Redacción Juan Sebastián Sosa

La enfermedad de Parkinson es un trastorno progresivo que afecta el sistema nervioso y las partes del cuerpo controladas por los nervios. Esa afección cerebral también causa trastornos del movimiento, mentales y del sueño, dolor y otros problemas de salud, según lo explica Mayo Clinic.

 

El Parkinson es una enfermedad que empeora con el tiempo. Además, suele afectar principalmente a las personas mayores, aunque también existen casos de la enfermedad en personas jóvenes. Suele afectar más a los hombres que a las mujeres. 

 

Si bien no existe una cura, los tratamientos y los medicamentos pueden reducir los síntomas. Algunos síntomas comunes son los temblores, las contracciones musculares dolorosas y la dificultad para hablar.

 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha alertado que a nivel mundial la discapacidad y las defunciones debidas a la enfermedad de Parkinson están aumentando rápidamente.

 

¿Cuáles son los primeros síntomas del Parkinson?

 

Es muy común que esta enfermedad se asocie con temblores, pero también hay que tener en cuenta que el Parkinson puede causar rigidez o una disminución del movimiento.

 

En las etapas iniciales de la enfermedad, el rostro de las personas puede tener una expresión leve o nula. Es posible que los brazos no se balanceen cuando camina. El habla puede volverse suave o incomprensible.

 

Los síntomas de la enfermedad de Parkinson varían según la persona. Los primeros síntomas pueden ser leves y pasar desapercibidos. Por lo general, los síntomas se manifiestan en un lado del cuerpo y continúan empeorando en ese lado, incluso cuando comienzan a afectar las extremidades de ambos lados. Aquí los principales síntomas:

 

  • Temblores. Las sacudidas rítmicas, llamadas temblores, generalmente comienzan en una extremidad, a menudo la mano o los dedos. Es posible que frotes el pulgar y el índice de un lado a otro, lo que se conoce como "temblor de rodamiento de la píldora". Puede que te tiemble la mano mientras estás en reposo y que el temblor disminuya cuando lleves a cabo alguna tarea.

  • Lentitud en los movimientos, también llamado bradicinesia. Con el tiempo, la enfermedad de Parkinson puede ralentizar tus movimientos, y hacer que las tareas simples te resulten complicadas y te lleven más tiempo. También es posible que des pasos más cortos cuando camines o que te resulte más difícil levantarte de una silla. Además, puede que arrastres los pies al intentar caminar.

  • Rigidez muscular. La rigidez muscular puede ocurrir en cualquier parte del cuerpo. Los músculos rígidos pueden causarte dolor y limitar tu amplitud de movimiento.

  • Deterioro de la postura y el equilibrio. Es posible que adoptes una postura encorvada. Además, podrías caerte o tener problemas de equilibrio como consecuencia de la enfermedad de Parkinson.

  • Pérdida de los movimientos automáticos. Es posible que se reduzca tu capacidad para realizar movimientos inconscientes, como parpadear, sonreír o mover los brazos al caminar.

  • Cambios en el habla. Es posible que hables a un volumen muy bajo o muy rápido, insultes o dudes antes de hablar. Además, tu discurso puede volverse más monótono en lugar de seguir los patrones del habla habituales.

  • Cambios en la escritura. Puede que te resulte difícil escribir y tu letra puede parecer pequeña.

 

Casusas del Parkinson

 

Hasta el momento, se desconoce la causa de la enfermedad de Parkinson, pero sí hay varios factores que parecen influir. En la enfermedad, algunas células nerviosas del cerebro llamadas neuronas se degradan o mueren progresivamente.

 

Muchos de los síntomas del Parkinson obedecen a una pérdida de las neuronas que producen dopamina, un tipo de neurotransmisor del cerebro. El descenso de los niveles causa una actividad cerebral irregular, lo que provoca problemas de movilidad y otros síntomas de la enfermedad de Parkinson.

 

Los factores que pueden influir

 

  • Genes. Los investigadores han identificado cambios genéticos específicos que pueden causar la enfermedad de Parkinson. Sin embargo, son poco comunes salvo en algunos casos en los que muchos miembros de la familia tienen enfermedad de Parkinson.

    No obstante, ciertas variaciones genéticas parecen aumentar el riesgo de tener enfermedad de Parkinson, pero con un riesgo relativamente menor de la enfermedad para cada uno de estos marcadores genéticos.

 

  • Desencadenantes ambientales. La exposición a ciertas toxinas o factores ambientales puede aumentar el riesgo de desarrollar la enfermedad de Parkinson en el futuro, pero el riesgo es pequeño.

 

Factores de riesgo

 

  • Edad. Es poco frecuente que los adultos jóvenes tengan la enfermedad de Parkinson. Por lo general, comienza en la segunda mitad de la vida o en edad avanzada, y el riesgo aumenta a medida que envejecemos. Las personas suelen contraer la enfermedad aproximadamente a partir de los 60 años.

  • Herencia. Tener un familiar cercano con la enfermedad de Parkinson aumenta las posibilidades de padecer este trastorno. Sin embargo, el riesgo sigue siendo bajo, a menos que tengas muchos familiares con dicha enfermedad.

  • Sexo. Los hombres tienen mayor probabilidad de desarrollar la enfermedad de Parkinson que las mujeres.

  • Exposición a toxinas. La exposición continua a herbicidas y pesticidas puede aumentar ligeramente el riesgo de tener la enfermedad de Parkinson.

 

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