Redacción
Angélica González
España amaneció conmocionada este miércoles 28 de octubre de 2026 tras una grave colisión ferroviaria registrada cerca de Urda, en la provincia de Toledo. Un tren AVE de Renfe impactó por detrás contra un convoy de Iryo que se encontraba detenido en la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía.
El balance provisional confirmado por el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, asciende a al menos 64 fallecidos y 80 heridos, de los cuales 50 presentan lesiones graves y 15 muy graves.
Cómo ocurrió el accidente
La colisión se produjo alrededor de las 8:54 de la mañana en el punto kilométrico 118 de la línea Madrid-Sevilla, entre las localidades de Mora, Orgaz y Urda.
El AVE 2080, que había salido de Madrid con destino a Sevilla y transportaba 397 pasajeros, embistió al tren Iryo 6076, que estaba parado en la vía con 147 ocupantes, incluido un bebé.
El impacto provocó el descarrilamiento de varios vagones. Dos coches del Iryo y uno del AVE terminaron precipitándose por un terraplén, mientras que otros quedaron fuera de las vías.
La investigación apunta a un posible rebase de señal
Las primeras hipótesis apuntan a un posible rebase de señal. Según informaciones iniciales recogidas por medios españoles, el AVE habría superado una señal que ordenaba detener la marcha antes de impactar contra el tren detenido.
Las autoridades también analizan la actuación del centro de control ferroviario y las circunstancias que llevaron al Iryo a permanecer detenido en la vía. Fuentes del Gobierno central atribuyeron el siniestro a un posible error humano, aunque la investigación continúa para establecer las causas exactas.
El ministro de Transporte, Óscar Puente, calificó el suceso como “verdaderamente inverosímil” y afirmó que las autoridades trabajan para esclarecer qué ocurrió.
Rescate y atención a las víctimas
Los equipos de emergencia trabajaron durante horas para acceder a los vagones dañados y rescatar a los pasajeros que quedaron atrapados. La portavoz del Gobierno regional, Esther Padilla, confirmó que todos los heridos fueron evacuados de los trenes.
De los 64 fallecidos, 40 viajaban en el tren Iryo y 24 en el AVE, según el balance difundido por García-Page.
Las autoridades advirtieron que la cifra de víctimas podría aumentar a medida que avanzan las labores de rescate y verificación en la zona del siniestro.
Testimonios de sobrevivientes
Mientras continúan las operaciones de emergencia, comienzan a conocerse los relatos de algunos pasajeros que lograron sobrevivir al impacto. Uno de ellos describió el momento de la colisión: “He aparecido en el vagón de delante. Ha sido un frenazo tremendo”.
Otro sobreviviente resumió la tragedia en una frase breve: “Es terrible, inenarrable”.
Familiares de los viajeros llegaron a los puntos habilitados para recibir información. Uno de ellos relató que pudo comunicarse con un sobreviviente poco después del accidente: “Me ha dicho que no sabe cómo está vivo”.
Respuesta del Gobierno y suspensión del tráfico
El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, se pronunció en redes sociales para lamentar lo ocurrido y confirmó que las autoridades continúan atendiendo la emergencia.
El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) suspendió la circulación en la línea de alta velocidad entre Madrid y Andalucía, una de las conexiones más importantes del país, sin previsión inmediata de reapertura.
Se habilitaron centros de atención para familiares en Madrid y Sevilla, además de líneas telefónicas para facilitar la localización de pasajeros y el acceso a información oficial.
Una tragedia que sigue en desarrollo
Las autoridades trabajan para determinar las causas exactas de la colisión y establecer las responsabilidades correspondientes.
Mientras tanto, España permanece conmocionada por una tragedia ferroviaria que ya figura entre las más graves registradas en los últimos años y cuyos efectos siguen desarrollándose conforme avanzan las tareas de rescate y verificación de víctimas.
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