Redacción Juan Sebastián Sosa

Este martes 24 de junio, la fiscal general de la nación, Luz Adriana Camargo, y el director de la Policía, general Carlos Fernando Triana, dieron a conocer en rueda de prensa los avances en la investigación por el atentado contra el senador Miguel Uribe Turbay, quien permanece hospitalizado en estado grave.

 

Durante la presentación, la fiscal Camargo confirmó que la investigación se concentra en una sola línea de indagación, conocida como “la pista Caquetá”. Esta hipótesis apunta a un posible nexo entre el ataque y una disidencia de las extintas Farc que opera en ese departamento del sur del país.

 

La Fiscalía ha movilizado a 180 funcionarios en conjunto con la Policía Nacional para avanzar en esta línea investigativa. El foco está puesto en establecer la relación entre alias ‘El Costeño’, presunto cerebro del atentado, y una estructura armada ilegal aún activa.

 

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“Efectivamente, esa es la pista que aceptamos”, dijo la fiscal general, confirmando que esta es la única hipótesis con evidencia sólida en curso. Aunque no mencionó directamente el nombre de la disidencia, medios como Semana señalan a la Segunda Marquetalia como el grupo vinculado.

 

Camargo fue clara: “No tenemos evidencia de un móvil distinto”. En su declaración, explicó que no hay pruebas de amenazas personales, conflictos previos o razones ajenas al contexto político que puedan explicar el atentado contra el senador. Para la Fiscalía, el hecho de que Uribe estuviera en campaña y el nivel de planeación del ataque refuerzan esta línea.

 

El senador Uribe fue atacado el pasado 7 de junio durante un evento político en el barrio Modelia, en Bogotá. Desde entonces, permanece en estado grave en la Fundación Santa Fe. Las investigaciones han descartado móviles personales y se enfocan en la posible motivación política del crimen.

 

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Alias El Costeño, el posible nexo con las disidencias

 

Alias ‘El Costeño’, también conocido como ‘Chipi’, es señalado como el coordinador del plan criminal y sobre él pesa una recompensa de hasta 300 millones de pesos. Según la fiscal Camargo, esta persona tendría un vínculo directo con la estructura ilegal mencionada.

 

La jefa del ente acusador aseguró que el atentado fue minuciosamente planeado. “No fue un acto demencial. Hubo una serie de actividades preparatorias, una total reflexión ante la conducta que se iba a cometer”, expresó ante los medios.

 

Aunque la investigación ha descartado otras hipótesis, aún no se ha establecido con certeza quién ordenó el crimen ni cuál fue el determinador del hecho. La fiscal fue enfática: “Estamos avanzando muy seriamente en quién contrató a este grupo sicarial”.

 

 

El general Triana, por su parte, reiteró el ofrecimiento de recompensa y confirmó el trabajo coordinado con la Fiscalía para dar con el paradero de ‘El Costeño’. Hasta ahora, él sigue siendo un prófugo clave en la investigación.

 

Las declaraciones oficiales también destacaron la importancia de la captura de Katerine Andrea Martínez, alias ‘Gabriela’, en Florencia, Caquetá. Su testimonio dio nuevas luces sobre la conexión entre los autores materiales del atentado y las disidencias armadas.

 

‘Gabriela’ fue identificada como la persona que suministró la pistola Glock utilizada en el ataque. Según relató a los investigadores, se desplazó al Caquetá con la promesa de protección por parte de esas estructuras criminales, lo que refuerza la línea de indagación.

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