Redacción
Julián Dussán Bonilla
La revista Time se despachó con una lista de respuestas ingeniosas para afrontar situaciones incómodas con insultos. La lista pretende brindarles herramientas a las personas para enfrentar con astucia y humor las agresiones verbales.
El curioso artículo fue construido a partir de los conceptos de psicólogos profesionales. Kerry McBroome, profesional en el campo, explicó que, “cuando alguien nos ofende a nosotros o a alguien que estimamos, nuestro sistema nervioso se activa”.
No obstante, algunas partes importantes del cerebro – las encargadas de pensar en una respuesta inteligente – entran en un pequeño shock. Ello, según McBroome, hace que sea necesario anticiparse y planear algunas frases para emplear en caso de recibir alguna agresión verbal.
“¿Cuál fue tu intención con ese comentario?”, es una de las respuestas recomendadas por la psicóloga Jessica Good. Según explica la experta, esta frase podría incitar al agresor a reflexionar o, bien, retractarse en caso de que su intención inicial haya sido malentendida.
Kristen Suleman, psicóloga, recomienda otra llamativa frase: “me pregunto porqué te sientes cómodo diciéndome eso”. La profesional asegura que esta respuesta aclara que el agredido no está dispuesto a llevar la conversación por el camino que el agresor espera.
Por otro lado, la frase "gracias, pero no estoy aceptando comentarios que no pedí" tambiénn podría ser de utilidad a la hora de recibir una agresión verbal. recomienda Ajita Robertson. Esta respuesta sugiere que la persona no le abre la puerta a ningún comentario, ni bueno o malo, por lo que no construye ni afecta.
"¿Estás bien?": dos palabras que podrían hacerle saber a un agresor que la atención está fijada sobre él a raíz de un comentario, y no sobre la persona a la que dirigió el comentario. Esta frase la recomendó Melanie Williams, otra psicóloga.
Otra de las respuestas es "¿podrías repetir lo que dijiste? Creo que no te escuché correctamente". A pesar de que es una pregunta, es ideal. ¿Por qué? Le da un chance al agresor para retractarse de su ofensa.
Asimismo, McBroome asegura que la frase "¡uy, qué frase tan loca de decir en voz alta!" podría dejar en blanco a un agresor. La psicóloga señala que los agresores reflexionan sobre lo que afirmaron y, en algunos casos, se disculpan.
"Yo sé que te sientes amenazado por alguien educado e inteligente, pero...": esta frase es buenísima. Según Kaytee Gillis, posiciona al agresor en una posición inferior al agredido, por lo que, de manera respetuosa, desestima la ofensa.
Otra de las respuestas es "no lo entendí, ¿puedes explicar?. Según Suleman, pedirle a alguien que explique una broma u ofensa puede resultar muy útil para dejarle sin argumentos.
Por último, Amanda Stemens, recomienda que, en caso de que todas las respuestas fallen, el agredido se quede en silencio. Para ella, no decir nada es la mejor respuesta a las ofensas.
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