Redacción
Juan Sebastián Sosa
El periodista y director de Séptimo Día, Manuel Teodoro, habló abiertamente sobre los años en los que enfrentó problemas con el alcohol y las drogas. Durante una reciente conversación en el espacio de entrevistas De carne y hueso, recordó algunos de los momentos más difíciles de ese proceso y el impacto que tuvo en su familia.
Manuel Teodoro también explicó cómo llegó a reconocer su adicción y recordó el tratamiento que inició en diciembre de 2006. El presentador permaneció 65 días en un centro especializado y actualmente, según relató, acumula cerca de dos décadas de abstención total.
Durante la conversación, el periodista profundizó además en episodios de su infancia y juventud que, desde su perspectiva, influyeron en sus conductas adictivas. La separación de sus padres, la distancia con su papá y la necesidad de sentirse aceptado fueron algunos de los aspectos que identificó al reconstruir su historia.

Manuel Teodoro recordó la pregunta de su hija durante su rehabilitación
Uno de los episodios que Manuel Teodoro conserva de su tratamiento ocurrió durante una visita de su entonces esposa, Anny, quien llegó al centro de rehabilitación acompañada por sus hijos, Sebastián y Camila.
Durante el encuentro, Camila le preguntó por qué tenía que permanecer internado. Ante la inquietud de la niña, el periodista intentó explicarle de manera sencilla cuál era la dificultad que enfrentaba con el consumo de alcohol.
Teodoro le explicó que su cerebro reaccionaba de manera diferente y que no contaba con el mismo mecanismo de control que permite a otras personas establecer un límite al beber. Para describir lo que le ocurría, le dijo: “Después del segundo, yo no soy capaz de decir no al tercero ni al décimo octavo”.
La conversación tomó un tono especialmente emotivo cuando su hija quiso saber qué podía ocurrirle. “Papi, solamente quiero saber algo, ¿no te vas a morir, verdad?”, le dijo Camila, de acuerdo con el testimonio del presentador.
Teodoro recordó que respondió explicándole la razón por la que había decidido recibir tratamiento: “No, estoy haciendo esto para no morirme, porque si sigo tomando como yo estaba tomando, es posible que me hubiera muerto”.
El periodista ha señalado que antes de alcanzar la sobriedad atravesó varios intentos y recaídas. Su ingreso al centro especializado marcó el comienzo del tratamiento formal con el que buscó enfrentar la dependencia que había afectado diferentes aspectos de su vida.
La separación de sus padres y el distanciamiento con su papá marcaron su infancia
Durante la entrevista en De carne y hueso, Manuel Teodoro relacionó parte de sus problemas con las drogas y el alcohol con experiencias que vivió durante sus primeros años. Entre ellas mencionó la separación de sus padres y el posterior distanciamiento de su papá.
El periodista contó que su padre permaneció en Filipinas después de la ruptura familiar y que pasó cerca de 10 años sin tener contacto con él. Según su interpretación de lo vivido, aquella ausencia produjo un impacto emocional que posteriormente intentó afrontar mediante el consumo.
“Encontré en las drogas y el alcohol ese escape que me hacía sentir capaz de sobrevivir”, manifestó el director de Séptimo Día al explicar cómo comenzó a utilizar esas sustancias como una manera de afrontar lo que sentía.
Al profundizar en ese periodo, agregó: “Me pasó a mí lo que le pasa a la mayoría de las personas que terminan en la drogadicción… crecí sin sentirme amado, sin sentirme aceptado… Cuando mi mamá decide dejar a mi papá en Filipinas y traerme a Colombia”.
Teodoro recordó además la cercanía que había tenido con su padre antes de separarse de él. “Mi papá era mi papá jugábamos fútbol y basquet juntos”, indicó al referirse a la relación que mantenían.
El presentador también habló sobre la edad en la que empezó a consumir y la manera en que interpreta actualmente ese comportamiento: “Yo arranco con six de trago y marihuanita a los 17 años (…) uno simplemente era un escape de esa dura realidad del desmantelamiento de una familia, de un divorcio de papás. Es complejo lo que puede suceder en una familia cuando un papá no te vuelve a escribir o una mamá te rechaza. Entre los 0 y los 15 años papá, mamá y familia es todo”.
Manuel Teodoro contó cómo comenzó su historia con la cocaína
Otro de los episodios que Manuel Teodoro reconstruyó ocurrió cuando vivía en una residencia universitaria y era el único estudiante latino de su dormitorio. Según contó, un compañero identificado como Keith llegó un día hasta su puerta para hacerle una petición inesperada.
“Me dice: ‘Hey man, are you Colombian?’. ¿Tú eres colombiano? Y yo dije: ‘Sí’. ‘¿Será que tú me podrías ayudar?’”, contó el periodista al recordar el inicio de aquella conversación.
Después de que Teodoro aceptara escucharlo, el joven sacó una bolsa con cocaína y le pidió que determinara si el producto realmente provenía de Colombia. “Me saca una bolsa de perico, hermano, y me dice: ‘¿Tú me podrías decir si esto es colombiano?’”, recordó.
Aunque no tenía los conocimientos que su compañero suponía, el periodista decidió aparentar que podía identificarla. “Le digo al man con cara de conocedor: ‘No, man, you got ripped off, man’. No, a ti te robaron. Este no es bueno”, relató. Su compañero terminó agradeciéndole y creyendo que había recibido una opinión experta.
Con el paso del tiempo, aquella experiencia terminó vinculada a una etapa mucho más difícil de su vida. Al recordar las sensaciones que experimentó con el consumo, Teodoro expresó: “Esta sensación de explosión en la mente era el placer absoluto para mí. Y eso fue el comienzo de mi historia con esa droga que terminó en un fondo espantoso”.
El comunicador también identificó la necesidad de aceptación como uno de los factores que influyeron en su comportamiento durante aquellos años. Mientras su compañero buscaba su aprobación por ser colombiano, él reconoció que también quería sentirse validado por el joven estadounidense.
“Tema social, querer ser aceptado, ¿no? Que es parte de la patología que muchos tenemos por la que terminamos consumiendo drogas. Quiero pertenecer, acéptame”, manifestó Teodoro al reflexionar sobre las razones que, desde su experiencia personal, estuvieron detrás de su consumo.
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