Redacción Angélica González

A partir del 1 de julio de 2026, Bogotá comenzará la transición del Sistema de Identificación de Potenciales Beneficiarios de Programas Sociales, Sisbén, al Registro Universal de Ingresos (RUI). El cambio busca modernizar la forma en que el Estado identifica a quienes acceden a subsidios y programas sociales.

 

El proceso se extenderá durante dos años y marca un giro importante en la forma como se clasificará la población beneficiaria en la capital.

 

 

Qué es el RUI

 

El Registro Universal de Ingresos es un mecanismo que pretende fortalecer la identificación de las personas que reciben ayudas estatales. A diferencia del esquema tradicional, su base principal serán los registros administrativos oficiales y no solo la información autodeclarada por los hogares.

 

Con este modelo, el Gobierno busca una medición más dinámica de las condiciones económicas de la población y una mejor focalización de los subsidios.

 

 

Cómo funcionará el nuevo sistema

 

Según lo expuesto en el Concejo de Bogotá, el RUI se alimentará con información de 47 entidades públicas, entre ellas la DIAN, la Registraduría Nacional y el Ministerio de Educación.

 

Esa información permitirá ubicar a cada persona en un grupo y subgrupo de clasificación socioeconómica, que servirá como referencia para distintos programas sociales relacionados con transferencias monetarias, educación, transporte y otros apoyos.

 

 

Qué pasará con el Sisbén

 

El Sisbén seguirá vigente mientras avanza la transición, pero su papel irá cambiando de forma progresiva. El proceso no será inmediato y, según el Concejo de Bogotá, tomará dos años hasta la adopción plena del nuevo sistema.

 

Durante ese tiempo, las entidades podrán hacer análisis de impacto y ajustar la metodología antes de consolidar el RUI como herramienta principal.

 

 

El alcance de los beneficios

 

La secretaria distrital de Planeación, Úrsula Ablanque Mejía, explicó que el nuevo sistema no decidirá por sí solo quién entra o sale de los programas sociales. Esa responsabilidad seguirá en manos de las entidades encargadas de cada iniciativa.

 

Es decir, el RUI funcionará como una base de información más robusta, pero la asignación final de los beneficios continuará dependiendo de cada programa.

 

 

Cifras preliminares del cambio

 

Durante el debate de control político en la Comisión Tercera Permanente de Hacienda y Crédito Público del Concejo de Bogotá, también se presentaron cifras preliminares del Departamento Nacional de Planeación.

 

Según el concejal Óscar Ramírez Vahos, 615.175 personas tendrían una clasificación ascendente frente a su ubicación actual en el Sisbén, mientras que 957.245 quedarían en una clasificación descendente.

 

 

Qué implican esos cambios

 

Las variaciones en la clasificación socioeconómica son relevantes porque pueden influir en el acceso a subsidios y programas de apoyo. Por eso, Ramírez Vahos advirtió que la implementación del RUI debe hacerse con rigor técnico para evitar impactos negativos sobre la población vulnerable.

 

El debate se centra precisamente en garantizar que la transición no afecte a quienes dependen de estas herramientas para acceder a ayudas del Estado.

 

 

Un cambio de fondo en la focalización social

 

El paso del Sisbén al RUI representa una reforma importante en la manera como se identifican los potenciales beneficiarios de programas sociales en Bogotá. El énfasis ya no estará únicamente en encuestas o declaraciones de los hogares, sino en cruces de información administrativa.

 

Eso podría mejorar la precisión de la focalización, aunque también exigirá una implementación cuidadosa para evitar errores en la clasificación de millones de personas.

 

 

Comparte en:


También puede interesarte
Última Hora...