan
Suecia había lanzado su postulación para hacer parte de la alianza en mayo del 2022, tras el inicio de la invasión rusa a Ucrania. El proceso inició al tiempo que Finlandia, quien ingresó en abril del 2023.
Para ello fue necesario que dos de las tres principales fuerzas parlamentarias, los socialdemócratas y los ultraderechistas Demócratas de Suecia, modificaran su política contraria a la Otan, cambiando el orden de fuerzas en la Cámara sobre esa cuestión.
“Cuando (el presidente ruso Vladimir) Putin lanzó su brutal guerra de agresión contra el pueblo de Ucrania, pensó que podría debilitar a Europa y dividir a la Otan. Con el ingreso hoy de Suecia, la Otan se vuelve más unida, más dinámica y más fuerte que nunca”, dijo en un comunicado Joe Biden, celebrando la adhesión.
“Suecia ocupará ahora el lugar que le corresponde en la mesa de la Otan, con voz y voto en igualdad de condiciones a la hora de dar forma a las políticas y decisiones”, había dicho más temprano en un comunicado el secretario general de la alianza, Jens Stoltenberg.
Se refuerza la zona
Suecia tiene una fuerza de 25 mil soldados, una potente industria militar y la fuerza aérea más grande de los países nórdicos, con un centenar de cazas, además de la isla de Gotland, la mayor de todo el Báltico y de gran valor estratégico. Kristersson declaró en enero que su país está dispuesto proveer tropas a las fuerzas de la Otan en Letonia.
El refuerzo de la Otan sobre el Báltico afectará también a la capacidad de movimiento de la flota rusa en San Petersburgo y Kaliningrado. Ahora, Moscú se ve rodeada de países miembros de la alianza en el mar Báltico.
Por ello, Rusia anunció medidas para hacerle frente a la adhesión sueca: especialmente si efectivos militares y equipos de la Otan se despliegan en ese país.
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