Redacción
Juan Sebastián Sosa
Una investigación iniciada hace varios años por la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian) terminó desencadenando uno de los operativos judiciales más grandes contra el sector textil en Colombia en la tarde de este lunes 27 de abril.
La implicada es Lili Pink, reconocida marca colombiana de ropa interior femenina, que enfrenta actualmente un proceso de extinción de dominio en más de 300 de sus establecimientos comerciales en el país, en medio de indagaciones por presunto contrabando y lavado de dinero.
Según una investigación del diario El Colombiano, el caso se remonta a 2022, cuando la Dian puso en funcionamiento un sistema interno de monitoreo conocido como “el Ojo de la Dian”. A través de esa herramienta, la entidad comenzó a detectar accesos inusuales a información tributaria y solicitudes sospechosas de devoluciones del Impuesto al Valor Agregado (IVA) que no seguían los patrones habituales, lo que encendió las alarmas sobre posibles maniobras irregulares dentro del sector textil.
A partir de las pruebas recolectadas, la Dian logró establecer que existía un modelo estructurado de fraude. El esquema, según reportó El Colombiano, “combinaba ingreso ilegal de textiles sin pago de impuestos, creación de compañías ficticias que servían como proveedoras, facturación con IVA inexistente y solicitud de devoluciones tributarias fraudulentas”. La investigación también confirmó la participación de funcionarios de la propia Dian, quienes habrían facilitado los trámites irregulares a cambio de sobornos.

¿Cómo la Dian detectó el presunto fraude que involucra a Lili Pink?
Todo comenzó con las señales que arrojó el sistema de monitoreo interno de la Dian. La herramienta detectó consultas de datos de terceros que no correspondían a las funciones asignadas a varios funcionarios, así como solicitudes repetidas de devoluciones de IVA que se apartaban de los patrones habituales. Ese conjunto de anomalías llevó a la entidad a concentrar su atención sobre posibles irregularidades dentro del sector textil, de acuerdo con el reporte de El Colombiano.
Con los indicios en la mano, la Dian ordenó la verificación de una de las compañías vinculadas al esquema que aún estaba activa. El operativo culminó con un allanamiento que permitió encontrar una libreta con anotaciones detalladas: cifras, porcentajes y nombres asociados a presuntos sobornos dirigidos a funcionarios de la entidad. Ese hallazgo fue clave para reconstruir la red.
Las evidencias permitieron a los investigadores unir varias piezas del esquema: el ingreso irregular de textiles al país, la creación de empresas de papel, la facturación con IVA simulado y la solicitud posterior de devoluciones tributarias sin respaldo real en ninguna operación comercial. La suma de esos elementos configuró, según la investigación, un modelo estructurado de fraude al Estado.
La participación de funcionarios internos fue uno de los hallazgos más graves del proceso. Según la investigación, estos facilitaban los trámites irregulares a cambio de pagos, lo que le daba al esquema una capa de protección institucional que dificultaba su detección por los canales ordinarios de control.

¿Cómo habría operado el presunto esquema de fraude vinculado a Lili Pink?
En el caso de Lili Pink, el presunto esquema se entiende como una cadena de engaños apoyada en documentos falsos para mover dinero del Estado. El primer eslabón eran las llamadas “facturas de papel”: documentos emitidos por empresas sin actividad real o que solo existían en el registro, en los que se hacía ver la venta de telas, insumos o servicios que nunca ocurrieron.
Esas facturas incluían IVA como si se hubiera pagado dentro de una compra legítima. Al sumarlas en la contabilidad, las empresas mostraban gastos elevados y pagos de impuestos que en realidad no existían. Con ese soporte falso, se hacía la solicitud de devolución ante la Dian, argumentando que la empresa había pagado ese impuesto en su cadena de producción y que, por tanto, el Estado debía devolver ese dinero. Así, recursos públicos terminaban saliendo por operaciones inexistentes.
De acuerdo con el reporte de El Colombiano publicado en 2022, esas mismas facturas también habrían servido para dar apariencia legal a mercancía de contrabando, sobre todo textiles que habrían ingresado al país sin cumplir los requisitos aduaneros. Al mezclarse con los papeles contables, la ropa de origen ilegal quedaba registrada como si hubiera sido producida o comprada de forma formal.
Según las hipótesis preliminares mencionadas por el mismo medio, la empresa habría sido utilizada como parte de un esquema para facilitar el ingreso irregular de textiles al país y canalizar recursos de origen ilícito dentro del mercado colombiano. La investigación continúa en curso y las autoridades aún no han emitido una conclusión definitiva sobre las responsabilidades.
¿Qué dijo Lili Pink ante el proceso de extinción de dominio?
Frente al operativo y al proceso judicial en curso, Lili Pink emitió un comunicado oficial en el que reconoció la situación y defendió su trayectoria como marca colombiana. La empresa señaló que “actualmente atiende un proceso administrativo ante entidades legales y regulatorias, el cual está siendo gestionado de manera directa y responsable por nuestro equipo” y que “se han adelantado algunas actuaciones formales por parte de las autoridades”.
En el mismo comunicado, la marca hizo un llamado directo a las autoridades que llevan el caso. “A las autoridades competentes, Fiscalía General de la Nación y la Sociedad de Activos Especiales (SAE), les hacemos un llamado a proteger la marca colombiana que, durante más de 20 años, se ha consolidado como referente nacional e internacional, generando miles de empleos directos e indirectos. Es fundamental salvaguardar ese legado y garantizar la estabilidad laboral de nuestros colaboradores, mientras avanzamos con responsabilidad en las instancias legales necesarias para recuperar su manejo”.

La empresa también se dirigió a sus colaboradores, clientes y aliados estratégicos para reiterarles su compromiso y agradecerles su confianza. Cerró el comunicado indicando que “cualquier información relevante será comunicada oportunamente a través de los canales oficiales” y que permanecen atentos a cualquier inquietud por parte de sus grupos de interés.
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