Redacción admin

El origen del universo es una de las cuestiones que más ha intrigado al ser humano y, especialmente, a los astrónomos. El método científico y la física intentan dar explicaciones naturales al origen del mismo, pero casi siempre, de manera inevitable, se tiene qu entrar en el campo de la metafísica para explicar asuntos como el propósito, sentido y causa del universo, así como de los seres humanos.

 

Con los avances de la astronomía y la cosmología desde mediados del siglo XX en adelante, hay con consenso casi unánime entre los expertos en que lo que se conoce como espacio y tiempo tuvo un inicio. Lo que antes no existía, una vez comenzó a existir. Ante esto, los estudiosos de postura teísta, afirman que es necesaria una causa inmaterial, atemporal, una inteligencia poderosa que fuera capaz de dar origen al espacio y tiempo.

 

Sin embargo, los científicos de cosmovisión y filosofía siguen buscando respuestas en el mismo universo, algo que según señalan los primeros, resulta complicado debido a que el método científico solo permite observar y explicar fenómenos naturales, pero el origen del universo, excedería los límites del mismo.

 

No obstante, más allá de la explicación sobre un telos, o el sentido y propósito del universo, sí se pueden rastrear pistas sobre la forma en la que comenzó a existir y llegó a ser como se conoce hoy en día.

 

 

¿Qué pasó recientemente con el James Webb?

 

El telescopio James Webb ha recopilado una serie de datos que han dejado perplejos a los científicos, ya que contienen elementos difíciles de encajar con las teorías previamente formuladas sobre el origen del universo. Este hallazgo podría generar un cambio en la concepción sobre el génesis del cosmos.

 

Los expertos nos dicen que se ha batido el récord de la galaxia más lejana conocida. El Telescopio Espacial James Webb (JWST) detectó la luz de un grupo de estrellas que se formó 290 millones de años después del Big Bang. Aunque los resultados aún están siendo revisados, la NASA ha anunciado estos avances.

 

La distancia de un objeto en el espacio se mide con una técnica llamada "corrimiento al rojo". Cuanto más tiempo ha viajado la luz, más se estira y cambia de color. Un mayor corrimiento al rojo significa que el objeto está más lejos. La galaxia más lejana conocida tenía un corrimiento al rojo de 13.2, pero la nueva galaxia observada por el JWST tiene un corrimiento de 14.32. Esta nueva galaxia se llama JADES-GS-Z14-0.

 

Según la NASA, esta galaxia tiene un diámetro de 1,600 años luz y su luz proviene principalmente de estrellas jóvenes. En comparación, la Vía Láctea tiene un diámetro de 105,700 años luz. La galaxia recién descubierta no solo está muy lejos, sino que también es extremadamente grande y brillante. Además, se formó cuando el universo tenía solo el 2.10% de su edad actual de 13,800 millones de años.

 

Estos datos indicarían que el universo no sigue una expansión líneal, lo que podría añadir nuevos elementos a la explicación e interpretación sobre la teoría del bing bang, una de las más famosas sobre el origen del universo.

 

Sin embargo, se trata de información preliminar que todavía debe ser revisada con mayor rigor por los especialistas.

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