Yo Me Llamo Mini ya tiene campeón: este fue el millonario premio para el imitador de José Feliciano
Entre lágrimas y aullidos, Aurelio también de despidió de Yo Me Llamo Mini
2025/05/07
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Redacción
Juan Sebastián Sosa
La ternura, el carisma y el talento se tomaron el escenario en la gran final de Yo Me Llamo Mini, la edición especial del concurso de imitación más querido del país. En esta temporada participaron 21 niños entre los 5 y los 14 años, quienes demostraron que la pasión por la música no tiene edad.
Durante varias galas, los pequeños imitadores trabajaron de la mano de los mejores dobles de la competencia regular. Cada niño eligió un padrino que lo acompañó en su proceso, guiándolo con las técnicas y experiencias aprendidas en el programa.
La gran final, transmitida por Caracol Televisión, reunió a los cinco finalistas: Mini Gloria Trevi, Mini José José, Mini Celia Cruz, Mini Rocío Dúrcal y Mini José Feliciano. Fue este último, oriundo del barrio El Santuario en Barranquilla, quien conquistó al jurado y al público con su interpretación.
Con su voz, seguridad escénica y conexión con el personaje, el pequeño imitador de José Feliciano logró destacar por encima de sus compañeros y se coronó como el primer ganador en la historia de Yo Me Llamo Mini.
¿Cuál fue el premio para el campeón de Yo Me Llamo Mini?
El reconocimiento no fue solo simbólico. El esfuerzo y dedicación del niño que interpretó a José Feliciano fueron recompensados con un premio significativo que marca un punto de partida para su futuro.
El ganador recibió un bono de estudios universitarios por 100 millones de pesos, un incentivo destinado a apoyarlo en su formación académica o artística. Este premio podrá ser usado más adelante para estudiar la carrera que elija, ya sea en música u otra área.
El bono, más allá del valor económico, representa una oportunidad real de crecimiento para el pequeño talento barranquillero. Es un respaldo a largo plazo que reconoce no solo su talento actual, sino también el potencial que tiene por desarrollar.
Con este gesto, Yo Me Llamo Mini cerró su primera temporada apostando por el futuro de los niños, premiando el arte, la disciplina y la educación como pilares del crecimiento personal.
La despedida de Aurelio, el lobo que se ganó el cariño de los televidentes
La final de Yo Me Llamo Mini también marcó la despedida de Aurelio Cheveroni, el carismático lobo que se robó el corazón del público con su ternura, ocurrencias y buen humor. Aunque su papel fue temporal, su impacto fue profundo.
Amparo Grisales fue la primera en despedirlo, entregándole un enorme hueso como símbolo de agradecimiento. “Nos alegraste este lugar. Nos trajiste felicidad y te vamos a extrañar muchísimo”, dijo con la voz entrecortada.
César Escola, en un gesto divertido, le obsequió un loro multicolor. “Sabemos que no tienes a tu pulpo Picho, así que te traje una nueva mascota”, bromeó, provocando la risa emocionada del lobo.
Rey Ruiz le dio el toque final con un regalo muy especial: un CD con sus mejores aullidos en el programa. El cierre fue un aullido coral de todo el jurado, una despedida simbólica que emocionó a los hogares colombianos.
Aurelio no solo animó el programa; también construyó una conexión genuina con los niños, el jurado y el público. Su salida dejó en claro que Yo Me Llamo Mini no solo premió talento, también sembró recuerdos imborrables.