Redacción
Juan Sebastián Sosa
¡Qué grande! El pesista colombiano Jeison López le dio a Colombia la segunda medalla de plata en los Juegos Olímpicos de París 2024 en la categoría de 89 kilos de levantamiento de pesas. Tras lograr su sueño olímpico, se le vio entre las lágrimas.
El colombiano empezó los tres intentos del envión tratando de levantar 205 kilogramos, pero en el primer intento falló en la parte final del ejercicio. Sin embargo, pese a esa primera falla, no se dejó afectar, se concentró y volvió a intentarlo con mucho éxito.
En el segundo intento del envión, intentó levantando -otra vez- los 205 kilogramos y lo logró. Pero tampoco se quedó: para certificar el sueño de obtener una medalla olímpica, levantó con éxito 210 kilogramos en el último intento del envión.
Así las cosas, se quedó con la medalla de plata al acumular 390 kilogramos en la competencia. Fueron 180 kg de arranque y 210 kg en el envión. El colombiano solo fue superado por el búlgaro Karlos Nasar, quien consiguió récord olímpico y se quedó con un total de 404 kg en la competencia.
López revalidó así su condición de favorito dentro de la delegación colombiana para conseguir medalla en las actuales Olimpiadas de París. Con la plata de López, las pesas le han dado ya 109 preseas a Colombia en la historia de las justas.
Antes de llegar a las justas, el chocoano de 24 años había dicho que iba a buscar su máximo sueño y objetivo: lograr una medalla olímpica en su deporte.
Jeison López, entre lágrimas, tras lograr la medalla de plata
Precisamente por eso se le vio en el suelo, contra la pared y con sus ojos llenos de lágrimas luego de finalizar con éxito el último intento del envión. Era un sueño cumplido para él.
Jeison López, de Istmina, no tuvo una infancia tranquila. Al crecer en esa zona tan convulsionada del país -con constantes enfrentamientos entre la guerrilla, los paramilitares y el Ejército-, su familia fue desplazada por la violencia.
Luego de las amenazas que empezaron a recibir, sus padres y sus siete hermanos decidieron tomar la difícil decisión de huir de su hogar. Prefirieron no esperar a que sucediera una tragedia para trasladarse de su natal Chocó y el destino que eligieron fue Cali.
Ya en la capital vallecaucana, Jeison empezó a adentrarse en el mundo de las pesas gracias a Wilmer Torres, uno de sus primos, quien practicaba ese deporte. Desde el primer momento, al medallista le gustó el deporte, pero el problema era la falta de recursos económicos.
“A Jeison le tocó, durante mucho tiempo, irse de su casa al entrenamiento a pie. Cuenta que se iba caminando y que se podía gastar entre dos y tres horas, dependiendo del ritmo. A veces juntaba para un pasaje, se montaba al bus y se devolvía caminando, pero cuando no tenía plata le tocara ir y venir a pie”, recoge el diario El Tiempo.
Sus lágrimas en París son la muestra de ese esfuerzo para salir adelante: “Los sueños se cumplen y hay que luchar por ellos”, dijo. López es un ejemplo de resiliencia, pues -por sus condiciones económicas y el poco apoyo- pensó hasta en retirarse de las pesas, pese a que demostró condiciones desde muy pequeño, pues fue campeón nacional de la categoría sub-15.
En video: así levantó los 210 kg que le dieron la plata
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