Redacción
Juan Sebastián Sosa
Un hecho insólito y alarmante puso en jaque la seguridad aérea de Estados Unidos. David Paul Allsop, piloto de 52 años de Southwest Airlines, fue detenido en plena pista del aeropuerto de Savannah, Georgia, justo antes de despegar hacia Chicago. El episodio ocurrió el 15 de enero de 2025, pero solo hasta ahora se conocieron las imágenes de su arresto, lo que ha desatado un fuerte debate público.
El piloto, con casi dos décadas de experiencia en la aerolínea, fue señalado por el personal en tierra tras detectar un fuerte olor a alcohol y un comportamiento errático. Ante la alerta, las autoridades intervinieron de inmediato y subieron al avión. Allí lo sacaron de la cabina, lo interrogaron y, finalmente, lo esposaron.
En las imágenes reveladas por la justicia del condado de Chatham se observa a Allsop tambaleándose, con los ojos vidriosos y dificultad para responder las preguntas de los agentes. La situación generó tensión entre los viajeros, que vieron cómo el piloto que debía llevarlos a destino era retirado por la policía.
Los oficiales aplicaron las pruebas de sobriedad estándar. El piloto falló dos de tres evaluaciones físicas y no pudo caminar en línea recta, lo que confirmó las sospechas. Con este resultado, se determinó que no estaba en condiciones de volar y se ordenó su detención inmediata.
La escena dejó en evidencia un riesgo enorme: decenas de vidas estuvieron a punto de quedar bajo el mando de un piloto que no estaba en capacidad de garantizar la seguridad aérea.

El video que reveló lo ocurrido dentro del avión
El caso volvió a ser tendencia tras la divulgación de un video grabado por la cámara corporal de un policía. En la grabación se observa la confrontación entre los agentes y Allsop, quien intenta minimizar la situación.
Durante el interrogatorio, el piloto admite haber consumido “unas pocas cervezas” la noche anterior. Cuando el oficial le pide precisión, responde: “Como tres, cerveza light, Miller Lite”. Sin embargo, su comportamiento corporal reflejaba lo contrario: pérdida de equilibrio y dificultades para concentrarse en las preguntas.
En un inicio, Allsop se negó a realizar la prueba de sobriedad, alegando que “no había necesidad”, pero finalmente cedió. Al intentar caminar en línea recta, tropezó y se tambaleó, confirmando los indicios de embriaguez.
La grabación también muestra el momento en que los agentes lo conducen fuera del avión, ante la mirada incrédula de los pasajeros que ya estaban a bordo. El arresto, ocurrido en plena pista, fue el cierre de un episodio que pudo terminar en tragedia.
El video rápidamente se viralizó en redes sociales y desató indignación entre los usuarios, quienes cuestionaron cómo alguien en ese estado logró llegar hasta la cabina de mando sin ser detenido antes.
Southwest Airlines reaccionó tras el escándalo
La aerolínea Southwest Airlines confirmó que el piloto fue retirado de inmediato de sus funciones el mismo día del incidente. Además, pidió disculpas a los pasajeros y aseguró que su prioridad es la seguridad de los viajeros y empleados.
El vuelo se retrasó cerca de cuatro horas mientras se realizaba el relevo de tripulación y se reubicaba a algunos pasajeros en otros itinerarios. Aunque la compañía logró normalizar la operación, el episodio dejó un duro golpe a su reputación.
En un comunicado, Southwest señaló: “Para la aerolínea, nada es más importante que la seguridad. Lamentamos profundamente la interrupción y agradecemos la comprensión de nuestros clientes”. Sin embargo, la opinión pública exige respuestas sobre los protocolos de control interno.
El sindicato de pilotos de la aerolínea también se pronunció, destacando que este tipo de incidentes son aislados, pero que deben servir como alerta para reforzar los mecanismos de control y prevención.

FAA y las sanciones que enfrentaría el piloto
La Administración Federal de Aviación (FAA) tiene una norma estricta: los pilotos no pueden consumir alcohol en las ocho horas previas a un vuelo y su nivel de alcohol en sangre no puede superar el 0,04%. Allsop habría violado ambas disposiciones.
De confirmarse, podría enfrentar la revocación definitiva de su licencia y sanciones penales adicionales. Según expertos legales, también se abre la puerta a demandas civiles de pasajeros, quienes estuvieron expuestos a un riesgo inminente.
El caso es investigado actualmente por la FAA y la justicia de Georgia. Aunque la compañía lo separó de sus funciones, se espera una decisión final que podría marcar un precedente en el sector aéreo estadounidense.
Este episodio dejó una gran lección: la confianza en los pilotos es un pilar de la seguridad aérea, pero también un punto crítico que no puede dejarse al azar. El riesgo de que un avión despegara bajo estas condiciones fue real y estremeció al país entero.
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