Redacción
Juan Sebastián Sosa
En medio de aplausos y un emotivo abrazo familiar, Genaro González, padre de Michel Dayana González, aseguró sentir alivio tras conocerse la captura de Harold Andrés Echeverry, el vigilante señalado de ser el presunto asesino de la menor en la noche del Día de las Velitas.
El hombre es señalado de haber engañado, asesinado y posteriormente descuartizado a la joven de 15 años al interior de un taller mecánico en el barrio San Judas de la capital vallecaucana, a pocas casas de la vivienda de la familia González.
“Siento un alivio. Esto no me va a devolver a mi hija, pero es algo que anhelábamos desde el corazón. Me siento feliz, aunque vengo de dejar a mi hija en estos instantes allá en un sepulcro, pero ella también está contenta allá arriba, porque sabe que atraparon al asesino”, le dijo Genaro González al medio local 90 Minutos.
El padre de Michel Dayana señaló, en medio del apoyo de la comunidad, que espera que le caiga “todo el peso de la ley” al presunto homicida. “Espero que las autoridades trabajen minuciosamente para que no tenga ninguna salida, ningún beneficio”, indicó.
“Venía en el transporte del cementerio a mi casa, cuando me llaman a darme la noticia. No sabía si era verdad o no. Después me llamó el secretario de Seguridad de Cali (Jimmy Dranguet) a confirmarme la noticia”, añadió González.
Finalmente, expresó que, pese a no tener a Michel Dayana a su lado, ahora se encuentra un poco más tranquilo porque “va a haber justicia por ella”.
Las últimas palabras de la menor, según su padre
Según los informes de las autoridades, el testimonio de su padre y de algunos vecinos del sector, la menor desapareció el 7 de diciembre en la noche cuando iba a la tienda a comprar dulces.
"Le había dejado $2.000 pesos como costumbre, todos los días se los dejaba por debajo de la puerta porque yo me iba a trabajar muy temprano. Ese día le dejé los 2.000 pesos y creo que no los vio, entonces cuando yo llego a la casa los dejo encima del mesón, entonces ella dice ‘esos 2.000 pesos son míos, regálemelos que voy a ir a comprar unos mecatos’, entonces le dije ‘hágale rápido porque tenemos que salir para que se bañe y se cambie’. Me dijo, ‘bueno, papi, no me demoro’, y esa fue la última vez que vi a mi hija", relató Genaro González, padre de la menor.
Las horas pasaron y el hombre se quedó esperando el regreso de su hija, pero al ver que no regresó, informó a las autoridades y alertó a los vecinos para que revisaran las cámaras de seguridad el sector. De esta manera notaron que antes de llegar a la tienda, la menor de edad pasó por la casa de una familia que encendía sus velitas, saludó, y siguió derecho, hasta que después se la ve ingresando al taller, de donde nunca más salió.
Al día siguiente, la búsqueda de la mejor se dirigió al taller. Los empleados del lugar dijeron que no habían visto a la niña, pero sí habían encontrado manchas de sangre y golpes en los carros del lugar. Las autoridades encontraron más tarde el cuerpo desmembrado de la menor entre una caneca de basura y una maleta.
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