Redacción
Juan Sebastián Sosa
El caso de presunto acoso contra Ricardo Orrego vuelve a generar controversia. Una joven periodista reveló un testimonio en el que asegura haber vivido situaciones incómodas con el comunicador cuando iniciaba su carrera, lo que reaviva el debate sobre el acoso en el entorno laboral y académico.
La denuncia contra Ricardo Orrego se da en medio de un escándalo que ya había provocado la salida de reconocidos periodistas de Caracol Televisión: el propio Orrego y Jorge Alfredo Vargas. En esta ocasión, el relato fue compartido por Daniela Díaz, modelo y periodista, quien decidió hacer público su caso a través de redes sociales.
Según explicó, los hechos ocurrieron cuando llegó a Bogotá desde Pereira con la intención de continuar con su desarrollo profesional. En ese contexto, conoció al periodista en una actividad académica dentro del canal, lo que inicialmente representó para ella una oportunidad importante.
Sin embargo, lo que comenzó como una experiencia positiva cambió con el paso de las horas. La periodista asegura que, tras ese encuentro, comenzaron a llegar mensajes que poco a poco se volvieron insistentes y personales.

Testimonio de Daniela Díaz: cómo empezó la denuncia contra Ricardo Orrego
Daniela Díaz relató que su primer contacto con Ricardo Orrego ocurrió durante una visita académica a Caracol Televisión. En ese momento, el periodista representaba una figura de referencia en su proceso de formación.
“Esto fue lo que pasó con Ricardo Orrego. Llegué a Bogotá con sueños hace unos tres años aproximadamente (sobre el 2023), con esa emoción que uno tiene cuando siente que está dando los primeros pasos hacia lo que quiere ser uno en la vida. Era estudiante, estaba aprendiendo, construyendo mi camino y ese viaje académico significaba mucho para mí”, expresó al iniciar su relato.
También explicó el contexto de ese encuentro dentro del canal. “Ese día visitamos el Canal Caracol. Todo era nuevo, todo era grande. Y en medio de eso conocí a Ricardo Orrego. Para mí, en ese momento él representaba lo que yo quería lograr. Por eso la foto, por eso la emoción, por eso compartirlo en mis redes sociales, porque sentía que estaba más cerca de ese sueño”.
Según su testimonio, el cambio se dio pocas horas después del encuentro inicial. “Pero ese mismo día todo empezó a cambiar. Horas después llegaron los mensajes. Al principio no parecía nada extraño. Una conversación normal. Incluso pensé que era una oportunidad”.
La periodista aseguró que esa percepción cambió con el paso del tiempo, cuando la comunicación empezó a tomar otro rumbo.
Mensajes, insistencia y comportamientos que denuncia la periodista
De acuerdo con Daniela Díaz, los mensajes comenzaron a volverse más frecuentes y personales, lo que le generó incomodidad. Según relató, las preguntas dejaron de centrarse en lo académico y empezaron a abordar aspectos de su vida privada.
“Poco a poco algo se fue sintiendo muy distinto. Los mensajes se volvieron más constantes, más personales, más insistentes. Las preguntas ya no eran solo sobre lo académico, sino sobre dónde me estaba quedando, qué hacía, con quién viajaba, en qué me devolvía”, relató.
También afirmó que recibió propuestas para extender su estadía en Bogotá y cambiar sus planes. “Y luego vinieron las propuestas: quedarme más tiempo, cambiar mis planes, vernos en otros lugares; incluso insinuando que él podía pagar todo”.

Según su testimonio, esta situación no ocurrió una sola vez, sino que se extendió en el tiempo. “Esto no pasó una vez. Esto se extendió por aproximadamente dos años”.
Entre los mensajes que mostró públicamente se encuentran frases como: “Hermosa”, “¿Te quedas en Bogotá?”, “No te vayas”, “Quédate y el jueves te vas en avión”, “Era una propuesta”, “¿Te llamo o andas en combo?”, “¿Cuándo te animas a volver?”, “O distinto destino... opciones”, “Déjame verte”, “Tu carita aquí, muéstrame”, “Y esa carita, déjame verlaaaaaa”, “Preciosa y nadita pa’ mi”.
La reflexión de la periodista y el impacto del caso
Más allá de los mensajes, Daniela Díaz explicó cómo interpretó la situación con el paso del tiempo y por qué decidió hablar ahora.
“Lo que ustedes ven ahí no son solamente mensajes, son el reflejo de lo que muchas veces uno vive en silencio, de como algo que empieza normal puede cruzar ciertos límites poco a poco”, aseguró.
La periodista también se refirió a la dificultad de denunciar este tipo de situaciones en etapas tempranas de la carrera: “No porque no hubiera pasado o porque hubiera tenido miedo, sino porque muchas veces uno siendo mujer y estudiante uno siente que no lo van a tomar en serio”.

En su mensaje, aseguró que este tipo de experiencias no son aisladas, sino parte de una problemática más amplia. “Esto no es solo lo que me pasó a mí, es algo que muchas mujeres viven todos los días en espacios donde deberían sentirse completamente seguras”.
Finalmente, explicó que su decisión de hablar busca romper el silencio y enviar un mensaje a otras personas que puedan estar viviendo situaciones similares. “Pero callar también pesa. Por eso hoy hablo… Porque nuestros sueños no deberían romperse por este tipo de situaciones y porque lo que sentimos como mujeres sí importa”.
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