Redacción
Juan Manuel Capera
Este año 2024 en Colombia se ha caracterizado por un aumento significativo de la temperatura, llegando a niveles extraordinarios. En el último informe del Ideam, se destacó que varios municipios establecieron récords térmicos, alcanzando incluso los 40.4 grados Celsius, como fue el caso de Jerusalén (Cundinamarca).
Cuando estas elevadas temperaturas persisten en una región durante un período prolongado, se denominan "olas de calor". Aunque la Organización Mundial de la Salud ha señalado que no son tan devastadoras como otras amenazas naturales como huracanes o inundaciones, estas olas de calor pueden afectar negativamente a los ecosistemas, además de causar mortalidad o impactar la salud de humanos y animales.
Entre las afecciones más comunes asociadas a estas condiciones extremas se encuentran los golpes de calor. Mayo Clinic define este trastorno como una condición provocada por el exceso de calor en el cuerpo, resultado de la exposición prolongada a temperaturas elevadas o del esfuerzo físico en climas cálidos, siendo la forma más grave de lesión por calor.
Este fenómeno también afecta a los animales, ya que al igual que los seres humanos, experimentan los efectos de la temperatura. En el caso de los perros, por ejemplo, al carecer de glándulas sudoríparas distribuidas por el cuerpo, regulan su temperatura corporal principalmente mediante el jadeo y eliminan el sudor a través de las almohadillas de sus patas.
Christiane Soto Alvarado, médica veterinaria del Centro de Veterinaria y Zootecnia Universidad CES, explica que es menos común que los gatos sufran golpes de calor, posiblemente porque sus dueños suelen evitar sacarlos a la calle, a diferencia de los perros. Destaca la importancia de proteger e hidratar adecuadamente a los perros expuestos al sol, especialmente aquellos de edad avanzada, con sobrepeso, sin acceso a agua fresca, con problemas respiratorios o cardíacos, y aquellos con características braquicéfalas, como pug, bóxer, bulldog inglés, bulldog francés, pequinés, shar pei, lhasa apso y shi tzu.
Cómo detectar un golpe de calor
Según la explicación de Soto Alvarado, para determinar si una mascota está experimentando un golpe de calor, es crucial observarla detenidamente, especialmente cuando las temperaturas se elevan. En caso de sufrir este problema, los síntomas serán evidentes: el animal mostrará confusión, ansiedad y aturdimiento, jadeo intenso, gemidos y salivación excesiva.
Además, su piel estará notablemente caliente, las encías muy rojas y las mucosas podrían adquirir un tono azulado. Se observará un aumento en su ritmo cardíaco, posiblemente se tambaleará y caerá, manifestará resistencia para levantarse y, en casos más graves, podría experimentar convulsiones, vómito o diarrea.
La veterinaria enfatiza la importancia de la prevención y aconseja que, ante cualquier indicio de estos síntomas, se debe llevar al animal de compañía a un centro médico veterinario de inmediato.
¿Qué hacer ante estos síntomas?
Según los profesionales veterinarios de Purina, el malestar por el calor en perros o gatos puede aliviarse proporcionándoles descanso en un lugar fresco y asegurándose de que estén bien hidratados.
Sin embargo, en caso de identificar alguno de los síntomas mencionados por Soto Alvarado, es crucial que el cuidador del animal mantenga la calma para actuar rápidamente y le brinde primeros auxilios mientras se dirige a la clínica veterinaria.
El objetivo inicial es reducir la temperatura corporal del animal, para lo cual se recomienda mojarlo continuamente con agua a temperatura ambiente (evitando agua fría o caliente).
Es fundamental evitar cubrirlo con toallas, bañarlo con agua helada o colocarle hielo, a menos que lo indique el veterinario. Además, se debe garantizar que el animal beba agua fresca de manera moderada, evitando que lo haga en exceso o de manera muy rápida para estabilizar gradualmente sus niveles de hidratación.
Al llegar a la clínica veterinaria, es esencial informar al médico responsable todos los detalles del episodio para que pueda tomar medidas efectivas.
Cómo prevenir un golpe de calor en perros y gatos
· Primordialmente, asegurarse de mantener al animal bien hidratado, recomendando la instalación de nuevas fuentes de agua dentro del hogar.
· Aplicar protector solar en áreas sin pelaje, como el hocico, la zona alrededor de la boca, las orejas, la barriga y la zona inguinal.
· Realizar paseos con las mascotas temprano en la mañana o al finalizar el día, evitando las horas de mayor exposición solar.
· En caso de sacar a los animales durante el día, considerar el uso de zapatos diseñados para ellos, pero retirarlos al ingresar a la casa para prevenir posibles daños.
· Para aquellos con pelaje largo, se sugiere recortarlo durante las épocas de calor para mayor comodidad.
· Nunca dejar a las mascotas dentro de un vehículo, incluso por cortos periodos.
· Asegurarse de que el entorno en el que se encuentran sea fresco, ya sea mediante el uso de aire acondicionado o un ventilador.
Con información de El Colombiano
Comparte en: