Redacción Juan Sebastián Sosa

La música popular continúa atravesando un momento de duelo por la repentina muerte de Yeison Jiménez, uno de los artistas más influyentes del género. Su partida dejó un vacío profundo entre sus seguidores, quienes aún procesan la tragedia ocurrida el 10 de enero de 2026 en Boyacá. Ese día, la avioneta Piper Navajo N325FA en la que viajaba el cantante se desplomó minutos después de despegar del Aeródromo Juan José Rondón, de Paipa, causando la muerte de todos los ocupantes.

 

El accidente ocurrió cuando el artista se dirigía a Medellín, donde tenía programada una presentación esa misma noche. Junto a él viajaban su asistente, su representante, su fotógrafo, un primo integrante del equipo de trabajo y el piloto. Todos fallecieron en el impacto, que según los primeros reportes oficiales se produjo luego de que la aeronave perdiera sustentación y cayera en zona rural entre Paipa y Duitama.

 

La Aeronáutica Civil informó que la avioneta no logró ganar altura tras el despegue y se incendió de forma inmediata debido al combustible. Testigos indicaron que la aeronave rebotó antes de estallar, lo que imposibilitó cualquier intento de supervivencia. 

 

En los días posteriores a la tragedia, volvieron a circular declaraciones del artista en las que expresaba haber soñado en distintas ocasiones con un accidente aéreo y con que esa era la forma en la que moriría. Incluso había manifestado públicamente su deseo de cambiar de aeronave, un tema que había generado inquietud entre sus seguidores.

 

Al cumplirse un mes de su fallecimiento, un video grabado tiempo atrás volvió a llamar la atención pública. En él, Yeison Jiménez explica las razones por las que aún no había cambiado el avión en el que finalmente perdió la vida.

 

Revelan video inédito en el que Yeison Jiménez explica por qué no cambió de avión

 

La verdad detrás del avión de Yeison Jiménez: lo que reveló en entrevista con Laura Acuña

 

En un diálogo con Laura Acuña para el espacio ‘En Mi Semana TV’, Yeison Jiménez habló abiertamente sobre su intención de cambiar el avión en el que se movilizaba. El artista reconoció que ese era uno de sus principales objetivos, pero también fue enfático en que no contaba con el dinero suficiente para hacerlo.

 

“Quiero comprar, quiero subir el nivel, no tengo la plata. No la tengo, para qué hablo mierda. De hecho, esta mañana me levanté temprano y volvía a buscar aviones para ver qué había salido a la venta”, dijo en esa conversación.

 

El cantante aseguró que esperaba poder hacer el cambio en diciembre del año pasado, aunque finalmente no pudo concretarlo. Por esa razón continuó viajando en la Piper Navajo que poseía desde hacía dos años y que contaba con su propio piloto. Ese fue el avión en el que perdió la vida el 10 de enero.

 

Jiménez también explicó que pensó en la economía del mantenimiento a la hora de adquirirlo. Cuando Acuña le preguntó por los costos, el artista respondió: “No es tan costoso. La virtud que yo tengo es que pensé más en los costos que en lo que vale el avión. El avión vale un huevo”.

 

El cantante relató que le tomó una década de trabajo poder comprarse la aeronave y explicó las diferencias económicas entre modelos: “Hay aviones grandes que cuestan 800 mil dólares. Es mucho dinero, pero es nada para lo que vale un avión. Y hay aviones más pequeños que cuestan 5 millones de dólares. ¿Por qué? Porque el avión pequeño te consume 8 veces menos que el avión grande”. 

  

Yeison detalló que su avión era mediano, que tenía capacidad para ocho personas y que lo había elegido por su costo de operación y su utilidad para la vida de artista: “Lo compré porque yo viajo en mi avión a todo lado, me da vida”.

 

La entrevista también dejó ver el cariño especial que el cantante sentía por su aeronave, a la que consideraba su mayor disfrute personal: “Yo me he comprado varias cositas, pero lo único que yo me disfruto en 32 años andando en la calle es el avión. Es lo único que puedo disfrutar”.

 

“Puedo tener una moto que nunca he prendido, puedo tener un carro que nunca he sacado de la casa, puedo tener piscinas que valen millón y medio el piscinero mensual y no me meto, y de ahí pa' arriba lo que te imagines. En cambio, en el avioncito voy y canto, trabajo, por eso lo compré, no es más”, explicó. 

 

Finalmente, confesó que constantemente revisaba los aviones en el mercado. Aunque aseguró que aún no tenía el dinero para cambiarlo, su intención era hacerlo en diciembre del año pasado.

Comparte en:


También puede interesarte
Última Hora...