Redacción
Angélica González
Cepillarse los dientes es un hábito esencial para mantener una buena salud bucal, pero el momento del cepillado puede marcar una gran diferencia. De acuerdo con estudios recientes y especialistas citados por la revista Women’s Health, la hora en la que te cepillas influye directamente en la salud de tus dientes, encías y hasta en tu bienestar general. Aquí le decimos si hay que cepillarse los tienes antes de desayunar o después.
La importancia del cepillado matutino
Según la odontóloga Anjali Rajpal, fundadora de Beverly Hills Dental Arts, el cepillado de la mañana “no solo elimina el mal aliento, sino que resulta crucial para proteger la salud bucal y general”. Esto se debe a que, durante la noche, la producción de saliva disminuye, lo que permite que las bacterias se multipliquen.
El presidente de la Asociación Americana de Endodoncistas, Steven J. Katz, resalta que cuidar la boca “protege también el corazón, los pulmones, el cerebro y más”. Es decir, una buena higiene bucal va mucho más allá de la estética: contribuye a la salud integral del organismo.
Cepillarse los tienes antes de desayunar o después
Los expertos coinciden en que el mejor momento para cepillarse por la mañana es justo después de despertar, antes del desayuno. Esto elimina la placa bacteriana acumulada durante la noche y protege los dientes frente a los ácidos de los alimentos que se consumirán después.
El cepillado temprano también deja una capa protectora de flúor y minerales sobre el esmalte, ayudando a reducir los efectos erosivos del café, los jugos cítricos o los alimentos azucarados.
Sin embargo, si prefieres cepillarte después de comer, se recomienda esperar al menos 30 minutos, especialmente si ingeriste alimentos o bebidas ácidas. Este tiempo permite que el esmalte dental se remineralice y evita el desgaste por la fricción del cepillo.
Recomendaciones para una rutina dental saludable
1. Usa hilo dental antes del cepillado: ayuda a eliminar la placa y potencia la acción del flúor.
2. Cepíllate durante dos minutos exactos, con movimientos suaves y el cepillo en un ángulo de 45 grados hacia la línea de las encías.
3. Elige un cepillo de cerdas suaves y una pasta con flúor; evita productos abrasivos.
4. Limpia también la lengua para prevenir el mal aliento.
5. No enjuagues con agua inmediatamente después del cepillado: esto permite que el flúor actúe más tiempo.
6. Cambia el cepillo o cabezal cada tres meses y mantenlo seco y ventilado.
7. Si comes alimentos ácidos, enjuágate con agua o colutorio sin alcohol antes de cepillarte.
¿Y el cepillado después del almuerzo?
Para la mayoría de las personas, dos cepillados al día (mañana y noche) y el uso diario del hilo dental son suficientes para mantener una boca sana. Pero algunas pueden beneficiarse de un cepillado adicional tras el almuerzo, especialmente quienes:
• Son propensas a caries o sensibilidad.
• Usan ortodoncia o alineadores.
• Consumen frecuentemente alimentos dulces o ácidos.
• Pasan largas horas sin acceso a un cepillo.
Si decides hacerlo, recuerda esperar 30 minutos después de comer para proteger el esmalte y evitar daños en la superficie dental.
Salud bucal, salud total
Cuidar los dientes no solo previene caries o mal aliento: también reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes, infecciones respiratorias y deterioro cognitivo. Una rutina constante de cepillado, hilo dental y visitas periódicas al odontólogo es una inversión en tu bienestar general.
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