Redacción Juan Manuel Capera

La declaración de renta para el año 2024 experimentará notables modificaciones, generando expectativas significativas sobre su impacto en las finanzas de los contribuyentes. 

 

Este impuesto, gestionado ante la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian), se vincula al pago de tributos por ingresos o gastos dentro de un calendario establecido por la entidad fiscal. Sin embargo, para el próximo año, la declaración de renta incorporará cambios sustanciales derivados de la reciente reforma tributaria.

 

¿Quiénes no tendrán que declarar renta en 2024?

 

Una de las modificaciones más destacadas es la exención de declarar para los empleados asalariados que no sean responsables de impuestos a las ventas, siempre y cuando al menos el 80% de sus ingresos brutos provengan de pagos originados en una relación laboral o legal y reglamentaria. 

 

Asimismo, estarán exentos del impuesto aquellos ciudadanos cuyo patrimonio bruto no supere los $211,7 millones al cierre del año fiscal y aquellos cuyos ingresos brutos no alcancen o superen los $65,8 millones en el año gravable.

 

En lo que respecta al consumo mediante tarjetas de crédito, se establece que estarán exentos aquellos cuyos gastos no excedan los $65,8 millones, manteniendo el mismo límite para consumos y compras. 

 

¿Cómo funcionan los cambios que hay para declarar renta?

 

Estos cambios representan ajustes significativos que buscan aliviar la carga tributaria para ciertos contribuyentes.

 

Es esencial tener en cuenta los ajustes propuestos para el contribuyente tras la implementación de la nueva reforma tributaria. Entre los cambios más relevantes se encuentra la modificación en las deducciones permitidas. 

 

Se permitirá deducir rentas exentas, cesantías, indemnizaciones por fallecimiento, entre otros, pero con una reducción significativa. Anteriormente, se podían deducir 2,880 Unidades de Valor Tributario (UVT), mientras que con la nueva ley solo se permitirá deducir 790 UVT, implicando una disminución en la cantidad deducible y, por ende, un aumento en la obligación de pago.

 

Otro aspecto afectado es la deducción de intereses de préstamos para vivienda, Icetex u otros créditos educativos. Antes, se podía deducir hasta el 40%, equivalente a 5.040 UVT. Sin embargo, con la reforma, esta deducción se reduce a 1.340 UVT, lo que significa que ya no se podrá deducir el mismo monto que en períodos anteriores. 

 

Estos cambios reflejan un ajuste en las políticas tributarias con el objetivo de equilibrar las finanzas públicas y adaptarse a las nuevas condiciones económicas.

 

Con información de Portafolio

Comparte en:


También puede interesarte
Última Hora...