Redacción admin

Cristian Huérfano lo tenía todo para consolidarse como una figura en el fútbol colombiano. Su nombre empezó a sonar en 2017 cuando debutó con Millonarios, equipo con el que salió campeón ese mismo año y volvió a levantar un título en la Superliga de 2018. Sin embargo, apenas un año después, su historia tomó un giro inesperado: salió del club sin muchas explicaciones y, con el tiempo, desapareció de los reflectores.

 

Por años, poco se supo de él. Los rumores apuntaban a que la fama se le había subido a la cabeza. Pero recientemente, en entrevista con el programa La Red de Caracol Televisión, Huérfano rompió el silencio y compartió su versión de los hechos. “Nunca salí a dar declaraciones porque estaba tranquilo y lo estoy”, aseguró.

 

Según contó, su salida del club embajador no tuvo que ver con temas disciplinarios ni actitudes fuera de lugar. “Simplemente se dio porque el club no quería contar más conmigo. Me dijeron que el ciclo estaba cumplido”, explicó el futbolista. En su relato también dejó ver que su juventud e inexperiencia le jugaron en contra, pues confió todas las decisiones a su representante, quien —según dijo— no tenía una buena relación con la directiva de Millonarios.

 

“No debió ser así, pero yo era un pelado que apenas llegaba al fútbol profesional. Todo pasó muy rápido”, recordó. Pasó de tomar TransMilenio para ir a entrenar, al reconocimiento público por sus buenas actuaciones, y luego, a quedar sin equipo.

 

Intentó seguir su carrera en clubes como Patriotas, e incluso buscó oportunidades en Panamá y Ecuador, pero sin éxito. Ante la falta de ingresos y sin contrato en el fútbol, tomó una decisión difícil: compró un carro con sus ahorros y empezó a trabajar como conductor de plataformas digitales. “Entrenaba y después salía a trabajar todo el día”, contó.

 

Pese a ese golpe, Cristian nunca soltó del todo el balón. Participó en torneos locales y fue en el tradicional Torneo del Olaya donde volvió a destacarse, siendo figura y campeón con el equipo Centenario. Su rendimiento llamó la atención de Bogotá Fútbol Club, de la segunda división, que decidió ficharlo.

 

“Es una segunda oportunidad, con más madurez y mejor toma de decisiones. Un día estás arriba y al otro abajo”, afirmó, reflexionando sobre su proceso. En esa reconstrucción personal, también resaltó el apoyo emocional que le dio su hija para no rendirse.

 

Desde su llegada al Bogotá FC, Cristian Huérfano ha disputado siete partidos oficiales y poco a poco empieza a recuperar la confianza que alguna vez lo llevó a ser campeón en El Campín. Su historia es prueba de que el camino del futbolista no siempre es lineal, y que, a veces, toca caerse para volver a empezar.

 

 

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