Redacción Angélica González

Desde el vientre materno, los bebés oyen y aprenden el habla, al menos en el tercer trimestre de gestación. Un estudio del Instituto de Neurociencias de la Universidad de Barcelona (UB) ha descubierto que los bebés de madres bilingües o poliglotas son más sensibles a los distintos tonos del sonido que los de madres monolingües.

 

Esto se debe a que el cerebro de los fetos expuestos a dos idiomas se vuelve más sensible a una gama más amplia de frecuencias tonales, mientras que el de los fetos de madres monolingües se especializa en el tono de una sola lengua.

 

El estudio, realizado en Cataluña (España), analizó a 131 recién nacidos y sus madres. El 41% de las madres hablaron solo un idioma durante el embarazo, mientras que el 59% restante usaron dos idiomas.

 

“Las lenguas varían en los aspectos temporales del habla, como el ritmo y la acentuación, pero también en el tono y la información fonética. Esto significa que se espera que los fetos de madres bilingües estén inmersos en un entorno acústico más complejo que los de madres monolingües”, explica Carles Escera, catedrático del Instituto de Neurociencias y uno de los dos autores correspondientes.

 

Los resultados del estudio

 

Los investigadores utilizaron electrodos para medir la respuesta cerebral de los bebés a sonidos específicos. Los resultados mostraron que los bebés de madres bilingües tenían una respuesta cerebral menos definida a ciertos sonidos que los de madres monolingües.

 

Esto sugiere que el cerebro de los bebés bilingües no se especializa en ningún tono en particular, sino que es más adaptable a diferentes sonidos. Los hallazgos son importantes porque revelan cómo la exposición prenatal al lenguaje puede influir en el desarrollo cerebral del bebé.

 

El estudio también tiene implicaciones para la educación bilingüe, ya que sugiere que los bebés bilingües pueden tener una ventaja en el aprendizaje de idiomas. Por tanto, según indica el estudio, es posible que exista un equilibrio entre eficacia y selectividad en el aprendizaje del tono.

 

“Nuestros datos muestran que la exposición prenatal al lenguaje modula la codificación neural de los sonidos del habla medida al nacer”, a la vez que “aportan nuevos conocimientos sobre sus efectos”, concluye Escera.

 

Con información de EFE

Comparte en:


También puede interesarte
Última Hora...