Redacción
Juan Sebastián Sosa
Sobre la mañana del pasado sábado 10 de febrero la Policía Metropolitana de Bogotá anunció la triste noticia de que hallaron sin vida el cuerpo de Dilan Santiago Castro, un niño de dos años que había desparecido en la localidad de Usme, al suroriente de la capital. Su mamá lo vio por última vez el martes 6 de febrero.
“Lamentamos profundamente el fallecimiento del menor Dilan Santiago y nos solidarizamos con su familia. Seguiremos desplegando todas nuestras capacidades institucionales para esclarecer los hechos que dieron lugar a su deceso”, señaló en su momento la Policía.
Por su parte, el alcalde Carlos Fernando Galán también se unió a las condolencias. “Lamento profundamente esta noticia. Confío en que la Policía Metropolitana de Bogotá y la Fiscalía avancen en esclarecer los hechos y determinen, a la mayor brevedad, las causas y los responsables de la muerte de Dilan Santiago Castro”, indicó el mandatario local.
En la familia, la desesperación por no saber del paradero del menor nunca paró: “las autoridades están al tanto del caso, pero no dan con quién lo tiene, ni el rastro del niño”, dijo la madre de Dilan Santiago en declaraciones recogidas por el diario El Tiempo. No podría creer que transcurrían más de tres días y no se sabía nada de su pequeño.
¿Cómo fue la cronología de la desaparición?
Derly Yulieth, la madre de Dilan Santiago, le comentó a ese medio que el día de su desaparición transcurría con normalidad. Ella estaba realizando sus labores diarias en la finca en la que vivía con el menor en la localidad de Usme.
“Yo lo dejé un momentico en la cocina y fui y traje una leña, puse una ropa a enjabonar, fueron cinco minutos, y cuando volví el niño ya no estaba”, dijo la mujer.
En ese momento, ella se encontraba sola en la finca ubicada en la vereda Surubital. No había nadie más en la vivienda y la casa más cercana queda a unos treinta minutos a pie.
Derly Yulieth señaló que no hubo nada inusual o raro durante las primeras horas de ese día. Lo único fue que “los perros latieron por la mañana”, pero ella no les prestó atención.

“Yo no les puse mucho cuidado y seguí normal con el niño. A las 12 le di almuercito y lo organicé y ya después de la 1 y media le dije: 'amor, quédese un momentico acá, mientras yo traigo una leña', y lo dejé en la motico, porque él tiene una motico de esas de juguete. Lo dejé ahí y ya cuando vine, mi niño no estaba por ningún lado, salí y lo busqué y no lo vi por ningún lado. Estuve dos horas buscándolo en la finca y nada, nadie me daba razón tampoco”, narró.
Ante la desaparición del menor, la abuela contó que esa misma noche empezaron las labores de búsqueda: “lo buscaron los bomberos, Ejército, Policía y nada”, señaló.
Las autoridades empezaron a desarrollar las labores de búsqueda en la zona de la finca, pero no tuvieron ningún resultado hasta el sábado 10 de febrero, el día que hallaron el cuerpo en un lugar muy cercano. Por ello, la familia cree que no se lo llevaron lejos.
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