Redacción
Juan Sebastián Sosa
Fiona Horsey, recordada en la televisión colombiana por su icónico papel de Sor Alma en la serie Padres e Hijos y actualmente en pantallas como Hilda en Las de siempre, decidió abrir las puertas de su vida privada para contar una historia que durante años cargó en silencio.
En una entrevista para el programa La Red de Caracol Televisión, la actriz colombo-británica confesó el fin de su matrimonio de 18 años, la infidelidad que lo desencadenó y el colapso emocional que la llevó a ser hospitalizada.
Todo comenzó cuando su esposo le propuso que viajara a Londres con sus dos hijos para que perfeccionaran el inglés. Mientras ella estaba en el Reino Unido, él inició una relación clandestina en Colombia y le comunicó el fin del matrimonio por WhatsApp. El golpe fue devastador para una mujer que, según sus propias palabras, construyó su vida alrededor de los ideales del amor romántico y la familia.
La actriz reconoció que esos ideales la acompañaron desde siempre y que, en buena medida, condicionaron sus decisiones de vida. “Yo me creí todos los cuentos de Disney y las canciones de amor de los 80, me lo tragué”, afirmó durante la entrevista. Esa convicción, que hoy analiza con distancia, terminó por nublar su juicio sobre lo que realmente implica una relación de pareja.

¿Por qué terminó el matrimonio de Fiona Horsey después de 18 años?
La actriz explicó que conoció a quien fue su esposo hace 20 años y que ambos se casaron en una etapa de inmadurez personal. Según su relato, ninguno de los dos contaba con las herramientas necesarias para construir una comunicación afectiva sólida, pues como ella misma señaló, “no nos enseñaban a hablar con la pareja”. La relación avanzó siguiendo lineamientos sociales, sin que ninguno de los dos se detuviera a conocerse a sí mismo.
Con el paso de los años, la distancia emocional de su pareja fue convirtiéndose en un detonante silencioso. “Estuvimos en la rueda del hámster, cumpliendo todas las metas de tener, pero qué pasa con el ser, lo que hay adentro”, cuestionó Horsey, quien describió una relación en piloto automático donde los logros externos no alcanzaban para sostener el vínculo afectivo.
La falta de apertura emocional de su exesposo fue una constante que Horsey intentó atender sin éxito. “Estaba en un piloto automático mucho tiempo. Él nunca quiso hablar de sus emociones, es una persona no disponible emocionalmente por muchas cosas de su pasado”, relató. Frente a esa barrera, la actriz reconoció que agotó todos los recursos a su alcance antes de que la relación llegara a su punto de quiebre.
La negativa de su expareja a buscar ayuda fue otro factor determinante. “Alguien que no se quiere dejar ayudar no se puede ayudar. Es como tratar de llevar a alguien a rehabilitación”, indicó Horsey, quien con esa comparación intentó explicar la impotencia que sintió al ver que no había manera de avanzar juntos hacia un cambio real.
El punto de quiebre definitivo llegó cuando su esposo le propuso el viaje a Londres. Horsey reveló que esa sugerencia tenía un propósito oculto. “Me manda a Inglaterra para decirme que debería irme a allá con mis hijos para que estudiaran inglés, pero en el subconsciente era la manera de poder terminarle por WhatsApp. Yo me quería morir”, relató con crudeza durante la entrevista con La Red de Caracol.
La traición que derrumbó a Fiona Horsey y la llevó al límite
Para una mujer que se define como “muy fiel”, descubrir la infidelidad desde el otro lado del mundo representó un golpe que pocos logran dimensionar desde afuera. “Una traición muy grande, la traición duele, nadie lo entiende hasta que no lo ha vivido...soy muy fiel”, comentó la actriz, quien subrayó que ese tipo de dolor es difícil de explicar a quienes no lo han experimentado.
La situación empeoró a su regreso a Colombia, cinco meses después de la ruptura. En un intento desesperado por salvar su familia, Horsey admitió haberle rogado a su exmarido, una decisión que terminó por socavar su autoestima y agravar su estado emocional. Lejos de encontrar una salida, ese episodio la hundió aún más en la crisis.
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La actriz Fiona Horsey se sinceró 💔 y confesó que llegó a rogarle a su ex para volver… pero hoy está enfocada en sanar y trabajar en su amor propio ✨🫶 #LaRedCaracol Mira más contenido aquí https://www.caracoltv.com/la-red
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El entorno tampoco ayudó. Quienes la rodeaban le pedían que “soltara” y “superara” la situación como si fuera un trámite sencillo, comentarios que la actriz llegó a hastiar profundamente. Incluso su propia familia la juzgó con dureza y no la acompañó en el proceso. Por el contrario, le decían que no era la primera ni la última mujer que atravesaba por un divorcio. “Tuve que dejar de hablar con muchas personas”, confesó, describiendo el aislamiento que vivió en uno de los momentos más difíciles de su vida.
La presión acumulada, el distanciamiento de personas cercanas y el duelo sin resolver terminaron por derivar en un deterioro profundo de su salud mental. Horsey reconoció que en ese punto ya no podía seguir sola y que necesitaba ayuda profesional para enfrentar lo que estaba viviendo.
¿Cómo fue la hospitalización de Fiona Horsey y cómo está hoy?
La crisis terminó con Fiona Horsey hospitalizada en una clínica psiquiátrica, donde recibió atención especializada para enfrentar el colapso nervioso que estaba atravesando. El equipo de salud valoró la posibilidad de suministrarle medicación psiquiátrica, aunque la actriz optó por no tomar esos fármacos y apostó por el acompañamiento terapéutico como su principal herramienta de recuperación.
El proceso de salir adelante no fue lineal ni sencillo. Horsey tuvo que trabajar profundamente en sí misma, revisar las creencias con las que fue criada y aprender a procesar el dolor sin el apoyo de muchas de las personas que antes formaban parte de su círculo cercano. Ese recorrido, aunque difícil, terminó convirtiéndose en un punto de inflexión en su vida.
Hoy, la actriz habla de ese capítulo desde un lugar de fortaleza y agradecimiento. Trabaja a diario en su bienestar emocional y asegura sentirse fortalecida y con ganas de seguir adelante. “La gratitud es el antídoto de la queja”, dijo, explicando que todos los días busca agradecer como parte de su proceso de recuperación y como una forma de mantenerse enfocada en lo que viene.
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