Redacción Juan Manuel Capera

La novena de aguinaldos es una de las principales celebraciones dentro de la tradición católica romana, debido a su estrecha relación con la navidad. 

 

Esta tradición, de origen ecuatoriano, consiste en 9 días de reflexión y oraciones entorno a la doctrina de la encarnación, la cual señala que Jesús, el hijo de Dios y Dios mismo, se hizo ser humano para revelar lo divino y salvar la humanidad.

 

Fray Fernando de Jesús Larrea, un sacerdote católico, nacido en Quito, escribió estas reflexiones y oraciones, que fueron publicadas en 1743.

 

Está novena fue escrita para que las personas puedan reunirse con sus familias y vecinos a meditar, reflexionar y orar entorno a lo que significa para la humanidad la obra de Cristo.

 

El lenguaje que utilizan estas reflexiones es elegante y reverencial. Por lo cual, algunos escritores se han animado a redactar versiones con un lenguaje un poco más moderno. 

 

¿Qué se hace en una novena de aguinaldos?

 

Se reza durante 9 días desde el 16 hasta el 24 de diciembre, rememorando los meses previos al nacimiento de Jesús y terminando con su llegada en el pesebre de Belén. 

 

Cada día se reza un conjunto de oraciones que son:

 

1. Oración para todos los días
2. Consideraciones del día
3. Oración a la Santísima Virgen
4. Oración a San José
5. Gozos o Aspiraciones para la venida del Niño Jesús
6. Oración al Niño Jesús

 

¿Qué dice la oración para todos los días?

 

Benignísimo Dios de infinita caridad, que tanto amásteis a los hombres, que les disteis en vuestro hijo[notas 1]​ la mejor prenda de vuestro amor para que hecho hombre en las entrañas de una Virgen, naciese en un pesebre para nuestra salud y remedio. Yo, en nombre de todos los mortales os doy infinitas gracias por tan soberano beneficio; y en retorno de él os ofrezco la pobreza, humildad y demás virtudes de vuestro hijo humanado, suplicándoos por sus divinos méritos, por las incomodidades con que nació, y por las tiernas lágrimas que derramó en el pesebre, que dispongáis nuestros corazones con humildad profunda, con amor encendido, con total desprecio de todo lo terreno, para que Jesús recién nacido tenga en ellos su cuna, y more eternamente. Amén.

 

Una vez terminadas las oraciones, las novenas suelen ser acompañadas por villancicos, ya sea que los intérprete una persona, un grupo musical o que suenen en una grabadora y todos los presentes los entonen.

 

Asimismo, se suele compartir algún refrigerio navideño como buñuelos y natilla.

 

 

 

 

 

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