Redacción
Angélica González
La mala circulación sanguínea representa uno de los desafíos más comunes que enfrentan los adultos mayores en la actualidad. Este problema puede manifestarse en cualquier momento y con mayor frecuencia de lo esperado, afectando significativamente la calidad de vida de quienes lo padecen. Es crucial estar atentos a los síntomas de alarma y buscar la atención de especialistas para recibir un tratamiento adecuado y oportuno.
En condiciones normales, el corazón de un adulto bombea aproximadamente cinco litros de sangre por minuto a través del sistema circulatorio. Sin embargo, cuando hay problemas de circulación, este flujo puede verse obstaculizado, causando acumulación de líquido en áreas específicas del cuerpo.
Este estancamiento dificulta que el oxígeno llegue eficientemente a las extremidades, como las piernas, manos y dedos, lo cual puede resultar en sensaciones de frío, entumecimiento y dolor.
Según Medline Plus, mantener una circulación adecuada es fundamental para preservar un buen estado de salud general. La mala circulación no solo afecta la capacidad del cuerpo para funcionar correctamente, sino que también puede reducir la movilidad y causar molestias persistentes. Esta condición puede tener un impacto significativo en la vida diaria de las personas mayores, limitando sus actividades cotidianas y generando incomodidad constante.
Cabe señalar que cuando se habla de una mala circulación, no se hace referencia a una enfermedad; no obstante, es crucial identificar las causas y los síntomas, y también la frecuencia con la que se manifiestan para mantener un estilo de vida estable.
Síntomas para tener en cuenta, según la Clínica mayo:
Piel fría, seca o escamosa.
Comezón en las piernas.
Presencia de pequeños vasos, varices o manchas rojas.
Tobillos y pies hinchados.
Coloración pálida o azulada en las zonas de mala circulación.
Calambres.
Sensación de hormigueo, pinchazos o adormecimiento.
Ausencia de vellos en las piernas.
Grietas en los talones.
¿Cómo tratar la mala circulación en las piernas?
Para tratar de buena manera este problema de salud, los expertos aconsejan incluir algunos hábitos, como una alimentación libre de grasas saturadas, sal y azúcar y realizar ejercicio físico para mantener activos todos los órganos del cuerpo.
De otro lado, desde la medicina tradicional existen muchos remedios caseros a base de hierbas medicinales que son ideales para mejorar la circulación sanguínea, sobre todo en las piernas.
Al respecto, el portal web Aquilea hace hincapié en las propiedades antiinflamatorias de la planta de rusco, la cual ayuda a mejorar a la circulación venosa. Según explican, esta planta medicinal sería un gran aliado en la prevención de la aparición de varices e inclusive genera una sensación general de bienestar en las piernas.

Según Aquilea, la planta rusco cuenta con componentes como las saponinas, resinas y flavonoides, potasio y aceites esenciales, que están en gran medida en las raíces y el rizoma de la planta y favorecen el drenaje linfático, contribuyendo a la eliminación de líquidos y toxinas perjudiciales para el cuerpo.
Igualmente, según indican los expertos, esta planta también tiene ruscogenina como principio activo, la cual se conoce como vasoconstrictor y ayuda a reducir los vasos sanguíneos visibles.
El rusco puede conseguirse en las farmacias en forma de cápsulas, polvo criomolido, polvo de planta, cápsulas de extracto seco, gotas orales e incluso en geles y cremas de uso tópico para aplicar con masajes suaves.
Consejos para mejorar la circulación en las piernas
Levantar y ejercitar las piernas
Esto puede ser beneficioso para mejorar la circulación sanguínea, especialmente en personas que sufren de problemas como las varices. Según la revista Mejor con Salud, levantar las piernas hacia arriba mientras estás acostado puede estimular el flujo sanguíneo.
Para hacerlo, simplemente acuéstate boca arriba, levanta las piernas hacia el techo y estíralas lo más que puedas. Después, dobla las rodillas y vuelve a estirarlas, repitiendo este movimiento unas 20 veces con movimientos alternos. Además, realizar movimientos circulares con los tobillos mientras mantienes las piernas estiradas puede mejorar aún más la circulación en las extremidades.
Caminar de puntillas
Cuando las personas se ponen de pie y se paran de puntillas, están activando una importante bomba muscular en sus piernas. Esta acción estimula la contracción de los músculos gemelos, que comprimen las venas y facilitan el retorno de la sangre al corazón.
Este proceso, conocido como bomba muscular, juega un papel crucial en mejorar la circulación de las piernas. Además de pararse de puntillas, también se puede realizar el mismo ejercicio usando los talones en lugar de las puntas de los pies, lo que ayuda a trabajar los músculos de manera diferente y complementaria.
Pedalear desde el suelo
Una de las mejores maneras que ayuda a la buena circulación de la sangre en las piernas es simular una bicicleta, acostado en el suelo. En esencia, se trata de elevar y mover las piernas al mismo tiempo, lo que favorece en gran medida el retorno de la sangre hacia el corazón.
Masajearse las piernas
Un masaje en las extremidades, luego de una larga jornada y antes de dormir, es clave para aliviar la sensación de pesadez. Aquí lo que hay que hacer es comenzar de arriba hacia abajo, luego rodearlas con las manos, apretar en las zonas de mayor tensión y finalmente mojar los pies y los gemelos en agua frías
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