Redacción
Juan Sebastián Sosa
Cada 24 de diciembre, mientras muchas familias se reúnen para celebrar la Navidad, otras personas también aprovechan el momento para conectar con sus metas económicas. Para muchos, la Nochebuena se convierte en una oportunidad perfecta para realizar un ritual que busca atraer abundancia y prosperidad para el nuevo año.
Este tipo de prácticas se ha mantenido en la cultura popular durante generaciones. Lejos de tratarse de brujería o superstición, muchas personas lo ven como un momento de enfoque e intención, con símbolos que representan metas financieras.
Una de las razones por las que este ritual se ha vuelto tan popular es su sencillez. No requiere elementos difíciles de conseguir ni preparación compleja. Solo es necesario un espacio ordenado, una vela, monedas o billetes, y unos minutos de calma antes de la medianoche.
El objetivo es crear un ambiente limpio y tranquilo, lo que representa la disposición de abrir caminos a nuevas oportunidades económicas. Por eso, muchas personas hacen una limpieza simbólica antes de empezar, eliminando lo que ya no sirve y organizando su entorno.
Luego, se prende una vela dorada o verde —colores asociados a la abundancia—, se coloca un billete o monedas al lado y se escribe una cifra que se desea alcanzar en 2026. Todo esto se hace con una intención clara: atraer estabilidad financiera.
Al llegar la medianoche, se guarda el billete en un lugar especial o en la billetera, con la esperanza de que funcione como un imán de prosperidad en los primeros días del nuevo año. Para quienes lo hacen, es más que un acto simbólico: es una forma de cerrar el año con propósito.

Feng Shui para Navidad: rituales para atraer dinero y fortuna
El Feng Shui, la antigua filosofía china que busca armonía entre las personas y su entorno, también propone rituales ideales para Navidad. Según Ceci Olmos, experta en el tema, decorar con objetos dorados y canela es clave para atraer prosperidad.
Uno de los consejos más populares es incluir barritas de canela atadas con hilo rojo en la decoración. También se pueden poner monedas doradas de chocolate en el árbol o la mesa, símbolos de dinero y abundancia que activan la energía positiva.
El laurel también tiene un rol importante en estas prácticas. El Feng Shui recomienda colocarlo en agua un minuto, estrujarlo con la mano y luego soltarlo en el piso. Repetirlo tres veces ayudaría a liberar el poder de esta hoja que simboliza éxito y protección.
Las velas, especialmente las verdes, son esenciales. Un ritual efectivo es colocar una hoja de laurel debajo de una vela verde intensa. Luego, al encenderla, se quema la hoja hasta hacerla cenizas para “liberar su poder simbólico”, según esta corriente filosófica.

Además, se sugiere organizar y limpiar la casa antes de Navidad. Esto no solo mejora el ambiente físico, sino que permite el flujo de nuevas energías. Para el Feng Shui, el desorden puede bloquear oportunidades, por lo que dejar espacio libre es esencial.
Los colores también tienen un significado especial. El rojo simboliza buena suerte y pasión; el dorado y plateado representan riqueza; y el blanco se asocia con paz. Incorporarlos en la decoración ayuda a activar energías favorables.
Plantas, iluminación suave y objetos de protección en la entrada también forman parte de los rituales propuestos. Estas prácticas, además de tener un valor simbólico, crean un entorno armonioso que invita a la reflexión y la renovación energética.
Canela, laurel y el brindis: rituales de abundancia en la cena de Navidad
Durante la cena del 24 de diciembre, hay quienes integran pequeños gestos cargados de intención para atraer abundancia. La mesa se convierte en un lugar perfecto para agradecer, soltar y sembrar nuevos deseos.
Uno de los más conocidos es colocar una hoja de laurel debajo del plato de cada invitado. Esta tradición, que tiene raíces mediterráneas, representa victoria y éxito personal en lo que viene. Es un símbolo de bendición para cada comensal.
La canela también tiene un papel especial. Espolvorearla en la puerta de entrada o encender una vela aromática con su esencia ayuda a atraer estabilidad emocional y económica, además de fortalecer los lazos familiares.
Antes del brindis, muchas personas escriben dos papeles: uno con lo que quieren dejar atrás del año que termina y otro con tres deseos para el año que empieza. Luego, se quema el papel de lo que se quiere soltar, dejando que esa energía se transforme.
Este acto, aunque breve, tiene un efecto poderoso para quien lo realiza con intención. No se trata solo de superstición, sino de generar un momento de conciencia sobre lo que se quiere transformar.
Aunque estos rituales varían según cada familia o cultura, lo que todos comparten es el deseo de empezar el año con buena energía. Más allá de lo místico, son formas de enfocarse en metas reales y tomar impulso desde el presente.
La cena de Navidad, entonces, no solo es un momento de unión, sino también de renovación. Integrar rituales como estos puede ser una forma de darle un nuevo sentido a las tradiciones y prepararse con esperanza para lo que viene.
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