Redacción Juan Sebastián Sosa

A pesar de que nos encontramos en pleno 2024, hay un país ubicado en el cuerno de África en el que faltan algo más de cinco años para llegar al año en el que está todo el mundo. Esto se debe a que, a diferencia del resto del mundo, ese país no se rige por calendario gregoriano, sino por el calendario ge'ez. 

 

Se trata de Etiopía, en donde los calendarios están atrasados aproximadamente siete años y ocho meses detrás del gregoriano. Esa es la razón por la que en esa nación aún viven en el 2016 cuando en el resto del mundo estamos en el 2024. 

 

¿Cómo funciona el calendario que rige a Etiopía?

 

El calendario etíope, conocido como el calendario ge'ez, está compuesto de 13 meses: 12 de ellos tienen 30 días cada uno y se incluye un mes adicional, llamado Pagumē, con 5 o 6 días, depende de si es año bisiesto. 

 

Ese sistema de medida del tiempo se basa en cálculos que datan de la época dorada del antiguo Egipto y, desde entonces, se ha mantenido a lo largo de los siglos como parte de la identidad de ese país. 

 

Así las cosas, el año nuevo en Etiopía - conocido como Enkutatash- se celebra el 11 de septiembre, una fecha que coincide con el fin de la temporada de lluvias y el florecimiento de las flores: un símbolo de renovación y esperanza. 

 

Etiopía

 

Las celebraciones incluyen reuniones familiares, canciones, bailes y el intercambio de tarjetas de año nuevo, que a menudo presentan imágenes de la meseta etíope y la flor de Adey Abeba, que florece en esta época del año.

 

Esto deja en evidencia que el calendario etíope no es solamente un sistema para medir el tiempo, es también una muestra de su cultura y de sus tradiciones. 

 

Hay otros eventos, por ejemplo, de festividades religiosas como el Meskel - que conmemora el hallazgo de la Verdadera Cruz por la emperatriz Helena- que se celebran según ese calendario. Este tipo de festividades sirven también para fortalecer los lazos comunitarios. 

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