Redacción Juan Manuel Capera

El telescopio espacial James Webb capturó una imagen de alta resolución del remanente de supernova Cassiopeia A (CAS A), proporcionando una visión sin precedentes en longitudes de onda de luz infrarroja. Este enfoque detallado ofrece una perspectiva única de la carcasa en expansión del material proveniente de la estrella antes de su explosión.

 

Ubicada a 11,000 años luz de distancia en la constelación de Cassiopeia, CAS A ha sido objeto de numerosos estudios a lo largo del tiempo. La imagen de longitud de onda múltiple, previamente recopilada por observatorios terrestres y el telescopio espacial Hubble, ha sido complementada ahora por el telescopio James Webb. 

 

Este último, está equipado con el instrumento de infrarrojo intermedio MIRI, inició una nueva fase de investigación en abril de 2023, revelando detalles inesperados en el caparazón interno del remanente.

A pesar de que la nueva imagen del instrumento Nircam parece menos colorida en comparación con la de MIRI, los astrónomos explican que esto se debe a la reducción de longitudes de onda específicas. La luz infrarroja, invisible para el ojo humano, se ha representado con colores visibles en la imagen, asignando a cada filtro de Nircam un color que sugiere diferentes actividades dentro del objeto.

 

En la imagen más reciente de Webb, destacan grupos de tonos naranja brillante y rosa claro que componen la capa interna del remanente de supernova. 

 

El telescopio James Webb ha logrado identificar nudos de gas más pequeños, compuestos de azufre, oxígeno, argón y neón, proporcionando una visión aguda de la complejidad del material emanado de la estrella original.

 

 

 

 

Lo más notable es la capacidad del telescopio para detectar la mezcla de polvo y moléculas incrustadas en el gas, que eventualmente contribuirá a la formación de nuevas estrellas y sistemas planetarios. Aunque algunos filamentos de escombros son demasiado pequeños para ser resueltos incluso por Webb, la tecnología proporciona información valiosa sobre la composición de estos restos, que abarcan una distancia de 10 años luz.

 

Comparando la nueva imagen de infrarrojo cercano de Webb con la vista de infrarrojo medio, se observa que la cavidad interna y el caparazón externo carecen de color en la primera. Esto indica la dirección de la explosión de supernova hacia el material circunstelar, iluminándolo en el infrarrojo medio. El color blanco en la imagen representa la radiación sincrotrón, generada por partículas cargadas que viajan a velocidades extremadamente altas alrededor de las líneas de campo magnético.

 

A pesar de que algunas características notables, como el "monstruo verde", no son visibles en la nueva imagen de Nircam, los agujeros circulares en la emisión blanca y púrpura podrían ofrecer información sobre la interacción de los escombros de la supernova con el gas circundante dejado por la estrella original.

 

Este avance en la observación de CAS A marca un hito en la investigación astronómica, proporcionando una visión sin precedentes de los fenómenos que siguen a la explosión de una supernova y resaltando la capacidad innovadora del telescopio espacial James Webb.

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