Redacción Angélica González

Usar el celular en el baño es una actividad común entre las personas, que lo utilizan para distraerse o enterarse de las últimas publicaciones mientras hacen sus necesidades. De hecho, un estudio muestra que 9 de cada 10 personas usan esta práctica.

 

Sin embargo, que sea común no significa que sea conveniente y, en este caso, los expertos sugieren que son más los riesgos que existen al hacer uso de estos dispositivos en ese momento del día. 

 

Riesgos de usar el celular en el baño

 

 

Contaminación y bacterias

 

Al tener el celular en el baño, y manipularlo mientras se está allí, se incrementa el riesgo de contaminar el dispositivo con microorganismos que pueden resultar dañinos para la salud de una persona. Además, el no lavarse las manos correctamente antes de tocar el teléfono, puede hacer que los gérmenes se transfieran a otras personas y objetos. 

 

 

Riesgo de daño al celular

 

En estas habitaciones, puede haber un ambiente húmedo y propenso a salpicaduras de agua. Usar el celular en el baño puede incrementar el riesgo de que el dispositivo se moje por accidente y se dañe. El agua puede afectar los componentes internos del aparato como la batería o la pantalla.

 

 

Distraerse y prolongar el tiempo en el baño

 

Usar el celular en el baño puede llevar a las personas a prolongar su tiempo allí de manera innecesaria. Esto puede generar incomodidad entre las personas que están esperando utilizar el baño o para los que comparten el espacio con quien usa el baño.

 

 

Privacidad y seguridad

 

En algunos lugares como los baños públicos, el uso del celular puede comprometer la seguridad y privacidad de las personas. Es importante respetar la privacidad de los demás y no hacer parte de actividades que se puedan percibir como invasivas.

 

 

 

Afectaciones físicas de usar el celular en el baño

 

 

El hecho de usar el celular en el baño puede hacer que la persona pase más tiempo del necesario sentado en el inodoro. Dicho hábito puede provocar hemorroides, que en esencia son la inflamación de las venas en el área del recto y el ano.

 

Estar sentado por tiempos prolongados aumenta la presión en las venas, lo que se convierte en una condición dolorosa y molesta. Es por eso por lo que los expertos recomiendan no pasar más de 10 minutos sentado en el inodoro para evitar dichos problemas.

 

Por otra parte, usar el celular en el baño también puede afectar la postura. Pues, sentarse de forma incorrecta por periodos prolongados puede causar dolor de cuello y espalda. La postura encorvada que varias personas adoptan al usar su dispositivo conllevaría problemas musculoesqueléticos con el tiempo, lo que contribuye a condiciones crónicas como la cifosis y la lordosis.

 

 

Recomendaciones para evitar riesgos

 

 

Para quienes no pueden evitar estar con el dispositivo en el baño, es clave tener una buena higiene. Lavarse las manos de manera adecuada después de usar el baño y antes de tocar el celular nuevamente es fundamental.

 

De otra parte, es clave limpiar y desinfectar el celular de manera regular. La mejor forma de hacerlo es utilizando alcohol en gel y un pedazo de papel higiénico.

 

Los expertos recomiendan que, para una limpieza efectiva, se puede usar un paño de microfibra humedecido con agua tibia y jabón, o productos específicos para la limpieza de dispositivos electrónicos.

 

Igualmente, se puede utilizar una solución de 60% de agua y 40% de alcohol isopropílico, rociando el exterior del dispositivo y limpiando con un bastoncillo de algodón. Aquí es clave apagar el celular y desconectarlo de la corriente antes de la limpieza.

 

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