Redacción
Juan Sebastián Sosa
Como es habitual, con el paso del tiempo, las personas empiezan a experimentar una disminución en su capacidad de memoria: algo que puede suceder por múltiples factores, más allá de la edad. De acuerdo con el portal Tua Saúde, la ansiedad es la principal causa de pérdida de memoria, pero también puede asociarse a condiciones como alteraciones del sueño, depresión o infecciones.
Obviamente, esta afectación también puede ocurrir por enfermedades neurodegenerativas, como el Alzheimer. Según resalta ese portal, “la mayoría de las causas son prevenibles o reversibles, mediante hábitos de vida como meditación, técnicas de relajamiento y entrenamiento de la memoria”.
¿Cuáles son los hábitos que afectan la memoria?
El principal hábito que puede afectar la memoria en la vida cotidiana es realizar varias actividades al mismo tiempo, una constante del mundo actual. El mundo globalizado y la rapidez que implica obliga a las personas a que deban hacer tareas, cumplir con obligaciones, pasar tiempo con su familia y amigos y hacer las labores domésticas.
Para cumplir todas ellas, muchas veces hay que hacer más de una actividad al tiempo.
Al respecto, Charan Ranganath, director del Laboratorio de Memoria Dinámica de la Universidad de California, señaló que ser más productivos y realizar tareas simultáneas hace más difícil que las personas se concentren y así se reduce la efectividad.
Otro de los aspectos negativos de este punto es que se tiene poco tiempo para el descanso y el ocio: esto hace que las personas sean más propensas de padecer problemas físicos y mentales asociados al estrés y agotamiento.

“El tratamiento de la ansiedad tiene como objetivo regresar la memoria a la normalidad, por medio de actividades relajantes, como meditación, yoga, práctica de ejercicios físicos o con sesiones de psicoterapia. En casos de ansiedad intensa y frecuente, puede ser necesario el uso de ansiolíticos, prescritos por el psiquiatra”, señala el portal de salud.
No tener el suficiente tiempo de sueño es otro hábito cotidiano que puede afectar la memoria. Cuando el cerebro no puede descansar, se le imposibilita la reparación de las neuronas -que son las células que activan los recuerdos y se conectan entre sí para preservar la memoria-.
Ranganath indica que la falta de sueño es “devastadora” para la corteza frontotempral, lo que hace que los recuerdos se fragmenten.

“Un mejor sueño puede obtenerse por medio de hábitos realizados con regularidad com adoptar una rutina para acostarse y levantarse, evitar el consumo de café después de las 17h, además de evitar el uso del celular o ver televisión en la cama. En casos más graves el médico puede prescribir ansiolíticos”, indica Tua Saúde.
El portal de salud señala que para mejorar la memoria se debe: comer alimentos ricos en omega 3, como salmón, pescados de agua salada, semillas y aguacate que, por ejemplo, ayudan a mejorar la memoria y la concentración.
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