Redacción Angélica González

No es lo mismo quedarse dormido frente al computador, como pasajero en un carro o en TransMilenio de regreso a casa, que hacerlo mientras se conduce. En plena temporada navideña, cuando millones de vehículos se movilizan por las carreteras del país, los microsueños al volante se convierten en un riesgo silencioso que puede costar vidas. Entender qué son los microsueños, por qué ocurren y cómo prevenirlos es clave para reducir los accidentes de tránsito durante los viajes largos.

 

 

¿Qué son los microsueños y por qué ocurren?

 

Para comprender los microsueños, primero hay que entender el sueño. El doctor Leonardo Palacios, profesor de neurología de la Universidad del Rosario, explica que el sueño es una actividad fisiológica normal en la que el cuerpo y la mente entran en un periodo de descanso para recuperar energía.

 

“El problema aparece cuando interrumpimos el sueño por fiestas, por ver series hasta tarde, por estar en el celular o por doblar turno. A eso yo lo llamo ‘robar horas al sueño’”, señala el especialista.

 

Cuando una persona acumula horas de descanso insuficiente, se genera una deuda de sueño. El organismo, tarde o temprano, intentará recuperarlas, incluso de forma involuntaria. Es ahí cuando aparecen los microsueños: episodios breves de pérdida de conciencia que pueden durar apenas segundos, pero que al volante resultan extremadamente peligrosos.

 

“Eso no es grave si uno está sentado en una clase o va como pasajero, pero sí es terriblemente grave si uno va conduciendo, porque pone en riesgo su vida y la de los demás”, advierte el neurólogo.

 

 

¿Por qué los microsueños son tan peligrosos al conducir?

 

Durante un microsueño, el cerebro deja de procesar información visual y auditiva. En la práctica, es como manejar con los ojos cerrados durante varios segundos. A velocidades de carretera, ese lapso basta para salirse del carril, invadir el carril contrario o no reaccionar ante un obstáculo.

 

En épocas como Navidad y fin de año, cuando aumentan los viajes largos, la combinación de poco descanso, consumo de alcohol y jornadas extensas al volante incrementa el riesgo de sufrir este tipo de episodios.

 

 

Cómo prevenir los microsueños durante los viajes

 

El doctor Leonardo Jiménez, en diálogo con el diario El Tiempo, compartió una serie de recomendaciones clave para reducir el riesgo de microsueños y viajar de forma más segura:

 

 

1. Dormir bien antes del viaje

 

Es fundamental dormir adecuadamente las noches previas al desplazamiento. “No es válido celebrar hasta la madrugada, consumir alcohol y salir a manejar pocas horas después. Hay que dormir bien, al menos, las dos noches anteriores al viaje”, explica el especialista.

 

 

2. Evitar el consumo de alcohol

 

Incluso pequeñas cantidades de alcohol afectan el estado de alerta y potencian la somnolencia, especialmente si se combinan con falta de sueño.

 

 

3. Alimentarse e hidratarse correctamente

 

Desayunar bien, mantenerse hidratado y consumir alimentos ayuda a conservar la atención. Sin embargo, se recomienda evitar comidas demasiado pesadas antes de conducir.

 

 

4. Hacer pausas activas cada tres o cuatro horas

 

Es clave detenerse con regularidad para estirar las piernas, ir al baño y descansar. En cada parada, lo ideal es reposar al menos 30 minutos.

 

 

5. El café sí ayuda, pero con moderación

 

El café negro, en una taza pequeña de entre 90 y 100 centímetros cúbicos, aporta una cantidad significativa de cafeína.

 

“La cafeína bloquea los receptores de adenosina, un neurotransmisor asociado al sueño, y genera un estado de alerta que puede durar entre tres y cuatro horas”, explica Jiménez.

 

Este efecto es mayor si se combina con alimentos ricos en carbohidratos, como almojábanas o buñuelos, muy comunes en las paradas de carretera.

 

 

6. Tomar siestas cortas si es necesario

 

Si el sueño es intenso, reclinar la silla y dormir una siesta corta de 20 a 25 minutos puede ser muy beneficioso para recuperar la alerta.

 

 

7. Evitar medicamentos que produzcan somnolencia

 

Algunos antigripales y antihistamínicos inducen el sueño y pueden aumentar el riesgo de microsueños.

 

 

8. No confiar en trucos insuficientes

 

Subir el volumen de la música o abrir la ventana no reemplaza el descanso. Si hay sueño, lo correcto es detener el vehículo.

 

 

9. Viajar acompañado y turnarse el volante

 

Cambiar de conductor cada tres horas reduce la fatiga acumulada.

 

 

10. Prepararse si se va a conducir de noche

 

Antes de un viaje nocturno, es recomendable dormir una siesta de una o dos horas.

 

 

Señales de alerta que no se deben ignorar

 

La doctora Mejive Majjul, médica cirujana y especialista en neurología, advierte que comer en exceso antes de conducir puede aumentar la somnolencia, ya que eleva el metabolismo.

 

Además, señala algunas señales claras de alerta:


    •    Bostezos frecuentes
    •    Parpadeo constante
    •    Dificultad para mantener la atención

 

“Si aparecen estos síntomas, hay que detenerse de inmediato. Son señales de somnolencia y en cualquier momento pueden aparecer microsueños”, explica.

 

 

Cuándo consultar a un especialista

 

Finalmente, la doctora Majjul recomienda acudir a un especialista si la persona presenta ronquidos constantes, apneas del sueño o se queda dormida durante el día. Estas pueden ser señales de trastornos como apnea del sueño, narcolepsia o cataplejía.

 

“Detectar y tratar estas condiciones puede evitar tragedias y accidentes”, concluye la especialista.

 

 

 

Con información de El Tiempo

 

 

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