Redacción
Juan Sebastián Sosa
Estados Unidos intensificó su despliegue militar en el sur del Caribe tras las órdenes del presidente Donald Trump, con el envío de un crucero de misiles y un poderoso submarino de ataque. La medida fue confirmada este 25 de agosto por la agencia Reuters, citando a dos fuentes cercanas al movimiento naval.
En los últimos días, Washington ya había anunciado el traslado del Grupo Anfibio de Despliegue Inmediato Iwo Jima, compuesto por el USS Iwo Jima, el USS San Antonio y el USS Fort Lauderdale. Estas embarcaciones transportan más de 4.500 militares, incluidos 2.200 infantes de marina, y debían llegar el domingo a las costas venezolanas.
Ahora, el refuerzo incluye al USS Lake Erie, un crucero de misiles guiados, y al USS Newport News, un submarino de ataque rápido de propulsión nuclear. Ambos llegarán a la región a comienzos de la próxima semana.
Aunque las fuentes no detallaron la misión específica, afirmaron que los movimientos buscan contrarrestar las amenazas de “organizaciones narcoterroristas” que, según Washington, operan en la región. La estrategia hace parte del plan de Trump para combatir los cárteles de la droga y reforzar la seguridad en la frontera sur de su país.
El poderoso USS Newport News: submarino nuclear de ataque
El gran protagonista de este despliegue es el USS Newport News (SSN 750), un submarino de la clase Los Ángeles, considerada la columna vertebral de la flota submarina de Estados Unidos. Esta clase cuenta con 62 submarinos construidos, de los cuales 41 siguen activos, y es la más numerosa de propulsión nuclear en el mundo.
El USS Newport News no porta armas nucleares, pero utiliza un reactor nuclear marino que le proporciona la energía necesaria para su movilidad y operaciones ofensivas. Esta tecnología le da una ventaja estratégica: operar de manera silenciosa, con gran autonomía y a profundidades a las que otros submarinos no llegan.

El submarino ha tenido un rol clave en operaciones militares de Estados Unidos. En 2002 participó en la Operación Libertad Duradera, respuesta a los atentados del 11 de septiembre, y en 2003 formó parte de la Operación Iraqi Freedom, durante la invasión a Irak que derrocó a Saddam Hussein.
La presencia de este submarino en aguas del Caribe confirma la magnitud del despliegue estadounidense y envía un mensaje directo sobre la capacidad de respuesta y control marítimo en la región.

El USS Lake Erie, un crucero de misiles guiados
Junto al submarino, Estados Unidos envió al USS Lake Erie (CG 70), un crucero de misiles guiados de la clase Ticonderoga. Esta embarcación fue bautizada en honor a la histórica victoria naval de 1812 en la Batalla del Lago Erie.
El buque, que regresó a San Diego en enero de 2025 tras un despliegue de siete meses, cuenta con un sistema avanzado de combate capaz de interceptar misiles y realizar operaciones ofensivas de gran alcance.

Durante su última misión en el Indo-Pacífico, participó en ejercicios con la Armada Real Canadiense, la Fuerza de Autodefensa Marítima de Japón, la Armada Filipina y la Real Fuerza Aérea Australiana. Su llegada al Caribe confirma que Estados Unidos no solo refuerza su capacidad de defensa, sino también la disuasión regional.
El despliegue del Lake Erie, junto con el USS Newport News, fortalece la estrategia de Washington para mantener control sobre rutas marítimas clave, asegurar la libre navegación y enfrentar las redes criminales que operan en la región.
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