Redacción
Julián Dussán Bonilla
Harold Echeverry aceptó el crimen contra la joven Michel González. Genaro González, padre de la menor, hizo un llamado a la justicia para que no otorgue beneficios al asesino, a quien le serán imputados varios cargos, y cuya pena podría ser de más de 50 años de prisión.
Tras acabar violentamente con la vida de Michel Dayana González, en la ciudad de Cali, Echeverry emprendió una huida en la que esperaba llegar a Venezuela. Por fortuna, fue capturado el pasado lunes en horas de la tarde en el barrio Porfía, de Villavicencio.
Una vez en manos de las autoridades, el confeso asesino aceptó los cargos por los delitos de feminicidio agravado, así como hurto calificado y agravado, toda vez que robó una de las motos del taller en el que trabajaba, con la intención de venderla posteriormente.
Así pues, Echeverry se enfrentaría a una condena de entre 41 y 50 años de prisión, aunque podría extenderse tras aceptar también los cargos por hurto agravado y calificado. Por tratarse de una menor, la audiencia del confeso asesino se llevó a cabo a puerta cerrada en un juzgado de Villavicencio.
Genaro González, padre de la menor, hizo un llamado a la justicia para que no tenga ninguna contemplación a la hora de juzgar al feminicida: “una persona, a la que solamente le identifiquen que violó a una niña, creo que es suficiente para condenarlo a la máxima pena, porque es una persona que no sirve a la sociedad”, señaló.
Y añadió que les pide a los jueces “que sean contundentes, que no busquen excusas para dejar libre a esta persona”. Echeverry no podrá beneficiarse de una reducción de pena ni prisión domiciliaria, toda vez que su víctima fue menor de edad.
Estas eran las denuncias que Echeverry ya tenía en contra
No es la primera vez que el asesino de González se ve envuelto en problemas relacionados a la violencia de género: ya había protagonizado dos episodios en los que fue acusado de abuso sexual a menores de edad en Cali.
El primero ocurrió en el año 2019, cuando fue aprehendido por las autoridades bajo el delito de abuso sexual de una menor de 14 años. Aunque la Fiscalía imputó cargos en su contra, se venció el tiempo para su medida de aseguramiento.
En esta situación, el ente acudió a un juez de control de garantías, pero finalmente le fue revocada la medida de aseguramiento preventiva y quedó en libertad: sólo se le ordenó alejarse de la víctima y los testigos de su delito.
Según El Tiempo, el segundo episodio tuvo lugar días después de lo ocurrido con Michel. El pasado domingo 10 de diciembre, un individuo acudió a la Fiscalía para acusar a Echeverry de haber cometido el mismo delito contra otra menor. La entidad ya tomó cartas en el asunto y avanza en la investigación.
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